Consejos para una vejez saludable
Si bien es cierto los paradigmas están cambiando con la investigación de temas sobre el envejecimiento, siguen siendo una constante las señales que auguran un mejor porvenir. Por ello, todos al llegar a la edad madura queremos conocer los “tips” que nos puedan señalar que vamos envejeciendo bien. Igualmente saber por dónde ir o dónde desarrollarnos para que sea un buen tiempo y no signifiquen zozobras o mayores problemas.
Lo que es cierto es que, si bien envejecer es un proceso biológico inevitable, con el aumento esperanza de vida es posible para los mayores tener una vejez más saludable. Aquí es esencial mantener hábitos mejores, como en ninguna otra etapa de la vida: alimentarse saludable y equilibradamente, realizar actividad física regularmente, mantenerse activos mentalmente y no consumir tóxicos. Y seguir el control de las enfermedades de riesgo en los mayores.
Para quienes quieran saber qué señales son indicadores de un envejecimiento saludable podemos indicar conductas que favorecen este mejor envejecimiento:
a) Estar desafiando nuestras mentes. La función cognitiva va disminuyendo con los años, pero estimular al cerebro con diversas actividades; como juegos o actividades cognitivas puede contribuir a que este se mantenga activo y enérgico. Se trata de mejorar las conexiones neuronales, mantener la memoria y continuar haciendo el esfuerzo mental que va enlenteciendo el envejecimiento y las complicaciones asociadas a la edad.
b) Ser honestos consigo mismo. Es un aspecto esencial en el envejecimiento saludable ya que permite buscar las ayudas y apoyos cuando se viven aspectos complejos. Reconociendo que existen situaciones problemáticas, especialmente si estamos con periodos de ansiedad o depresión. Permite comunicarnos y recibir las ayudas que se requieren.
c) Tener red de contención social. El buen envejecimiento está ligado a la actividad social que desarrollemos. Estar socialmente activos nos ayuda sicológica e intelectualmente. Somos seres sociales que necesitan de los otros. Pero estos contactos deben ser de calidad y que nos estimulen cognitivamente en forma constante.
d) Alimentarse bien y hacer actividad física. Es el conocido mente sana en cuerpo sano. Hay que seguir moviéndose y haciendo ejercicio activo. Si no se ha hecho, pedir la ayuda de especialistas que guíen en este proceso de ser activos en el día a día. Alimentarse bien en la vejez es un punto central y muy importante.
e) Disfrutar. Viven más aquellos mayores que disfrutan y buscan cosas nuevas que hacer, que viven procesos continuos de seguir aprendiendo y conociendo más. El aburrimiento en esta etapa es una señal de alerta de una vejez no sana. Es bueno y necesario realizar actividades distintas, mantenerse ocupado y seguir disfrutando de todo lo que nos gusta hacer es central en esta etapa de la vida.
f) Asistir a los controles médicos. Hay enfermedades que con la edad son inevitables. Lo central es detectarlas y tratarlas a tiempo, por ello los controles de salud son importantes y necesarios para los mayores. Saber que hacer en cada enfermedad o condición de salud es importante y debe ser claro para cada mayor.
g) Tener una mente positiva con proyección de futuro. Lo que vamos haciendo y decidiendo en nuestro día a día tiene la capacidad de fortalecer o dañar el proceso de envejecer. Por eso tener proyectos y actividades para realizar más adelante en nuestras vidas es muy esencial en lo que nos queda por vivir. Siempre debe haber algo más para los días siguientes que tenemos que vivir.
Con estos consejos podemos saber si estamos envejeciendo saludablemente y reconocer en qué punto debemos intervenir o trabajar para tener un mejor porvenir. Algo que todos esperamos como señal de vida.
Estas medidas se pueden implementar y siempre es mejor antes que después. Esto nos ayuda a vivir una vejez más sana, con energía y retrasar los aspectos más negativos del envejecer.
Si bien son tareas personales, no es menos cierto que como sociedad también tenemos que trabajar en los aspectos sociales y de salud para que todos los mayores tengan un mejor y más sano envejecimiento. Es la tarea social que debemos de alguna manera propiciar. Es el mensaje que como sociedad debemos estar entregando a los mayores: hay acciones a desarrollar desde lo personal y lo social que hacen que esta etapa sea una etapa activa y de desarrollo en ellos.
No es una época para sentarse y esperar. Es una etapa de la vida para seguir activos y buscando los roles sociales y familiares que todos los mayores deben tener. Es la tarea de todos quienes trabajan con mayores, el poder evaluar estos aspectos y motivarlos para que sean más activos y actores de un envejecimiento que tiene implicancias importantes y personales. Donde se marca la diferencia y el pronóstico para una etapa de la vida que se busca que sea exitosa para todos




