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Casi un 20% de los adultos en el mundo padece esta enfermedad

Sensor humano de oxígeno contribuye a las alteraciones de la apnea obstructiva del sueño

Por La Prensa Austral Miércoles 7 de Septiembre del 2022

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  • Estudio, realizado por los doctores, Rodrigo Del Río y Rodrigo Iturriaga, del Centro de Excelencia en Biomedicina de Magallanes (Cebima) y del Centro de Envejecimiento y Regeneración (Care UC), explica como el cuerpo carotídeo, que es el principal detector de oxígeno del organismo, se relaciona con el estrés oxidativo y la inflamación, efectos patológicos producidos por dicho mal respiratorio.

 

Los doctores, Rodrigo Del Río y Rodrigo Iturriaga, ambos investigadores del Centro de Excelencia en Biomedicina de Magallanes (Cebima) y del Centro de Envejecimiento y Regeneración (Care UC), estudian el impacto de la apnea obstructiva del sueño y su vínculo con el cuerpo carotídeo, el estrés oxidativo y la inflamación. Este trabajo fue publicado este año y destacado a nivel internacional, siendo portada de la Revista Physiology de la American Physiological Society, con el título: “Inflamación del Cuerpo Carotídeo: Papel en la Hipoxia y en el Reflejo Antiinflamatorio”.

El cuerpo carotídeo es el principal quimiorreceptor periférico (conformado por un grupo de células especiales, ubicadas en el cuello, en la bifurcación de la arteria carótida, a la subida al cerebro) encargado de medir los gases respiratorios como el oxígeno, dióxido de carbono y la acidez en la sangre, segundo a segundo siendo capaz de realizar ajustes ventilatorios, cardiovasculares y humorales rápidos para mantener la homeostasis (ambiente interno estable).

Consecuencias patológicas

Según la investigación de los especialistas, en los últimos años al cuerpo carotídeo se le ha implicado en las consecuencias patológicas asociadas a la apnea obstructiva del sueño, la insuficiencia cardíaca congestiva, la hipertensión resistente y enfermedades metabólicas. Y lo común de todas ellas, es que generan estrés oxidativo y aumentan los niveles de inflamación en el cuerpo catorideo. La consecuencia es una potenciación de la actividad de este órgano, lo que produce hiperactivación del sistema nervioso simpático. El sistema nervioso simpático controla la presión arterial y el corazón, y su hiperactividad produce hipertensión arterial.

“Cuando se hace una apnea, el individuo deja de respirar y los niveles de oxígeno en la sangre empiezan a caer, y ese es el principal estímulo para estas células que son sensoras de oxígeno. “Al notar la baja de oxigeno, el cuerpo carotideo desencadena una respuesta refleja que involucra que el individuo empiece a respirar de nuevo, pero también genera un incremento de la actividad del sistema nervioso simpático”, detallan los especialistas.

Subir el Aconcagua

El Dr. Iturriaga comenta que si a la persona le ocurre esto una vez, por un estímulo puntual, no pasa nada, pero hay personas que sufren de apneas durante todas las noches, lo que produce una condición crónica llamada hipoxia intermitente. “Si alguien tiene muchos episodios de hipoxia se va a producir esta respuesta nerviosa exagerada, la cual produce las alteraciones cardiovasculares”, explica.

Según comenta, algunos pacientes tienen 100 apneas por noche, es “como subir la montaña del Aconcagua 100 veces cada noche . Esto provoca que el cuerpo carotideo se active 100 veces. “Ocurre una hiperactividad del sistema simpático que va a llevar a una hipertensión o a que se produzcan arritmias en el corazón. Y todo eso es mediado por el cuerpo carotídeo”, indica.

La evidencia muestra que cada vez que se estimula este grupo de células, se activan. “Lo que proponemos es que existe un fenómeno de plasticidad neuronal, que estaría asociado también a esta inflamación que se produce durante la apnea. Y, además, hemos visto que los cuerpos carotídeos son los que comandan la hipertensión arterial en modelos pre-clínicos de esta enfermedad”, destaca el Dr. Del Río.

Tratamientos y avances

A juicio de los expertos, uno de los primeros inconvenientes de esta enfermedad del sueño es que se diagnostica tardíamente. Normalmente las apneas se asocian a roncar mucho durante la noche. Sin embargo, no existe el conocimiento general de que un ronquido podría estar acompañado de las apneas, explican.

Si bien la incidencia es del 20%, comentan que la real podría ser cercana al 30 o 40%, es decir, hay un 20% más de personas que la padecen sin saberlo. El tratamiento básico consiste en cambiar los hábitos alimenticios o hacer más ejercicio, pero cuando ya tienen un alto número de episodios por noche, se deben utilizar dispositivos de asistencia para la respiración. Estos corresponden a las máquinas de presión positiva continua de la vía aérea (CPAP).

Lo positivo es que el estudio de los investigadores del Cebima, podría abrir paso al desarrollo de nuevas terapias para aminorar las consecuencias cardiovasculares. “La idea que este sensor pueda contribuir a las consecuencias patológicas de la apnea obstructiva del sueño y la falla cardíaca, y que el estrés oxidativo y factores inflamatorios participen en estos procesos, es muy novedosa. Por eso, conocer los mecanismos asociados, permitirán desarrollar nuevas herramientas y fármacos para combatir los efectos negativos de estas patologías”, comenta el Dr. Iturriaga

Mal frecuente

La apnea obstructiva del sueño es una patología respiratoria del sueño muy frecuente en la población mundial. Se caracteriza por episodios de detención de la respiración por 10 o más segundos, hasta que se produce un microdespertar y se respira de nuevo. Se estima que afecta entre un 10 a 20% de los adultos, produciendo no sólo somnolencia diurna, sino que contribuye al surgimiento de otras enfermedades, como hipertensión arterial, males cardiovasculares y cerebrovasculares. El Dr. Del Río, investigador del Centro de Envejecimiento y Regeneración Care-UC, explica que a medida que las personas envejecen, las áreas de control del sistema respiratorio, empiezan a perder cierto grado de funcionalidad lo que contribuiría a perpetuar los trastornos respiratorios.

El problema es que hay muchas comorbilidades asociadas a la apnea obstructiva del sueño. “Las personas que tienden a tener sobrepeso hacen más apneas. Dado el alto porcentaje de la población que sufre de sobrepeso y obesidad, esta enfermedad tiene una alta prevalencia a nivel mundial”, destaca. Esta también se asocia a un estilo de vida sedentario. “Es mucho más frecuente en hombres y mujeres con sobrepeso que en gente con una vida más activa”, indica el Dr. Del Río.