Chats de Hermosilla salpican a Radonich: su nombre en la gestión que llevó a una jueza de Punta Arenas a Santiago
Esta semana fueron publicados nuevos chats del teléfono del procesado abogado Luis Hermosilla Osorio. Entre los mensajes figuran dos nombres de abogados que se conocieron haciendo su práctica profesional en Villa Francia. Uno es Claudio Radonich Jiménez, alcalde de Punta Arenas y el otro es Isabel Margarita Zúñiga Alvayay, actual jueza del 1er Juzgado Civil de Santiago, cargo que alcanzó postulando desde Punta Arenas. “Siempre se destacó por ser muy matea, muy cariñosa”, recuerda hoy Radonich sobre ella.
Esa amistad, nacida lejos de Magallanes, volvería a cruzarse en la capital regional cuando ambos coincidieron en la ciudad: él en la política, ella en el 3er Juzgado de Letras de Punta Arenas. Y reaparece ahora, años después, en una trama que excede a ambos: la red de influencias que el abogado Hermosilla tejió en el Poder Judicial chileno, revelada por el medio Reportea el 25 de junio de 2026.
Según esta nueva entrega de conversaciones, Zúñiga fue una de las tres magistradas que operaron como “informantes” de Luis Hermosilla: le entregaban información reservada -ternas, tendencias de votación, avances de causas-y, a cambio, el penalista impulsaba sus carreras. En el caso de Zúñiga, los chats apuntan a un episodio con sello magallánico: su salto desde Punta Arenas a un tribunal de Santiago en 2018. Y en ese episodio aparece, mencionado por la propia jueza, el nombre del actual alcalde.
“Me quiero volver..”
El alcalde Radonich otorgó una entrevista a El Magallanes contando su relación con la magistrada, el origen de su amistad, cariño y admiración por su profesionalismo. Dentro de la conversación, confirma las ganas de irse de Punta Arenas de la magistrada, lo que Zúñiga le contó en intimidad. El mismo sentimiento le manifestó a Luis Hermosilla el 10 de abril de 2018, mientras ejercía una suplencia como relatora en la Corte Suprema: “Me quiero volver… no quiero estar mucho más allá”. Hermosilla se puso a disposición: “Hablemos. Cómo te ayudo?”.
El informe que respalda la conversación por WhatsApp entre Hermosilla y Zúñiga alcanza las 2.700 páginas. Así lo informó el medio Reportea, quien entregó los extractos publicados en este reportaje.
“Tengo el mejor recuerdo de Isabel en términos personales y profesionales. Ha hecho una muy buena carrera, es una persona muy preparada, muy matea”, comienza relatando el alcalde Radonich. Sobre los deseos de la magistrada de abandonar Punta Arenas, señala: “Por sus hijas, que estaban estudiando (en Santiago). Ella como mamá siempre quiso estar finalmente con sus hijas. Y por eso es que más de alguna vez conversamos su preocupación (…) Era siempre una idea, las carreras judiciales son bien dinámicas y postulan a los cargos que van quedando vacíos. Ella siempre estaba preocupada, en un momento dado, que si se da una instancia, poder volver a Santiago”.
Los chats con Hermosilla muestran que la jueza le informó al abogado de su postulación al cargo de jueza titular del 1er Juzgado Civil de Santiago. Continuaron meses de mensajes de avances en gestiones internas (“Con Mery hablo yo”, le dijo Hermosilla a la magistrada, refiriéndose al encargado de la División Judicial del Ministerio de Justicia), hasta que Zúñiga entró en la terna para ese cargo el 8 de octubre.
“No recuerdo” y “el
último pelo de la cola”
Cuatro días después (12 de octubre), con el chat lleno de recomendaciones y comentarios sobre los que competían en la terna, Hermosilla le recomendó a Zúñiga que hablara con Radonich, como militante de Renovación Nacional, para que intercediera ante Andrés Chadwick, entonces ministro del Interior. “Que Radonich hable con ACH (iniciales de Andrés Chadwick)”, escribió el penalista.
Chadwick siguió apareciendo en el chat y según la magistrada su rol era “clave”. El 22 de octubre, la jueza actualiza a Hermosilla sobre sus conversaciones con Radonich, indicando que habían escalado hasta el Presidente Sebastián Piñera. “Ayer nos juntamos con Radonich y estuvo con el Pdte..”; “El Pdte le dijo que todo eso lo veia ACH”, escribió Zúñiga.
“¿Recuerda algo de eso alcalde?”, fue la pregunta a Radonich para esta entrevista. ”Ahora me siento importante” -comienza diciendo entre risas el jefe comunal de Punta Arenas-, “pero ella fue siempre muy respetuosa también de mi calidad de alcalde. No recuerdo, pero además todo el tema judicial es muy complejo, porque eso está en otro escenario. Por supuesto que la relación que yo tenía con el ministro del Interior (Andrés Chadwick) era directa, pero para los temas que son de la ciudad”.
“En los chats están hablando terceros. Depende de los contextos. A lo mejor en su emoción le puede haber dado más instancia para que alguna gestión eventual siguiera. Con el Presidente (Piñera) cuando conversamos sobre temas de gestión, eran los momentos que yo tenía para conversar. O sea, de ir a conversar sobre un tercero no era su estilo (…) Me suena a que a lo mejor quiso hacerse el ‘pillo’ (Hermosilla), de ‘llama a esta persona para que lo haga’”, continúa explicando Radonich.
