Necrológicas
EDITORIAL

Una legislación específica para la protección de la salud mental

Por La Prensa Austral Jueves 18 de Marzo del 2021

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La salud mental en el Derecho comparado se define como un estado dinámico que se expresa en la vida cotidiana a través del comportamiento y la interacción de manera tal que permite a los sujetos individuales y colectivos desplegar sus recursos emocionales, cognitivos y mentales para transitar por la vida cotidiana, para trabajar, para establecer relaciones significativas y para contribuir a la comunidad.

En Chile, no existe una legislación específica sobre salud mental, su regulación se encuentra dispersa en diversas normas.

En consonancia con lo anterior, su quinto año cumplió de debate en el Congreso Nacional el proyecto de ley de protección de la salud mental, que sistematice y consolide los derechos fundamentales de las personas con enfermedad mental o discapacidad psíquica o intelectual, a partir de los cuales se puedan construir las políticas y programas públicos en esta área de la salud, orientadas a evitar situaciones de vulnerabilidad, estigmatización, discriminación y marginación a quienes sufren estas afecciones.

Hay senadores, como Rabindranath Quinteros, que asegura que es un proyecto que sólo reconoce y protege los derechos de las personas con problemas mentales y psíquicos, echando de menos una mirada global al fenómeno ni menos a los cambios que ha tenido la sociedad post pandemia.

En este ámbito, hay una larga historia respecto de cómo se ha entendido la salud mental, que ha hecho crisis en la pandemia por el Covid.

En lo medular del proyecto de ley en trámite desde 2016, dispone que el proceso de atención en salud mental debe realizarse preferentemente de forma ambulatoria o de atención domiciliaria, precisándose que la hospitalización psiquiátrica se entiende como un recurso excepcional y esencialmente transitorio.

Localmente, 2 mil 600 personas reciben atención de salud mental. Un reciente informe de la OMS reveló que más de un millón de chilenos sufre ansiedad y 850 mil tiene depresión, ubicando a nuestro país en el cuarto lugar de las naciones con mayor prevalencia de esta enfermedad en la región. El principal problema que advierte dicho organismo internacional es que aunque existen tratamientos eficaces disponibles para la depresión, más de la mitad de los afectados en todo el mundo no los recibe.

Estas cifras resultan preocupantes pues la tendencia demográfica del país es al envejecimiento poblacional. Entre las regiones, Magallanes es una de las que lidera este cuadro de decrepitud y de incremento de personas que viven sobre los 80 años. Se debe considerar que las estadísticas indican que las demencias pueden afectar al 40% de las personas que superan este rango etáreo.

Entonces, junto con el envejecimiento poblacional es dable esperar el aumento de las enfermedades mentales, transformándose esto en uno de los mayores problemas que tendrá que hacer frente la salud pública.