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Es “ella” …su nombre es Esperanza

Por La Prensa Austral Sábado 25 de Diciembre del 2021

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Dra. Claudia Eterovic Díaz Académica
Dirección de género, equidad y diversidad
Universidad de Magallanes

El domingo recién pasado, la ciudadanía eligió entre una propuesta de programa de gobierno que evidenciaba al menos 20 años de atraso en materia de derechos humanos de las mujeres, diversidades y disidencias, y otro que, proyecta mantener y avanzar en estos mismos temas desde, por ejemplo: la equidad de género y la representación paritaria. Los datos preliminares indican que el perfil del votante mayoritariamente correspondió a personas jóvenes, y particularmente a mujeres menores de 50 años: ellas le dieron el triunfo a Gabriel Boric.

Estos resultados vienen a aliviar el temor e incertidumbre que se instaló durante las últimas semanas de campaña en diversos espacios sociales donde se trabaja y se hacen esfuerzos por avanzar en materia de derechos humanos de las mujeres, de las personas de la diversidad y de las disidencias.

Si bien, todos los progresos en derechos sociales son bienvenidos y valorados, es sabido que estos no impactan de igual forma en las mujeres y personas de las diversidades y disidencias, y por ello no daba lo mismo la opción que se marcara en el voto del domingo recién pasado. Más aún cuando, una de las alternativas planteaba explícitamente retrocesos en derechos y garantías.

La proyección para los años que se vienen parece ser auspiciosa y esperanzadora. Las señales iniciales así lo hacen suponer al apreciar un discurso y lenguaje que enfatiza lo inclusivo y considera a una sociedad diversa como una riqueza y no una amenaza, demostrando un interés por visibilizar y dar respuesta a las necesidades y demandas de las personas, en especial de mujeres, niñeces y personas mayores.

Como señal de respeto a la democracia y al mandato popular el nuevo gobierno debe legitimar y apoyar incondicionalmente el trabajo de la Convención Constituyente, mismo mandato que lo situará a partir del 11 de marzo, como el impulsor y garante de las transformaciones que Chile espera y necesita, y del que las mujeres queremos ser protagonistas.

Esperamos que este sea un “buen gobierno”, que fortalezca los avances alcanzados robusteciendo al Estado mediante políticas públicas modernas, en sintonía con las necesidades reales, y valore el aporte y experiencia de las mujeres y las personas diversas, confiando en sus múltiples capacidades y talentos.