Caída de “El Mencho” deja 25 miembros de la Guardia Nacional mexicana muertos
El líder del Cártel de Nueva Generación de Jalisco (CJNG), Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, murió el domingo tras un operativo militar en su estado natal, marcando un golpe sin precedentes contra la organización criminal más poderosa de México. La operación fue respaldada con inteligencia de Estados Unidos y buscaba capturar al capo, catalogado como uno de los principales traficantes de fentanilo, metanfetamina y cocaína hacia territorio estadounidense.
La violencia estalló de inmediato. Tras el fallecimiento de “El Mencho”, miembros del cártel bloquearon carreteras e incendiaron vehículos en más de 250 puntos de 20 estados mexicanos, dejando ciudades como Guadalajara prácticamente paralizadas. La capital de Jalisco se convirtió en un pueblo fantasma el domingo, mientras la población permanecía resguardada en sus casas. Más de 1.000 personas quedaron atrapadas en el zoológico local durante la noche, bajo vigilancia policial, hasta que las autoridades garantizaron su seguridad al día siguiente.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que 25 miembros de la Guardia Nacional murieron en seis ataques separados durante la operación. Además, un guardia de prisión, un agente de la fiscalía estatal y una mujer perdieron la vida. Las autoridades reportaron también la muerte de unos 30 presuntos criminales en Jalisco y cuatro más en Michoacán, mientras que todos los bloqueos fueron removidos antes de la jornada laboral del lunes.
La presidenta Claudia Sheinbaum instó a la calma y destacó que la acción militar busca desmantelar la estructura criminal del CJNG, que ha llevado a cabo ataques sofisticados contra las fuerzas de seguridad, incluidos lanzamientos de explosivos desde drones y emboscadas con rifles de alta potencia. La Casa Blanca celebró la operación, recordando que “El Mencho” era uno de los criminales más buscados y que la cooperación bilateral México-EE. UU. ha alcanzado niveles sin precedentes.
Analistas advierten que, pese al golpe, podría incrementarse la violencia mientras grupos rivales intentan ocupar el vacío dejado por la caída del cártel. El operativo representa un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico, pero también expone la persistente fragilidad de la seguridad en varias regiones del país.




