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Tráfico de vacunas falsas, el flamante mercado criminal pandémico que toma fuerza en América Latina

Por La Prensa Austral Lunes 8 de Febrero del 2021

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Desde México hasta Argentina, los reportes de ventas de supuestas vacunas contra el Covid-19 comienzan a aparecer en el
radar de las autoridades. Expertos opinan que este nuevo nicho será uno de los negocios ilegales que más crecerá en 2021.

El 2021 será el año de la vacuna contra el Covid-19. Mientras los intentos de los gobiernos avanzan para tratar de hacerse con la mayor cantidad de dosis, los países más ricos acaparan la producción disponible, y la población mundial espera impaciente su turno para inmunizarse contra el mortal virus, un nuevo mercado negro surge en la sombra: el tráfico de vacunas.

Desde México hasta Argentina se han venido reportando incautaciones de cargamentos de vacunas falsas, operativos contra proveedores fraudulentos o contra inescrupulosos que venden supuestas curas contra la enfermedad que no son más que engaños.

En parte, estos “nuevos productos” suponen una flamante fuente de ingresos para las organizaciones criminales, que así como las economías legales también se han visto afectadas por la pandemia.

Así lo manifestó el experto en crimen organizado Frédéric Massé, para quien la reconfiguración de la economía criminal no supone cambios estructurales.

“Si es más arriesgado traficar un producto, el negocio se mueve hacia otro producto”, dice el Codirector de Red Coral (Red de monitoreo del Crimen Organizado en América Latina).

Esto supone una incursión decidida en el tráfico de productos legales medicinales que se han popularizado como remedios anticovid, como la Ivermectina, el Remdesivir, la Hidroxicloroquina o la Cloroquina; pero cuya efectividad no ha sido comprobada y en varios casos descartada de plano.

Pero también algunas vacunas o supuestas vacunas, las cuales están apareciendo en los países latinoamericanos y del mundo, algo que ya ha encendido las alarmas de la Interpol que inició el 2021 emitiendo una alerta global de actividad criminal en torno a la falsificación, robo y publicidad ilegal sobre vacunas para el Covid-19 y otras enfermedades como la influenza.

Así se abre una nueva oportunidad depredadora para que la criminalidad monetice en medio de la pandemia.

México, un
temprano epicentro

México fue el primer país de Latinoamérica en anunciar en diciembre pasado la llegada de la vacuna contra el coronavirus y en empezar su programa de vacunación.

Al país llegaron las primeras dosis de la vacuna desarrollada por Pfizer y BionNTech que se adquirieron en la región. Fueron unas 3 mil, de las 1,4 millones compradas en primera medida. Pero con casi tres meses transcurridos han sido muchas las polémicas alrededor de la distribución de la vacuna en México.

Una de las críticas más relevantes por el temor a las falsificaciones fue que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador permitió que los gobiernos federales pudieran suscribir contratos particulares para adquirir las vacunas y se encargaran de la distribución de las mismas en sus respectivos estados.

Esto descentralizó la cadena de distribución de la vacuna haciéndola vulnerable a la influencia de grupos criminales como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), la Familia Michoacana o el Cartel del Golfo, quienes han estado muy activos durante la pandemia prestando asistencia a las comunidades, repartiendo víveres y organizando jornadas de salud, buscando cultivar apoyo popular y consolidar su control territorial.

De acuerdo con el portal InSight Crime, que se especializa en crimen organizado, esto representa un riesgo grande, pues de hacerse con los suministros de las vacunas, los carteles podrían venderlas a la población que ya confía en ellos con el pretexto de que son dosis robadas, abriendo una peligrosa puerta para la venta de vacunas falsificadas y el consecuente riesgo para la salud de las personas.

Alerta en toda América Latina

La preocupación no es exclusiva de México sino en todos los países de América Latina y del mundo.

En Colombia, por ejemplo, uno de los países donde la vacunación va más retrasada pues hasta la fecha no se ha puesto la primera dosis de ninguna de las disponibles, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos en Colombia (Invima), ya ha alertado que en el país se están distribuyendo algunas fraudulentas.

Recuerda el Invima que en el país la vacunación comenzará el próximo 20 de febrero, así que cualquier oferta promovida por páginas de internet y redes sociales es totalmente falsa y podría causar graves problemas de salud a quien acceso a estas sustancias.

Otro caso destacable sucedió en Ecuador a finales de enero donde la Policía desmanteló una clínica que operaba sin permisos y que estaba inyectando una sustancia desconocida a sus pacientes, quienes estaban convencidos de que recibían la inmunización contra el coronavirus.

En Chile, país donde comenzó la aplicación a finales de diciembre de la vacuna de Pfizer y BionNTech, la Policía de Investigaciones (PDI) afirmó que la venta de vacunas falsas y otros remedios promocionados como curas del coronavirus había crecido de manera desproporcionada.

“Se ha detectado, en este último tiempo, solamente por tema oferta de falsificación de vacunas en general, en la web ha habido un crecimiento más exponencial que ningún otro producto que conozcamos en la historia reciente”, afirmó Jaime Ansieta, jefe nacional de Delitos Económicos y Medio Ambiente.

Así mismo en Brasil se lanzó esta semana una campaña nacional para prevenir la vacunación con dosis fraudulentas. “Vacuna Pirata, ¡No!”, reza el eslogan de la campaña, la cual está enfocada en rastrear las posibles ofertas de estos productos por medio del internet.

Las autoridades en este país han identificado más de 2.000 páginas sospechosas de incurrir en este tipo de actividades, engañando al consumidor por medio de la oferta de vacunas falsas.

Infobae