Necrológicas

 – Alejandra Marzi Aravena

“Montevideanos” Cuentos de Mario Benedetti

Por Marino Muñoz Aguero Domingo 3 de Septiembre del 2023

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Montevideo es la capital de un país exiguo de gentes y tierras, pero generoso en logros. En efecto, Uruguay con una superficie de 176.215 km2. y una población estimada a la fecha de 3.416.264 habitantes, ha producido (así como para dar un ejemplo) dos selecciones de fútbol campeonas del mundo (1930 y 1950).     

Un día de otoño aparecimos por Montevideo que nos recibió con su traje gris, una maravillosa ciudad de un maravilloso gris para quien va de visita, pero que ahoga a esos habitantes que de hace tiempo ya conocíamos sin conocerlos: los de los cuentos e historias del gran escritor Mario Benedetti quien los ha retratado como nadie -cual experto en geografía humana- y el libro que hoy reseñamos es una muestra de ello. Al respecto, puntualiza: “En cuanto a mi obra, Montevideo la ocupa casi totalmente. No sólo porque uno de mis libros se titula Montevideanos, sino porque a lo largo de mis novelas, mis cuentos, mis poemas, no siempre en las líneas, pero sí en las entrelíneas, la ciudad y sus habitantes son presencias casi estables. No sé si será una obsesión, pero al menos es un rasgo tenaz, pero también una carencia… Como mis personajes, soy un montevideano seguro cuando trabajo e imagino con ellos, a partir de ellos, o a partir de mí mismo, como montevideano” (Benedetti, “El escritor latinoamericano y la revolución posible”, 1974).

Esta edición de “Montevideanos” contiene 19 cuentos, quizá los más sobresalientes de Benedetti, aquellos que en una ya lejana juventud nos encantaran junto con la novela “La Tregua” y los “Poemas de la oficina”.

“Montevideanos” es una colección de inolvidables, como por ejemplo, “El presupuesto”, una verdadera enciclopedia sobre la Administración del Estado, sobre cómo una maquinaria burocrática aplasta a los seres humanos con un manto de desesperanza (aunque la empresa privada también tiene lo suyo, y en cantidades más que suficientes). Es la historia de los integrantes de una repartición pública que con cargo a un aumento de presupuesto que nunca llega, sueñan y se endeudan: “A los ocho meses de la noticia primera, hacía ya dos que mi lapicera no funcionaba. El Auxiliar Primero se había roto una costilla gracias a la bicicleta. Un judío era el actual propietario de los libros que había comprado el Auxiliar Segundo; el reloj del Oficial Primero atrasaba un cuarto de hora por jornada; los zapatos del Jefe tenían dos medias suelas (una cosida y otra clavada), y el sobretodo del Oficial Segundo tenía las solapas gastadas y erectas como dos alitas de equivocación”.

Por su parte, “Los pocillos” es la mejor lección de cómo darle un buen final a un cuento; con ese empleado jubilado por ceguera mascullando su desesperanza en cada sílaba: “Y ayer estuvo Trelles”, estaba diciendo José Claudio, “a hacerme la clásica visita adulona que el personal de la fábrica me consagra una vez por trimestre. Me imagino que lo echarán a la suerte y el que pierde se embroma y viene a verme”.

Los textos de Benedetti van de la mano con esa cotidianeidad urbana que da forma a los personajes, los cuales no necesitan de la categorización psicológica del autor, pues éste tiene la magia de describirlos implícitamente a través de sus puestas en escena, y ¡vaya que cumple en ello a cabalidad! Son personajes que no tienen ninguna posibilidad de alterar el medio en que viven, ni aún en grupo tendrían la capacidad de mover siquiera una baldosa de una calle de Montevideo o un papel anclado en el “nivel central”. Es una prosa grata con tramas perfectamente delineadas y, en el caso de los cuentos, ceñidos estrictamente a una técnica impecable. El relato es de tinte conversacional, urbano, de café en la mañana o de la cañita a media tarde en un bar de mala muerte, elementos que sitúan a Mario Benedetti como uno de los más grandes autores de lengua castellana de todos los tiempos.   

Releer a Benedetti es un buen ejercicio para el espíritu, para experimentar el gris de las calles, los edificios y la existencia de los habitantes de una entrañable ciudad. Es una invitación para darse una vuelta por Montevideo, ir al Estadio Centenario (ojalá que juegue Peñarol) visitar el Palacio Salvo y antes de volver, devorar un Sándwich de Chivito (el Sándwich Nacional de Uruguay). Todo ello para comprobar si lo que Benedetti nos contó es verdad.

Mario Benedetti Farrugia (Paso de los Toros, 1920 – Montevideo 2009; Uruguay) es el más destacado de los escritores. Fue taquígrafo, cajero, vendedor, contable, funcionario público, traductor y periodista. Exiliado en 1973, residió sucesivamente en Argentina, Perú, Cuba y España. Narrador, poeta, ensayista y dramaturgo, publicó más de setenta libros.

“MONTEVIDEANOS”. Mario Benedetti. – 1a ed. – Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Booket, 2022, 224 págs. 2021, Editorial Planeta S.A., Montevideo – Uruguay.