Necrológicas

– Isabel Gallardo Pérez

– Olaf Frank Yaksic Dobson

– María Teresa Pacheco Pacheco

– Bartolomé Segundo González Rojas

Trasladan al comisario más “piropeado” en redes sociales y con más despedidas de la comunidad

Domingo 18 de Diciembre del 2022

Compartir esta noticia
3,155
Visitas
  • El mayor Carlos Sanhueza Schwarzenberg se va de Punta Arenas los primeros
    días de enero, cuando entregue oficialmente el mando de la Primera Comisaría.

    Edmundo Rosinelli
    [email protected]

     

La vocación de servicio y empatía no se compran. Es algo que viene con el ADN de la persona. Sólo tienen que encontrar la forma de canalizar esta suerte de don.

Carlos Sanhueza Schwarzenberg lo encontró a través de Carabineros. En 20 años de servicio ha tenido la posibilidad de demostrarlo con el trabajo diario en la calle. Algo que es muy valorado por las comunidades sociales, a partir del rol que jugó por un año al mando de la comisaría más grande de Magallanes, la de Punta Arenas, jefatura que deja muy pronto porque debe ingresar a estudiar por dos años a la academia. Una instancia a la que muchos oficiales postulan, pero no todos quedan, como tampoco no todos egresan. Los que no la pasan saben que nunca llegarán a general. La aspiración y sueño de todo oficial.

Piropeado

A mediados de enero Sanhueza se va de Punta Arenas. Deja la vara bien alta a quien lo suceda, sobre todo con las “féminas”, que no hay ocasión en que no lo saluden con frases muy amorosas y cariñosas en redes sociales. Cada vez que da una noticia lo “piropean” por el físico, el pelo rucio y los ojos verdes.

Como muestra de un botón, en una ocasión cuando salió informando sobre la detención de unos delincuentes muchas mujeres le escribieron de inmediato: “Ke apuesto y guapo”; “De nuevo este míster Chile”; “Nadie me avisa cuando entrevistan a mi mayor”; “Qué guapo”; “Cosita linda”; “Nadie escuchó la noticia, no hubo concentración. Es realmente muy guapo”; “Vecina invítalo a la junta, ja,ja,ja,”, “El tipo está muy guapo y hay que decirlo”.

Pero si hasta en Tik Tok está el mayor, donde aparecen sus videos. Y por supuesto en Instagram, donde también lo siguen.

Comentarios

– ¿Mayor, le incomoda esta situación? ¿Y qué le dice la señora frente a tantos comentarios y admiradoras?

– “La mayoría de las veces no podía ver lo que escribían, porque siempre estaba full en el trabajo, y era mi señora la que me comentaba esto y se sentía muy contenta por todo el cariño expresado. Nunca tuvimos un problema por eso, al contrario, siempre agradecido del afecto. Ahora que me encuentro de vacaciones he podido ver muchos de los mensajes.

“Lo que sí me ocurría era de que uno trataba de transmitir noticias importantes y, de repente, como que se desvirtuaba la información. Pero son detalles. Lo más importante, y es lo que me llevo, el cariño de la gente. Siempre tomamos esto muy bien y con mucha humildad”.

Muchas despedidas

Es uno de los oficiales que más cariño ha recibido de la gente, como lo reflejan las despedidas que ha tenido, sobre todo, del mundo vecinal, donde lo han invitado a participar de encuentros y entrega de obsequios. Como una baraja de naipes muy especial que le regalaron para jugar truco, con representación de la cultura selknam en cada una de las cartas.

“Lo que más me pone contento es que la gente entendió el mensaje que queríamos dar. De que los carabineros estamos para ayudarlos. Cuando iba a las juntas de vecinos la gente se me acercaba y agradecían lo que hacíamos por ellos. Pero el trabajo siempre lo desarrollamos con cariño y muchas ganas. Por eso me voy feliz, porque veo que logramos transmitir el mensaje que no es otra cosa que la esencia de Carabineros. Yo no hice nada más ni nada menos que lo que la institución a uno le exige, a partir de los valores que nos entregan”.

En esta carrera no puede dejar de agradecer el apoyo de siempre de su compañera, amiga y esposa, Andrea Lillo, quien le dio dos hermosas hijas: Josefina, de 12 años y Elisa, de 6.

De piloto a la Primera Comisaría 

Siendo instructor tuvo que tomar la decisión del futuro de su carrera. Las opciones eran seguir en esto, trabajar en la calle en una comisaría o especializarse. “Ahí fue que decidí postular al curso de piloto y mi carrera la seguí a través de la Aeropolicial”.

Así fue como el 1 de febrero de 2018 llegó destinado a Punta Arenas. Un año estuvo como subjefe y luego asumió el mando de la unidad.

Y en abril del año pasado, cuando ascendió al grado de mayor, el entonces jefe de la Primera Comisaría se fue a retiro y el cargo quedó vacante. “Y, como el helicóptero estaba en mantenimiento en Santiago, me destinaron como jefe de la Primera Comisaría”, explica.

“Ha sido una experiencia excelente porque me reencontré con esa labor a la que estamos llamados los carabineros. De ayudar a la gente, solucionar sus problemas, como también el de nuestros funcionarios, y estar en contacto permanente con las personas. Es lo que más me gusta, pese a que ser comisario no es fácil, porque eres quien administra la seguridad de toda la ciudad y el quehacer de una unidad tan importante, como lo es la de Punta Arenas”.

Carrera policial

Nació en Curacautín, Región de la Araucanía, hace 37 años. La meta que tenía era estudiar ingeniería civil metalúrgica en Concepción, sin embargo, terminó siendo policía.

– ¿Cómo se dio esto?

– “Lo que pasa es que soy del campo, campo. Yo no vivía en el pueblo de Curacautín y cerca de ahí había un retén de Carabineros. Los funcionarios pasaban siempre a vernos y se generaba una relación muy cercana. Eso fue por el año 1995 o 1998. A uno yo le decía tío, porque era el papá de mi mejor amigo, y el me incentivó para que postulara a la Escuela de Carabineros, donde ingresé el 2003”.

La carrera policial la inició como subteniente en la 47° Comisaría Los Domínicos, en Santiago. Ahí permaneció un año. Luego fue a San Felipe, donde estuvo unos meses y de ahí lo destinaron a la Segunda Comisaría Temuco. Un general le propuso enviarlo de instructor a una Escuela de Formación de Carabineros. 

“Fue una etapa muy bonita, de ayudar a preparar a los futuros policías. Los acompañé en todo ese proceso y muchos hoy son sargentos. Con ellos estoy en contacto. Son muchos funcionarios repartidos en todo Chile y siempre me los encuentro o me llaman”, dijo Sanhueza.