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Más de 4 mil personas desvinculadas e inversiones por $30 millones para medidas de seguridad marcan la crisis del turismo

Por Cristian Saralegui Sábado 8 de Mayo del 2021

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– Los rubros gastronómicos, hoteleros y turísticos protagonizaron una versión protesta de “La última cena”, en la que expusieron sus críticas hacia las medidas del gobierno para controlar la pandemia, ya que sienten que han sido los más perjudicados.

Se sienten injustamente postergados, obligados a cerrar pese a todas las inversiones que hicieron en medidas sanitarias, incluso implementando unos costosos espacios para atender en los exteriores, mientras otras empresas pueden seguir funcionando, a pesar de hacer noticia por brotes masivos aunque no sean negocios considerados esenciales.

Son las reglas que ha establecido el gobierno para combatir la pandemia, pero, para el rubro gastronómico, turístico y hotelero, principalmente, han significado una crisis que no se detiene ni siquiera después del exitoso proceso de vacunación. Magallanes volvió a cuarentena total desde el jueves y estos negocios reviven el crítico 2020.

La presidenta de la Cámara de Turismo Austro Chile, Paola Milosevic, expuso algunas de las cifras que dan cuenta de esta crisis que vive el sector: “Tuvimos que desvincular a 1.210 personas solamente asociadas al gremio de Austro Chile, si eso se extrapola a todos los otros gremios del sector de turismo, no son menos de 3 mil, 4 mil personas. Son cerca de 50-60 empresas, y esta cifra representa un 30% de las empresas turísticas y menos de 4 mil personas no son. El puro Paine tenía 2.500 personas directas y 6.700 indirectas. Por lo menos, son 14 mil personas las perjudicadas. Son cifras alarmantes y la gente ha tenido que reinventarse, trabajando de chofer, trabajar a la pesca, lo que sea”.

En tanto, el presidente de la Asociación de Hoteles y Servicios de Torres del Paine, , Rodrigo Bustamante, agregó que las concesiones debieron seguir pagándolas: “Todos los contratos son distintos, privados entre las empresas y Conaf, pero, aunque el parque no pudo funcionar durante un año y tanto, las concesiones debieron pagarse igual, las contribuciones y lo que se está conversando con las autoridades es que lleguemos a una solución lógica, que no afecte a nadie y tenga sentido común. Entendemos que Conaf está trabajando en propuestas, pero aún no las conocemos. Dentro del parque hay once concesiones y si todas tienen distintas formas, pagan montos distintos, tienen inversiones distintas, pero las están pagando igual y eso necesitamos que se flexibilice porque las empresas no han tenido flujo, no han podido trabajar, entonces es muy difícil que te cobren por algo que no puedes explotar. El único patrimonio que tienen las empresas concesionarias son sus años de concesión, todos los edificios e infraestructura son del Estado, entonces tenemos que pagar contribuciones, concesiones y además, no podemos trabajar. Ya no tenemos de dónde sacar recursos para poder pagar”, criticó.

La presidenta de la Cámara de Comercio de Timaukel Tierra del Fuego, Yeny Oyarzo, añadió: “Nos están haciendo sobrevivir con el 20% de las ventas, las ayudas financieras han sido tan insuficientes que tengo para mostrarles aquí una notificación de embargo de una hostal de Punta Arenas, del 29 de abril. Dijeron que este tipo de notificaciones iban a estar suspendidas durante el Estado de Catástrofe y no ha sido así. En el empleo, solamente 1.021 empresas han podido captar las medidas financieras, siendo que somos 14 mil empresas, eso significa que sólo el 6% ha podido acceder a un beneficio como éste, por los múltiples requisitos que muchas veces los empresarios con sus empresas no pueden cumplir. En cuanto al financiamiento duro de la banca, el Fogape del Covid, 3.365 empresas lo han podido utilizar en Magallanes y a nivel nacional es cerca del 1%. Con el 20% no podemos seguir financiando una estructura de costos de un 100%”.

A eso se suman las numerosas inversiones que debieron hacer, sobre todo, los restaurantes. Por ejemplo, en calle O’Higgins, se implementaron toldos y espacios, cuyo valor es considerable. “Toda la construcción, con mesas y sillas, salió 4 millones 900 mil pesos, y son seis espacios, es decir, hay cerca de 30 millones que hubo que invertir a través de créditos y ahora estamos cerrados. Solamente tengo que agradecer al municipio que nos permitió usar el espacio de la calle, tuvieron mucha empatía con nosotros”, detalló el presidente de la Asociación de Gastronómicos de Punta Arenas, Jaime Jelincic.