“La contaminación por combustibles fósiles está calentando nuestro planeta, desatando la anarquía climática en la Antártica”
La primera jornada del jueves contempló el traslado en el buque de la Armada Aquiles, que transportó a la delegación antártica y al secretario general de la Onu, António Guterres, hacia el glaciar Collins, la isla Kopaitic y a la Rada Covadonga, recorriendo tres de las 10 bases que tiene Chile en el continente polar.
Durante la jornada del viernes se desplazaron hacia la base militar Antártica Capitán General Bernardo O’Higgins con una jornada que estuvo marcada por la cercanía con los pingüinos, que la delegación aprovechó para tomar fotografías.
Además aprovecharon de visitar la Estación Alemana de Recepción Antártica, que se encuentra en el islote Isabel Riquelme, a 30 metros de la Base General Bernardo O’Higgins. La estación alemana opera desde el 2010 de forma permanente, a cargo del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), cuyo funcionamiento se realiza en estrecha cooperación con Chile. La coordinación de las actividades logísticas se desarrolla en conjunto con el Instituto Antártico Chileno (Inach).
Además del recorrido por estas bases, se realizó una visita al sector La Cruz, con una vista panorámica a rada Covadonga e islote Isabel Riquelme.
El secretario general de la Onu, António Guterres, señaló desde el continente que “a la Antártica se le ha llamado el gigante dormido, pero ahora está despertando por el caos climático. Lo que sucede en la Antártica no se queda en la Antártica. Y lo que sucede a miles de kilómetros de distancia tiene un impacto directo aquí”
En esa línea, indicó que “la contaminación por combustibles fósiles está calentando nuestro planeta, desatando la anarquía climática en la Antártica”. Dichos efectos se manifiestan directamente en el océano Austral, derritiendo los hielos y elevando el nivel del mar.
“El hielo se está derritiendo en el océano a un ritmo récord. El derretimiento del hielo significa que el nivel del mar aumentará a un ritmo récord. Esto pone directamente en peligro las vidas y los medios de subsistencia de las personas en las comunidades costeras de todo el mundo. Significa que las casas ya no son asegurables. Y amenaza la existencia misma de algunos pequeños Estados insulares”, enfatizó Guterres.
El hielo marino de la Antártica está en el nivel más bajo que se haya registrado y las mediciones más recientes indican que en septiembre era 1,5 millones de kilómetros cuadrados más pequeño que el promedio para esa época del año.
En el marco de la Conferencia de las Partes a realizarse en Dubai la próxima semana, Guterres hizo un llamado a los líderes mundiales asistentes para actuar en pos de mitigar los efectos del cambio climático.“Si no cambiamos el rumbo, nos encaminaremos a un aumento de 3ºC en las temperaturas del planeta para fin de siglo, lo que podría elevar cinco metros el nivel del mar, una tragedia global. Estamos atrapados en un ciclo de muerte”.




