Te pillamos
Nuevamente, en algo que ya parece una costumbre, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, llegó tarde a la ceremonia de Cuenta Pública del gobernador regional, Jorge Flies. A diferencia de las autoridades de gobierno, que desempolvaron trajes y vestidos para la ocasión, Radonich no se despegó de su código de “alcalde de todos”: jeans gastados, polar municipal y polera piqué con el logo comunal.
Intentó pasar desapercibido sentándose al final del salón, pero justo cuando el gobernador comenzó a hablar de Punta Arenas lo sacó al pizarrón, dejándolo, sin querer, en evidencia de que había llegado con más de 20 minutos de retraso. Hay días en que es mejor entrar por la puerta principal.




