Florencia Nieto hace historia en el tenis de mesa al representar a Magallanes en los Juegos de la Araucanía
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La estudiante de 17 años del Liceo Bicentenario María Mazzarello competirá en la disciplina que se incluye por primera vez en el certamen a realizarse en octubre próximo, un hito que la joven deportista espera que abra camino a futuras generaciones.
La estudiante de cuarto medio Téllez, del Liceo María Mazzarello de Natales, Florencia Nieto Avalos, clasificó a los Juegos de la Araucanía en la disciplina de tenis de mesa, certamen que se llevará en octubre. Este logro adquiere una relevancia histórica, ya que es la primera vez que esta disciplina se incorpora a los Juegos de la Araucanía y se contará con representación de la Región de Magallanes, marcando un hito para el desarrollo del deporte en la zona austral. La joven, de diecisiete años y cien por ciento natalina, no sólo llevará consigo el peso de su esfuerzo personal, sino también la ilusión de toda una comunidad educativa que ha visto en ella un ejemplo de dedicación y constancia.
La noticia de la clasificación llegó como una oleada de emociones encontradas para Florencia, quien todavía procesa la magnitud de lo que significa ser la pionera en esta disciplina dentro del certamen.
“Para mí ser parte de esto es muy emocionante igual, es algo que en verdad nunca imaginé tener la oportunidad, nunca imaginé que el tenis de mesa entrara en los Juegos de la Araucanía, no estoy federada entonces nunca pensé tener la oportunidad, haciendo el deporte que me apasiona y representando a mi tierra es una gran felicidad que quiero disfrutar, pero igual una gran responsabilidad”, explicó con la sinceridad que la caracteriza.
El detonante de
una pasión
El origen de esta historia se remonta a los días de confinamiento por la pandemia, cuando Florencia tenía doce años y el mundo parecía haberse detenido. Fue su padre quien, buscando romper la monotonía del encierro, la llevó a jugar ping-pong en una mesa cualquiera. Lo que comenzó como un pasatiempo para despejarse, pronto se convirtió en una chispa que encendería su pasión. Fue así como llegó al Club de Tenis de Mesa Patagonia Natales, el lugar que hoy considera su segundo hogar deportivo.
Su primera competencia fue un evento pequeño pero decisivo que le demostró que podía medirse con otras y salir airosa. Pero sin duda, uno de los hitos que amplió su horizonte fue la participación internacional en el Club Regatas Lima, en Perú, donde pudo confrontar su nivel contra jugadoras de toda Sudamérica y el Caribe.
“Cuando fuimos a competir al Club Regatas Lima. Pude ver cual era mi nivel de manera internacional. Muchas eran mucho mejor que yo, pero vi que tampoco tenía un mal nivel y les podía hacer pelea. Tenía una base. Entonces, fue un hito importante para mí”, explicó.
En esa misma competencia, su equipo femenino U19 obtuvo el tercer lugar, un logro que reafirmó el potencial del club natalino. A ello se suman las medallas obtenidas en campeonatos regionales en Natales, Punta Arenas y Río Gallegos, donde alcanzó el segundo puesto en la categoría U17.
Más allá del deporte
La vida de Florencia no transcurre únicamente en las mesas de juego, sino que también debe sortear las exigencias del aula, un desafío que ha sabido administrar con notable eficiencia. Su promedio de notas, que ronda el 6,7, es testimonio de su capacidad para organizarse y priorizar. “Nunca he tenido mucho problema con el estudio, mucho tiene que ver con los horarios de entrenamiento, porque igual son relativamente tarde, porque siempre han empezado desde las 18 horas y aunque generalmente entreno como 12 horas a la semana, entonces nunca me ha topado mucho”, explicó.
Detrás de este equilibrio, sin embargo, hay una regla de oro inculcada por sus padres: la escuela es lo primero. “Mis papás siempre me han dicho que ponga primero la escuela, porque finalmente yo soy estudiante deportista”, subrayó.
En este camino, Florencia no ha estado sola. Su familia ha sido el pilar inquebrantable sobre el que se ha sostenido su carrera, brindándole no sólo apoyo emocional, sino también el respaldo material necesario para competir. “Las personas más importantes en este camino son mi papá, mi mamá y mi hermana Lisa. Mi papá y mi mamá han estado en todo para apoyarme desde que inicié, me han comprado mi paleta, gomas, mis cosas, han juntado plata para que yo pueda viajar, para que pueda ir a competencias”, expresó con gratitud. Su entrenador, el profesor Fabián López, ha sido otro actor fundamental en su formación, siempre dispuesto a dar consejos y a guiarla en los momentos de duda.
Sorteando obstáculos
La realidad de ser deportista en una región extrema como Magallanes implica enfrentar limitaciones que no siempre existen en otras zonas del país. La falta de competencia, de infraestructura de primer nivel y de oportunidades de desarrollo son obstáculos reales, pero Florencia no se deja vencer por ellos y, por el contrario, se convierte en un faro para quienes sueñan desde el sur. “Yo le diría a otros estudiantes que lo intenten. Magallanes no suele tener muchas oportunidades, no lo niego. Aquí puede haber buenos jugadores, pero falta competencia”, admitió con realismo. Sin embargo, su llamado es a no rendirse antes de intentarlo. Para ella, el miedo a la falta de oportunidades no debería ser un freno, sino un impulso para buscar alternativas.
Con la mirada puesta en el futuro, Florencia ya proyecta sus pasos más allá de los Juegos de la Araucanía. Su agenda inmediata incluye la preparación para la PAES y su ingreso a la universidad, pero sin abandonar nunca la raqueta. “Mis metas al terminar los Juegos de la Araucanía es después dar la Paes e irme a estudiar. Y ahí me gustaría ver si es que puedo sacar alguna beca deportiva, entrenar o jugar por la universidad, si no, unirme a un club federado, porque de verdad me gustaría seguir, no dejar el deporte a medias. Y obvio, si me es posible, llegar a un nivel nacional e internacional nunca se sabe, ya hay una magallánica jugando en Europa”, afirmó con determinación.
Cabe destacar que Florencia no sólo se destaca en el deporte, sino que también participa activamente en la vida escolar como integrante del Movimiento Juvenil Salesiano, es escolta del estandarte de su colegio, forma parte de Interac, el grupo juvenil del Rotary, y este año participó en la comparsa salesiana en el Carnaval de Punta Arenas, además de haber sido parte del Centro de Alumnas del Liceo María Mazzarello.




