Necrológicas
Expedición oceanográfica al canal Beagle

Miden variables biológicas, físicas y químicas en fiordos sub-antárticos

Miércoles 3 de Julio del 2024

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  • Durante la campaña científica se recuperaron equipos y se reinstaló un sistema de
    monitoreo que permitirá obtener muestras de un sitio de gran importancia ecológica.

 

Información clave para entender la dinámica medioambiental desde el punto de vista oceanográfico, junto a variables biológicas, físicas y químicas en fiordos sub-antárticos se recogieron en la campaña que desarrolló un grupo de cuatro científicos en la zona del canal Beagle.

La expedición permitió continuar con el monitoreo que se realiza desde el 2017 para conocer las condiciones en que se encuentra la cuenca media de dicho canal a la altura de la boca del fiordo Yendegaia.

“Los resultados obtenidos permitirán proporcionar información que ayudará a entender la dinámica medioambiental desde el punto de vista oceanográfico, junto a variables biológicas, físicas y químicas en fiordos sub-antárticos”, explicó la bióloga marina del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (Ideal) y jefa de la expedición, Carla Mellado.

En la campaña oceanográfica, participaron investigadores del Centro ideal de la Universidad Austral de Chile y del Instituto Alfred Wegener (Awi) de Alemania.

Según informó el Centro Ideal, la expedición zarpó desde Puerto Williams, al sur de la región de Magallanes y Antártica Chilena, en el barco Sebastián Alejandro II y se centró en localizar, retirar y reinstalar un sistema de anclaje que debe ser mantenido anualmente. Además, la travesía contempló la descarga de información de una estación meteorológica en la isla Hoste, ubicada en el Parque Nacional Alberto de Agostini.

Se explicó que el anclaje es un sistema autónomo compuesto de diversos sensores distribuidos a distintas profundidades que recolectan datos de las condiciones ambientales en la columna de agua. Una vez que se realiza su retiro, se debe limpiar las estructuras, descargar los datos, configurar equipos y colectar muestras biológicas. 

El sistema de monitoreo considera sensores que miden la temperatura, la salinidad y el oxígeno disuelto del agua a diversas profundidades, además de una trampa de sedimento sumergida a 250 metros de profundidad, que permite medir el flujo vertical de partículas, tanto orgánicas como inorgánicas. También se realizó la instalación y mantenimiento de un hidrófono, que forma parte de la red de monitoreo acústico de mamíferos marinos desarrolladas en conjunto entre el Centro Ideal y el Awi.

Mellado afirma que “el levantamiento de información se está realizando en un área poco estudiada. En ese sentido, es relevante valorizar desde el punto de vista oceanográfico y ecológico en qué estado se encuentran estas zonas extremas”.

El sistema de monitoreo en el canal Beagle es parte de las iniciativas que ha llevado el Centro Ideal y el Awi en conjunto con el consorcio Sub-Antarctic Coastal Observatory (SubCOb) para seguir desarrollando una red de observación en la región, con el fin de estudiar los impactos del cambio climático en sistemas altamente sensibles como los subantárticos.