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Familias viajaron miles de kilómetros para ver a sus seres queridos jurar a la bandera en Punta Arenas

Miércoles 10 de Julio del 2024

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Cada 9 y 10 de julio se conmemora y recuerda a los 77 soldados caídos en el Combate de La Concepción de 1882, con actos a lo largo y ancho del país en donde miles de hombres y mujeres realizan su Juramento a la Bandera. Las palabras pronunciadas los comprometen ante las autoridades y la ciudadanía a “servir fielmente a la Patria (…) hasta rendir la vida si fuese necesario”. En Punta Arenas fueron 495 soldados conscriptos y un oficial de reserva, quienes participaron de la solemne ceremonia militar.

“Es una ceremonia en que nos comprometemos a rendir la vida si fuese necesario y no puedo dejar de resaltar que para todos aquellos que tuvimos esta oportunidad también, es una manera de poder reivindicar nuestro compromiso con nuestra Patria”, señaló el comandante en jefe de la Quinta División de Ejército y comandante del Comando Conjunto Austral, general de Brigada Carlos Muñoz de la Puente.

El Juramento se realizó en la Plaza de Armas Benjamín Muñoz Gamero de Punta Arenas, donde se acercaron familiares de los soldados desde todo Chile. Se trata de un día importante para la carrera militar de los conscriptos, como también para las familias de ellos, quienes miran con orgullo a sus hijos e hijas por su decisión de emprender rumbo en el Ejército, pese a estar alejados de sus seres queridos.

La bendición fue impartida por el obispo Oscar Blanco y el capellán militar evangélico Adán Raín.

Viajes lejanos, sueños
y reencuentros

Una de las soldados fue Isidora Ortega Varas, proveniente de Molina, Región del Maule. Por mucho tiempo vio paradas militares y para ella es un sueño estar realizando su Juramento. “Es un día muy importante, estuvimos practicando harto, en el frío, parados y sacrificamos mucho para estar acá hoy. Pero lo hemos sabido llevar junto a mis camaradas, nos apoyamos uno a la         otra. Hemos pasado hambre, frío juntos, entonces es algo que se ha sabido llevar”, cuenta Isidora. Su sueño es llegar a desempeñarse como gendarme o postular a Escuela de Oficiales del Ejército.

La madre de Isidora, Maribel Varas, relata que ha sido difícil esta decisión pero “cumplí con apoyarla porque ella está forjando su futuro y qué mejor que de esta manera”. Viajó especialmente para este día y abraza con orgullo a su hija sin saber cuándo se volverán a reunir.

Benjamín Catrilef lleva poco más de tres meses realizando su servicio militar y proviene de Valdivia. “Me inscribí de voluntario el año pasado y es algo que siempre he soñado hacer y me enorgullece bastante estar aquí”, comentó. Su madre, Sonia Coliqueo, confidencia de que sufrió mucho los primeros meses, pero está orgullosa de su decisión. Vive sola y juntó sus ahorros por dos meses para poder viajar a este día, siendo su primera vez que pisa tierras magallánicas.

Verónica Zúñiga vino desde San Vicente de Tagua Tagua a ver a su hija, Jessy Molina. “El primer mes fue terrible, primera vez que me separaba de ella. Pero el Ejército nos entregó herramientas para comunicarnos y estar pendiente de ella. Es mi primera vez que viajo en avión, todo fue emocionante. Y orgullosa de estar aquí”. Al igual que Sonia Coliqueo, ver a sus hijos en este especial día fue el motivo para conocer Punta Arenas por vez primera.