En Sudáfrica, investigadores del Inach participaron en reuniones para la conservación del kril
- Tras una cumbre internacional clave, la red de sensores de cambio climático del Instituto Antártico
Chileno fue reconocida como insumo oficial para evaluar el impacto ambiental en el continente blanco,
mientras científicos nacionales guiaron acuerdos para ordenar la pesca y proteger a la fauna marina.
Con el objetivo de evaluar los principales desafíos de la conservación marina y la gestión pesquera en el océano Austral, la comunidad científica de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) concluyó recientemente un ciclo de reuniones estratégicas en Hazyview, Sudáfrica, desarrolladas entre el 29 de junio y el 10 de julio.
El encuentro contó con el liderazgo directo de investigadores chilenos. César Cárdenas, presidente del comité científico de la CCRVMA, y Francisco Santa Cruz, ambos pertenecientes al Instituto Antártico Chileno (Inach) e integrantes del Instituto Milenio Biodiversidad de Ecosistemas Antárticos y Subantárticos (Base), encabezaron debates cruciales para el futuro de los ecosistemas polares.
Zonificación pesquera y resguardo de la fauna
Durante las primeras jornadas, Francisco Santa Cruz co-coordinó el taller internacional dedicado a la planificación espacial marina en las islas Orcadas del Sur (subárea 48.2). El trabajo técnico culminó con la recomendación de dividir esta zona en áreas específicas de pesca y conservación, una medida diseñada para frenar la concentración de la captura de kril en puntos críticos donde aves y mamíferos marinos dependen directamente de este crustáceo para alimentarse.
Paralelamente, los especialistas definieron nuevos puntos de monitoreo estratégico sobre las colonias de pingüinos que comparten territorio con la flota comercial. Asimismo, se consolidaron los análisis de censos acústicos para estimar la biomasa de kril y la dinámica de depredadores dependientes como aves voladoras y mamíferos marinos.
Consolidación
de áreas protegidas
y sensores chilenos
Posteriormente, en la reunión del Grupo de Trabajo sobre Monitoreo y Gestión de Ecosistemas (WG-EMM), los científicos avanzaron en la consolidación del Área Marina Protegida del Dominio 1, ubicada en la península Antártica. Para esta zona se estructuró un plan de seguimiento comparativo que permitirá monitorear el comportamiento de pingüinos y mamíferos tanto dentro como fuera de los perímetros bajo protección.
Uno de los hitos de la reunión fue la validación formal de la red de sensores atmosféricos del Inach como fuente oficial de datos para la CCRVMA, reconociendo el aporte técnico de Chile para medir el impacto real del cambio climático en el continente.
A la par, se discutió la necesidad urgente de reestructurar la estrategia global de manejo de la pesquería de kril, promoviendo una reducción de las capturas en términos temporales y espaciales ante el aumento de la demanda pesquera y las transformaciones ambientales de la Península.
Nuevas amenazas en
el horizonte polar
El panel científico abordó además riesgos emergentes que amenazan la biodiversidad antártica, como la propagación de la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en la fauna autóctona, la presencia de microplásticos, la contaminación por restos de redes pesqueras y el incremento de eventos climáticos extremos que alteran los ciclos reproductivos de las aves.
Las recomendaciones derivadas de estas sesiones servirán de base técnica para que la CCRVMA adopte medidas vinculantes de conservación y manejo sostenible basadas en la evidencia científica más actualizada




