Necrológicas

La mitad de los chilenos declara leer algún material de lectura por al menos 15 minutos casi todos los días

Martes 8 de Noviembre del 2022

Compartir esta noticia
113
Visitas

Los chilenos quieren leer más, pero factores como la falta de tiempo serían un impedimento para realizar esa actividad. Ese es uno de los datos que asoma en una encuesta sobre hábitos de lectura de la población chilena -realizada por Ipsos Chile y Fundación La Fuente, con el apoyo de Seguros Sura-, que recientemente fue lanzada en formato de libro digital con el título “Leer en Chile 2022: Estudio de hábitos y percepciones lectoras”. 

Entre los resultados que más destacan está que el 50% de los encuestados declara leer algún material de lectura por al menos 15 minutos todos o casi todos los días. 

Asimismo, un 83% de los chilenos dice que le gustaría leer más de lo que lee actualmente, pero el 53% declara que la falta de tiempo es la principal razón por la que no lo hace con mayor frecuencia. 

Otro dato relevante es que el lugar más frecuentado por las personas para comprar libros son las librerías (52%). Luego, un 35% prefiere comprar libros por internet y un 31% en ferias del libro. 

A pesar de esta preferencia por comprar libros, la gran mayoría piensa que éstos son demasiado caros y que compraría más si fuesen más baratos. Junto con las cifras, este estudio, de acceso gratuito y que tiene el objetivo de aportar a las investigaciones que se realicen sobre el tema, también recoge el punto de vista de diversos autores con vasta experiencia en el ecosistema lector y la industria editorial. 

Respecto de la importancia de este documento, Jorge López, Country manager de Ipsos Chile, aseguró que, al evidenciar la gran magnitud de la data levantada y su enorme relevancia, se decidió desarrollar una publicación más elaborada, que incorporara la lectura e interpretación de los datos por profesionales expertos en el fomento lector y la industria editorial en Chile. 

Para Verónica Abud, de Fundación La Fuente, este estudio viene a apoyar al debate sobre políticas públicas en torno a la cultura y la educación. 

“Cuando el efecto de la pandemia se siente aún en salas de clases, bibliotecas y espacios culturales, es necesario contar con herramientas que colaboren en el diseño de medidas remediales, de mediano y largo plazo, que posicionen la lectura y la escritura como los ejes fundamentales del desarrollo humano”, argumentó.