Jardín Ruiz Mancilla sigue cerrado por contaminación de un pozo séptico y la Superintendencia se declara incompetente
El jardín infantil Juan Ruiz Mancilla, frente a la villa Cardenal Raúl Silva Henríquez, continúa cerrado desde marzo pasado, cuando su patio resultó contaminado con residuos fecales provenientes de un pozo séptico, lo que obligó a trasladar a los niños y niñas a otros establecimientos. A cuatro meses de ese cierre, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) respondió a un requerimiento parlamentario declarándose sin competencia sobre el caso y derivándolo a la seremi de Salud de Magallanes y a la Municipalidad de Punta Arenas.
La consulta la originó la diputada Javiera Morales Alvarado, quien el 2 de julio ofició a la SISS y a la seremi de Salud pidiendo información sobre la situación del establecimiento, el estado de avance del cierre del pozo séptico, las gestiones de coordinación entre los organismos competentes y los plazos previstos para una solución definitiva y la eventual reapertura.
En su respuesta del 8 de julio, la SISS reconstruyó el origen del problema. Según el organismo, el 27 de febrero de 2026 el entonces seremi de Educación, Valentín Aguilera, convocó a una reunión con profesionales de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (Junji), la seremi de Salud y la propia Superintendencia. En esa instancia se expuso que la afectación se originaba por el anegamiento de aguas servidas provenientes de un pozo séptico emplazado en la propiedad colindante por el poniente, un inmueble que, según se informó, formaría parte de un asentamiento irregular y que no contaba con servicios de agua potable ni de recolección de aguas servidas de la empresa sanitaria Aguas Magallanes S.A.
El 6 de julio, funcionarios de la SISS realizaron una visita inspectiva al jardín, aunque no pudieron recabar mayores antecedentes porque el establecimiento seguía cerrado. En el acta de esa fiscalización se dejó constancia de la existencia de una “toma” en la zona posterior del recinto, sin sistema de alcantarillado ni agua potable conectada a la red, y de tres estanques verdes ubicados fuera del jardín que abastecerían de agua a una casa aledaña.
Sobre la base de esos antecedentes, la Superintendencia concluyó que, al no involucrar la situación infraestructura sanitaria perteneciente a la concesionaria Aguas Magallanes S.A., los hechos “escapan al ámbito de competencia y a las atribuciones” del organismo, por lo que derivó formalmente el requerimiento a la seremi de Salud de Magallanes y a la Municipalidad de Punta Arenas.
De este modo, la respuesta institucional no despeja las consultas centrales del oficio parlamentario -los plazos para el cierre definitivo del pozo y la eventual reapertura del jardín- , que quedan ahora en manos de la seremi de Salud y el municipio. Hasta el momento no se ha informado públicamente una fecha estimada para la solución definitiva ni para el retorno de los niños al establecimiento.