“Puedo dar fe que soy amigo de Isabel, nos conocemos hace muchos años, sé que quería irse para Santiago, es muy matea. Y una gestión concreta que ella me hubiera pedido de esa forma, para esa cosa en particular, por la importancia, creo que me hubiera acordado. Pero, más allá de lo que puede estar en un chat, esto está en otro nivel de cosas. Lo que estoy leyendo suena como ‘sacáda de pillo’ de la persona que finalmente le dice conversa con Radonich, así como el último pelo de la cola del perro”.
“Sácalo de Punta Arenas”
Pero el poder que la jueza Zúñiga ejercía a través de Hermosilla no se limitó a su propio ascenso. Los chats revelados por el medio Reportea muestran que también lo usó para intervenir en las carreras de otros magistrados, incluso de la propia Región de Magallanes. El caso más nítido es el del magistrado Fabio Jordán, entonces fiscal judicial de la Corte de Punta Arenas y hoy presidente de la Corte de Apelaciones de Concepción.
En junio de 2018, mientras se discutía una terna para un cargo de ministro en la Corte de Concepción, Zúñiga le pidió derechamente al abogado (Hermosilla) que interviniera. “Saca a Fabio de Puq”, le escribió el 6 de junio, usando la sigla de Punta Arenas. Hermosilla respondió que Jordán “tiene fama de ‘concerta’” y preguntó si era masón. “Nooo. pechoño”, contestó la jueza. “Me sirve eso”, celebró el penalista.
La conversación dejó al descubierto que la animadversión era también personal. “En realidad nica lo ayudo. Me trato pésimo. Poco hombre. No se merece medio cargo”, escribió Zúñiga. “Esa es mi Isabel Margarita”, la felicitó Hermosilla, antes de rematar: “Un weón así no puede ser ministro de Corte (…) Cuando lo caguemos, dile que le mandas cariños”. La jueza insistió en los días siguientes.
El 9 de junio reconoció que “objetivamente Fabio es el mejor de la terna… y sería rico sacarlo de allá”, y al día siguiente, en su cumpleaños, escribió: “Mi mejor regalo es q saques a Fabio”. Y dos días antes, el 7 de junio, Hermosilla ya le había anticipado el resultado: “Cagó Fabio”.
Aquel nombramiento, en efecto, no fue para Jordán. Pero la operación tuvo un alcance limitado: un año después, cuando se abrió otra vacante en la misma Corte, el magistrado fue nombrado ministro titular de la Corte de Apelaciones de Concepción, cargo que asumió el 4 de julio de 2019 y desde el que hoy preside ese tribunal.
Consultada por Reportea, Zúñiga negó haberse coordinado para perjudicar a colegas: sostuvo que se trató de “sólo conversaciones privadas que, en mi caso, no tuvo la intención de perjudicar a nadie y que no pasaron de ser apreciaciones del momento político”. El caso de Jordán no fue aislado: según el conteo de Reportea, la jueza conversó con Hermosilla sobre 38 personas que postulaban a cargos en el Poder Judicial, recomendando a favor de la mayoría y en contra de otras. De los 28 nombres que respaldó, al menos 17 obtuvieron el cargo: una efectividad superior al 60%.
La magistrada también fue contactada por este medio sobre el rol de Radonich y su paso por la región, pero optó por no profundizar. “Le agradezco. Pero no me referiré al tema. Gracias”, respondió a este medio.
El regreso que no fue
Si en 2018 Hermosilla pudo mover los hilos hasta el corazón de La Moneda, años más tarde el escenario era otro. Cuando Zúñiga intentó volver a Magallanes —esta vez como ministra de la Corte de Apelaciones de Punta Arenas—, la influencia del abogado ya no alcanzaba.
El primer intento fue en 2023, para la vacante dejada por la ministra Marta Jimena Pinto. Aunque Hermosilla ya no era asesor de gobierno y su distancia con la administración de Gabriel Boric era evidente, según Reportea buscó igualmente formas de incidir: ofreció gestionar el apoyo a través de su nuera, que intentaba integrarse al equipo del entonces ministro de Justicia, Luis Cordero, y de su hijo Juan Cristóbal, exmilitante de Revolución Democrática. Nada resultó. “No he avanzado. Mi nuera se fue a Europa por dos semanas y no la han recibido muy bien en el gabinete, y eso que es del Frente Amplio”, reconoció el abogado en junio de 2023. La propia jueza también golpeó puertas sin éxito: “Héctor Valladares no quiso q lo contactara”, escribió, en referencia al nuevo jefe de la División Judicial. El cargo terminó en manos de la magistrada Inés Recart.
El segundo intento llegó en 2025, ya sin la red de Hermosilla operando. Para la vacante que dejó la ministra María Isabel San Martín, Zúñiga volvió a integrar la terna elaborada por la Corte Suprema, junto al juez de Garantía de Punta Arenas, Juan Villa, y al magistrado Marcelo Ovalle. Esta vez no hubo gestiones que reportar en los chats. El Presidente Boric nombró a Villa. Zúñiga, otra vez, se quedó a las puertas de “volver a casa”.
El contraste resume la historia: la jueza que en 2018 cruzó el país hacia Santiago con el respaldo de una red que llegaba hasta el Presidente, no logró el camino de regreso cuando esa red dejó de funcionar.




