Histórico edificio del Hogar de Cristo se convertirá en Centro Regional desde donde la Fundación proyectará su estrategia social
La Fundación Hogar de Cristo inauguró su nuevo Centro Regional en Punta Arenas en su tradicional sede de calle Balmaceda. El espacio se presenta como un lugar para reunir a profesionales, instituciones educativas, voluntarios y organizaciones que trabajan junto a personas en situación de pobreza y exclusión. Desde aquí, la organización proyecta su estrategia social con la convicción de que las respuestas más humanas y efectivas se construyen en conjunto.
Alvaro Rondón, jefe de Operación Social del Hogar de Cristo en Magallanes, dijo que en cierto modo, han vuelto a retomar un trabajo, esta vez de cara a la comunidad. Invitó a toda la comunidad, voluntariado, universidades y estudiantes a construir este espacio entre todos, y manifestó su esperanza de contar no solamente con financiamiento del Ministerio de Salud Digital, sino también con la colaboración de empresas privadas.
En la misma línea, la directora nacional de Operación Social del Hogar de Cristo, Solange Veloso, destacó la importancia de generar espacios de encuentro y colaboración. “Magallanes tiene una oportunidad única de poder armar una política pública que surja desde las regiones y no necesariamente desde los centralizados”, planteó. Luego añadió que siendo la región menos pobre de Chile, consideran posible abordar esta situación desde Magallanes y, probando distintos modelos de colaboración, ser un ejemplo para el resto del país. Manifestó su convencimiento de que el trabajo conjunto entre el Estado, la sociedad civil, los participantes y la academia poder mejorar las condiciones de vida de las personas, y espera que este centro sea un espacio que permita las conversaciones, los encuentros y los acuerdos necesarios para alcanzar ese objetivo.
El momento central de la inauguración contó con la emotiva intervención de Oscar Chandía Contreras, quien compartió su testimonio. Relató cómo diferentes situaciones lo llevaron a la calle y cómo el acompañamiento del Hogar de Cristo le permitió recuperar su identidad. “Soy una persona que pensé que tenía organizada mi vida. Diferentes situaciones me llevaron a la calle. Pasé de ser Oscar Chandía a ser solamente un usuario”, señaló, destacando que la apertura del Centro de Referencia el año pasado marcó un punto de inflexión. Gracias al apoyo recibido, pudo postular a un programa de vivienda y fue seleccionado. “Muchas personas piensan que el Hogar de Cristo es un edificio, pero para mí no es eso, para mí es una familia”, concluyó.




