Ciencia, territorio y salud: taller sobre plantas medicinales reunió a 68 personas en Magallanes
La actividad organizada por INIA Kampenaike, en conjunto con el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Magallanes y la Junta de Vecinos N°38, puso en valor el conocimiento científico y tradicional sobre especies medicinales, hongos comestibles y recursos naturales regionales.
En un contexto global donde crece el interés por la salud integral, el bienestar y el uso sustentable de los recursos naturales, la Región de Magallanes fue escenario de una significativa jornada de encuentro entre ciencia, territorio y conocimiento ancestral. Con la participación de 68 personas, se desarrolló con éxito el taller “Plantas medicinales y recursos naturales de la Región de Magallanes”, iniciativa orientada a fortalecer el conocimiento comunitario sobre la biodiversidad regional y sus aplicaciones medicinales, alimentarias y funcionales.
La actividad, impulsada por INIA Kampenaike, en alianza con el Programa Especial de Salud y Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Magallanes, junto al apoyo de la Junta de Vecinos N°38, respondió a una necesidad creciente: acercar el conocimiento científico a la ciudadanía y rescatar saberes tradicionales asociados al patrimonio biocultural del extremo austral.
“Plantas que curan,
ciencia que conecta”
Uno de los ejes conceptuales abordados durante la jornada fue la comprensión de la salud desde una perspectiva integral. Siguiendo la definición promovida por la Organización Mundial de la Salud, se destacó que la salud no corresponde únicamente a la ausencia de enfermedad, sino a un estado de bienestar físico, mental, emocional, espiritual y social.
Desde esa mirada, las plantas medicinales adquieren un rol que trasciende lo farmacológico. Representan una interfaz entre biodiversidad, cultura y bienestar humano, especialmente en territorios como Magallanes, donde las comunidades históricamente han desarrollado formas propias de relacionarse con el entorno natural para alimentación, cuidado y salud.
Biodiversidad con
identidad territorial
La Patagonia austral alberga ecosistemas únicos caracterizados por condiciones ambientales extremas: bajas temperaturas, fuertes vientos, marcada estacionalidad y suelos frágiles. Estas condiciones han dado origen a especies vegetales con adaptaciones particulares y potenciales propiedades funcionales de alto interés.
Durante el taller se abordó el reconocimiento de especies medicinales presentes en la región, así como el valor de recursos naturales tradicionalmente utilizados por comunidades locales y pueblos originarios. También se discutieron experiencias vinculadas al uso de aceites esenciales, sus aplicaciones en salud y elaboración de productos, además del aporte nutricional y ecológico de hongos comestibles.
El investigador de INIA Kampenaike Erwin Domínguez destacó que “las plantas medicinales no deben entenderse únicamente como recursos de uso terapéutico, sino como parte de sistemas ecológicos complejos, asociados a funciones ecosistémicas, cultura y conocimiento territorial”.
Ciencia y saberes tradicionales
La jornada también puso énfasis en el diálogo entre ciencia y conocimiento tradicional. En un escenario donde muchas especies nativas enfrentan presiones derivadas del cambio climático, el sobreuso o la transformación de hábitats, rescatar el conocimiento asociado a estas plantas constituye también una estrategia de conservación biocultural.
Las exposiciones estuvieron a cargo de los profesionales de INIA Kampenaike Pamela Bahamóndez, Claudia Gómez y Erwin Domínguez, quienes compartieron conocimientos técnicos y experiencias aplicadas, generando un espacio participativo de aprendizaje e intercambio con los asistentes.
Democratizar el conocimiento
Más allá de su componente educativo, el taller forma parte de una estrategia institucional orientada a democratizar el acceso al conocimiento científico y tecnológico, fortaleciendo capacidades locales con pertinencia territorial.
El interés mostrado por la comunidad refleja una creciente demanda por comprender mejor la biodiversidad regional y sus vínculos con salud, bienestar y sustentabilidad.
En tiempos donde la ciencia busca respuestas frente a desafíos globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la salud pública, iniciativas como esta demuestran que el conocimiento local y la investigación aplicada pueden converger en soluciones con sentido territorial.
“Porque conservar plantas medicinales no es solo preservar especies: también es proteger conocimiento, cultura y bienestar.”




