Hijo de colectivero quemado en explosión de gas acusa negligencia del taller y relata segunda emergencia la misma noche
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Su padre dejó su auto en el taller en la mañana y en la tarde sufrió el accidente.
Víctor Vásquez Cerón, el conductor de taxi colectivo que resultó gravemente quemado tras la explosión de gas al interior de su vehículo el miércoles 15 de julio, en Ignacio Carrera Pinto a la altura de calle Vicente Kusanovic, en la población Carlos Ibáñez, cuando circulaba fuera de recorrido, ha evolucionado positivamente, aunque continúa en cuidados intensivos y es probable que sea derivado a Santiago para someterse a injertos por sus quemaduras en rostro, cuero cabelludo y manos. Así lo relató su hijo, Gustavo, quien indicó que este martes su padre ingresó a pabellón para una nueva evaluación que determinará si el traslado es necesario. “Lo más probable que sea así”, afirmó.
Según la narración de Gustavo, su padre había dejado el vehículo en la mañana en un taller de Punta Arenas dedicado a la revisión y certificación del sistema de gas, y lo retiró a las cinco de la tarde. Alcanzó a pasar por su casa a dejar unos documentos y, al volver a salir, el auto explotó en la intersección donde ocurrió el hecho ya conocido, tras circular entre 30 y 40 minutos. “Dejaron mal instalado el cilindro (…) fue negligencia de la instalación de la empresa. Lo manipularon y lo dejaron mal instalado”, sostuvo el hijo del conductor, aunque aclaró que a la fecha la familia no ha iniciado ninguna acción judicial formal en contra del taller, mientras no se cuente con asesoría legal.
Segunda fuga de gas
Su relato agrega un antecedente hasta ahora no reportado: tras el accidente del miércoles 15 de julio, el vehículo fue retirado con grúa -sin ser encendido- y trasladado al patio de la casa de un conocido de la familia. Durante la noche, el cilindro habría seguido liberando gas, generando un ruido intenso que alarmó a los vecinos del sector por el riesgo de una nueva explosión. Bomberos debió acudir por segunda vez esa misma madrugada, cerca de la una y media, esta vez con personal equipado con trajes especiales, que evacuó el lugar mientras se controlaba la fuga.
El hijo señaló que su padre viajaba solo al momento del accidente -sin pasajeros- , circunstancia que la familia considera un factor que evitó una tragedia mayor, ya que la explosión se originó en la parte trasera del vehículo. Precisó, además, que su padre contaba con licencia profesional y con toda la documentación al día, incluido el sello de certificación de gas, y que no se trataba de un taxi particular sino de un colectivo con permiso vigente.
Concejo Municipal
El caso ya había llegado al Concejo Municipal, donde el concejal Dalivor Eterovic solicitó apoyo del municipio para la familia, indicando que esta había tomado contacto a través de una tercera persona. El alcalde Claudio Radonich respondió que el municipio colaborará, pero que no puede asumir la representación judicial de un particular, citando como antecedente un caso del año pasado en el sector de la villa Cardenal Raúl Silva Henríquez, en que la Contraloría objetó que un funcionario municipal representara a vecinos en un recurso de protección contra el Estado.
Hasta el cierre de esta crónica, el taller involucrado no se había pronunciado públicamente, mientras la causa exacta de la fuga de gas continúa bajo investigación.
En Punta Arenas existen cuatro plantas autorizadas en conversión de vehículos a GNC, las cuales son fiscalizadas por el Ministerio de Transportes. Desde la seremi de Transportes informaron que las cuatro plantas de la ciudad se encuentran con su certificación al día.




