La historia de los dos “embajadores” que tendrán las Jornadas por la Rehabilitación
Este año se cumplen 35 años de la cruzada solidaria.
Este año las Jornadas por la Rehabilitación en Magallanes conmemoran 35 años. Es la razón por la que se han buscado a “embajadores” que de una u otra manera puedan contar cómo han vivido esta cruzada solidaria en estos largos años, y que además posean características de ser buenos comunicadores y que vibren al igual con la rehabilitación.
“Es así que en esta oportunidad hemos considerado tener dos ‘embajadores’ que sean quienes nos representen en esta fiesta magallánica. Al ver sus experiencias de vida, nos encontramos con dos visiones o dos situaciones que por diferentes circunstancias de la vida han sido beneficiadas con las atenciones que se realizan en los centros de rehabilitación”, destacó Alejandro Vásquez, presidente del Club de Leones Punta Arenas Cruz del Sur.
El primer embajador Jorge Ruiz Barría (55), ingresó en 2017 al Centro de Rehabilitación, sede Punta Arenas, por una secuela de un accidente cerebro vascular. A pesar de ello ha tenido a lo largo de la vida una destacada participación en actividades artísticas, siendo reconocido y destacado cantante a nivel regional.
Jorge ha mantenido un permanente espíritu de superación y, pese a las complejidades presentadas por su patología, siempre se ha mostrado optimista en su recuperación. Lo que se deja ver en su carisma y alegría diaria. Fue funcionario del Centro de Rehabilitación, cuando la sede funcionaba en calle Suiza, ya que antes del accidente trabajó como chofer y presenta un gran cariño y aprecio por lo que realiza la institución.
Por su parte, Roberto Matulich Delgado (32) nació con una parálisis cerebral y una hemiparesia espástica derecha, sin posibilidad de caminar o de desenvolverse. Fue este complejo diagnóstico, que lo llevó, a la edad de un año y medio a ingresar al Centro de Rehabilitación, donde pasó gran parte de su vida, logrando a los cuatro años dar sus primeros pasos, recibiendo terapias intensivas, lo que lo llevó a conocer las tres sedes que hemos tenido, partiendo en calle O’Higgins esquina Maipú, calle Suiza y el nuevo establecimiento en Avenida Presidente Frei.
La fe, la perseverancia, apoyo de la familia y la gran labor de los terapeutas, kinesiólogos y todos quienes lo atendieron en el Centro de Rehabilitación, permitieron que hoy en día pueda caminar y desenvolverse en el mundo laboral, este último enfocado en el área de las comunicaciones y nos continúa deleitando con su voz, ya que dentro de sus hobbies está cantar.
Roberto, siempre ha manifestado su vínculo con el evento solidario, conociéndola como usuario, como Niño Símbolo, como artista y comunicador. Reconoce que las Jornadas son vistas como una fiesta que identifica a los magallánicos y que los centros constituyen una esperanza de un futuro mejor.




