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La renuncia no voluntaria del director del Hospital Augusto Essmann

Por La Prensa Austral Domingo 16 de Junio del 2024

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La reciente decisión de pedir la renuncia no voluntaria del director del Hospital Augusto Essmann en Puerto Natales, Ricardo Moya, es un claro reflejo de las graves deficiencias en la gestión y toma de decisiones en el establecimiento. 

La solicitud, realizada por la directora del Servicio de Salud Magallanes (SSM), Verónica Yáñez, se fundamenta en diferencias significativas en los criterios de manejo de situaciones de contingencia y en la toma de decisiones. Esto ha derivado en una gestión problemática que no puede ser ignorada.

Si bien el despido de Moya tuvo como gota que rebasó el vaso la indignación de la comunidad natalina frente a la denuncia de una madre que dio a luz en el estacionamiento del recinto médico, no se debe sólo a eso, sino que responde a una serie de decisiones negligentes que han afectado negativamente la operatividad y la reputación del hospital. Según Verónica Yáñez, la evaluación del desempeño de Moya reveló serias deficiencias en la gestión del hospital, especialmente en momentos críticos. Esta falta de criterio en la toma de decisiones ha llevado a un deterioro en la calidad de los servicios ofrecidos a la comunidad de Puerto Natales, generando un ambiente de incertidumbre y desconfianza.

En un contexto más amplio, es esencial mencionar que el año pasado la Comisión de Mujer del Senado despachó un proyecto de ley que busca erradicar la violencia ginecobstétrica. Esta iniciativa se propone abordar todo maltrato o agresión psicológica, física o sexual en el marco de la atención de la salud sexual y reproductiva de la mujer. La violencia ginecobstétrica, especialmente durante la gestación, parto y postparto, es un problema grave que requiere una atención urgente y específica.

La salida de Moya debe ser vista como una oportunidad para implementar mejoras significativas en la gestión del Hospital Augusto Essmann. Es imperativo que el nuevo liderazgo se enfoque en la transparencia, la eficiencia y la empatía en la atención de salud. La dirección del SSM debe asegurar que el próximo director esté capacitado para manejar situaciones de contingencia con competencia y sensibilidad, garantizando así una atención de calidad para todos los pacientes.

Para evitar futuras crisis de gestión, es esencial que las evaluaciones del desempeño de los directores y otros funcionarios de alto rango se realicen de manera continua y rigurosa. Estos exámenes deben ser transparentes y basados en criterios claros y objetivos. Sólo así se puede asegurar que los hospitales y centros de salud operen de manera eficiente y brinden la mejor atención posible a la comunidad.