Colombia eleva a 294 los muertos por terremoto que mantiene a 320 personas desaparecidas
El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente de Colombia la mañana del lunes 10 de agosto de 2026 deja, según el más reciente balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) un saldo de 294 personas fallecidas, 3.935 heridas y 320 desaparecidas. El sismo, cuyo epicentro se ubicó en San José del Palmar, Chocó, ha afectado a 115.461 personas y 54.008 familias en 15 departamentos y 448 municipios del país, en lo que constituye una de las mayores catástrofes naturales recientes en Colombia.
El reporte oficial detalla además 81.506 viviendas averiadas y 14.493 destruidas, junto con 66 edificios colapsados. Los daños se extienden a la infraestructura pública: 241 centros de salud, 2.612 centros educativos, 298 vías, 59 acueductos, 44 puentes vehiculares y cinco aeropuertos presentan afectaciones que continúan siendo evaluadas por los equipos técnicos desplegados en terreno.
Un informe preliminar de Asocapitales, precisó que Cali concentra el mayor número de fallecidos, con 111, seguida de Pereira, con 95. Cinco ciudades capitales permanecen en alerta roja: Quibdó, Cali, Manizales, Pereira y Armenia. A nivel de capitales, ese mismo reporte contabilizó 222 personas fallecidas, 2.139 heridas y 347 desaparecidas o no localizadas, cifra que las autoridades continúan verificando debido a la complejidad de las labores de identificación.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses ha logrado identificar 270 de los cuerpos recuperados hasta el 14 de agosto, correspondientes a víctimas de Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Quindío, Cauca y Chocó, un proceso que avanza junto con las labores de búsqueda y rescate que continúan entre los escombros de las edificaciones colapsadas.
Casos que
conmovieron al país
Entre las historias que han marcado la cobertura de la tragedia está la de Daniela Largo, una mujer de 32 años que murió luego de ser rescatada con vida tras permanecer 36 horas bajo los escombros de un edificio en Pereira; sufrió un paro cardiorrespiratorio durante su traslado al hospital San Jorge. También se confirmó la muerte de Juan Felipe Giraldo, joven de 24 años que estaba desaparecido desde el día del sismo y que se iba a casar el domingo 16 de agosto. Por su parte, Ana María Saavedra, única sobreviviente de su familia tras el colapso de un edificio en Cali, permanece en recuperación de fracturas mientras enfrenta la pérdida de sus padres y sus dos hermanas trillizas.
Persisten además los casos de ciudadanos extranjeros desaparecidos, como el de la pareja mexicana conformada por Mario Alberto Zapata Verdier, de 57 años, y Brenda Eloisa Flores Reyes, de 42, quienes no han sido localizados desde el sismo.
Ayuda internacional y
despliegue de rescate
El Gobierno nacional avaló el ingreso de equipos internacionales de búsqueda y rescate certificados por la ONU provenientes de Estados Unidos, Ecuador e Israel, que trabajan de forma conjunta con las autoridades colombianas en las zonas más afectadas. La Fuerza Aérea de Estados Unidos envió un avión C-17 Globemaster con asistencia humanitaria a Bogotá, como parte de la respuesta coordinada por el Departamento de Estado. Italia, por su parte, anunció un paquete de ayuda de 4,5 millones de euros, mientras Paraguay envió más de 50 toneladas de medicamentos, insumos médicos y alimentos con destino a Medellín. Una empresa china también hizo entrega de suministros a través de la Cruz Roja colombiana.
A nivel nacional, iniciativas como la del estadio El Campín en Bogotá —donde cerca de 3.000 voluntarios han movilizado 398 toneladas de ayudas— y los centros de acopio habilitados en departamentos como Caldas y Magdalena reflejan la magnitud de la respuesta solidaria dentro y fuera del país.
El presidente Abelardo de la Espriella declaró la emergencia económica apenas tres días después de su posesión y anunció inversiones para fortalecer la atención en salud en el suroccidente del país, incluyendo recursos para el Hospital Universitario del Valle. El Ministerio de Trabajo pidió a las empresas adelantar el pago de la prima de diciembre para sostener el empleo y los ingresos de los trabajadores afectados, y el Gobierno estudia ampliar el esquema de Obras por Impuestos para financiar la reconstrucción de vivienda e infraestructura en los municipios golpeados, que según estimaciones oficiales superan las 44.000 familias que requieren atención habitacional.
La firma Oxford Economics descartó un impacto económico severo para el país, calculando un golpe directo de entre 0,2% y 0,4% del PIB, aunque advirtió que los costos de la reconstrucción podrían generar un déficit fiscal cercano al 8%. Paralelamente, se prepara una propuesta de ley sismorresistente que se llevaría al Congreso para agilizar la reconstrucción mediante subsidios flexibles y sistemas de vivienda industrializados.
Nueva actividad sísmica y vigilancia volcánica
El Servicio Geológico Colombiano ha registrado varios movimientos telúricos adicionales en los últimos días, entre ellos sismos de magnitud 2,7 en Istmina (Chocó), 3,1 cerca de Zapatoca (Santander) y 2,5 en Medio San Juan, también en Chocó, sin que se reporten nuevas afectaciones graves. Además, se mantiene la alerta naranja en el volcán Puracé, que registra los niveles instrumentales más altos de su historia reciente, por lo que las autoridades recomendaron a la población no acercarse a los cráteres del complejo volcánico Los Coconucos.
Las autoridades insisten en que el balance general continúa siendo provisional, mientras los organismos de socorro permanecen desplegados en las zonas más golpeadas evaluando los daños estructurales y buscando a las personas aún reportadas como desaparecidas.




