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Reglamento de la Convención Constitucional

Por Mauricio Daza Domingo 29 de Agosto del 2021

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En todos los procesos constituyentes que se han desarrollado a nivel internacional a partir de una convención elegida popularmente, se ha debido enfrentar como primer desafío el definir las reglas que van a regir el debate y votación de las normas que se incluirán en la propuesta de una Nueva Carta Fundamental.

En contra de lo que muchas personas tienden a creer, esta labor no se trata simplemente de una cuestión meramente formal y secundaria. La forma como se hacen las cosas impacta de manera determinante en su resultado, lo que también es cierto en un proceso constituyente. Por ejemplo, definir si se va a trabajar en grupos y, en su caso, cual es el tamaño de los mismos, la forma como se integran, las materias específicas que van a tratar, cómo se coordinan entre ellos, si pueden viajar a regiones para funcionar, si se va a escuchar a la ciudadanía y de que forma se va a plasmar esa participación, las inhabilidades para votar, entre otros, son asuntos que sin duda tienen una incidencia determinante. En este contexto, el trabajo que hemos hecho en la Comisión de Reglamento de la Convención Constitucional ha sido muy intenso. Pero más allá de haber participado en jornadas maratónicas donde se desarrollaron debates profundos sobre temas complejos, hemos logrado cumplir exitosamente con los acotados plazos que nos impusimos.

Dentro de lo que me permito destacar con especial satisfacción se encuentra el apoyo unánime que recibimos de la Comisión de Reglamento a nuestra propuesta para incluir, dentro de las materias específicas que deberán abordar las comisiones temáticas que definirán las bases de la propuesta de nueva Constitución, la situación de las zonas extremas y de nuestros territorios insulares, como Tierra del Fuego. Además, se deberá abordar de forma concreta el establecimiento de un estatuto Antártico con rango constitucional.

También se aprobó nuestra propuesta para que tanto el Pleno como las comisiones de la Convección puedan funcionar en cualquier punto de nuestro país, con lo cual se abre la posibilidad que se concrete nuestra iniciativa para que el pleno de la convección pueda funcionar a lo menos una vez en Magallanes, y que las comisiones temáticas de equidad territorial y descentralización, de medio ambiente y de derechos fundamentales, entre otras, tengan sesiones en los distintos lugares de nuestra región, incluida  la Antártica.

También se aprobó, con un solo voto en contra de la convencional Bárbara Sepúlveda, nuestra propuesta para que se ampliaran las causales de inhabilidad de quienes integran la Convención, incorporando los conflictos de interés de carácter patrimonial con sociedades en las que alguno de sus miembros sea administrador o participe en su propiedad. 

Por otra parte, en los próximos días deberemos analizar la propuesta de la Comisión de Participación Popular para incorporar al Reglamento el mecanismo de “plebiscitos dirimentes” el cual consiste en solicitar a la ciudadanía que decida sobre materias que, no habiendo alcanzado la mayoría de dos tercios de los convencionales en ejercicio, hayan superado el quórum de tres quintos. Si bien se trata de una iniciativa que va en la línea correcta, en este punto se debe ser muy claro y transparente frente a la ciudadanía: aún si nosotros aprobáramos por unanimidad estos plebiscitos, no se llevarían a cabo automáticamente, toda vez que no contamos con la competencia ni con los medios para obligar al Servel ni a ningún otro órgano del Estado a implementarlos. De esta forma, la posibilidad de que se concreten dependerá, en todo evento, de la decisión del Gobierno y el Congreso Nacional para modificar la actual Constitución a través de una reforma que los incluya.

En definitiva, en algunas semanas más tendremos un Reglamento definitivo que garantice las bases de una deliberación democrática, amplia y participativa, de los contenidos de una nueva Constitución, lo que es una demostración que a pesar de las dificultades y las articuladas campañas de difamación levantadas por quienes desean que el proceso fracase, estamos avanzado de manera decidida y concreta para llevar a cabo el mandato que nos ha entregado la inmensa parte de nuestra ciudadanía.