Lula y Flávio Bolsonaro inician campaña electoral con fuerte disputa por la seguridad y la economía de Brasil
- El oficialismo apuesta por la continuidad de las políticas sociales, mientras el candidato del Partido Liberal busca movilizar al electorado conservador con un discurso de mano dura.
Brasil abrió ayer la campaña presidencial para las elecciones de octubre con sus dos principales contendientes enfrentados desde el primer día. Luiz Inácio Lula da Silva, que busca un cuarto mandato, eligió São Bernardo do Campo, en São Paulo, para reivindicar su trayectoria sindical y presentar sus prioridades. Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del exPresidente Jair Bolsonaro, comenzó su recorrido en Copacabana, Río de Janeiro, con un discurso centrado en la seguridad, la soberanía y una ofensiva contra el gobierno.
Lula convirtió el acto en una defensa de las políticas sociales y de su gestión económica.
“En mi cuarto mandato quiero terminar con algunos de los dilemas de nuestro país”, afirmó el Mandatario. “¿Qué futuro quieres para el pueblo brasileño si no inviertes en salud, educación, vivienda…?”, preguntó.
El Presidente brasileño evitó mencionar por sus nombres tanto a Jair Bolsonaro como a Flávio, su principal rival, aunque cuestionó de manera indirecta a los gobiernos de derecha y defendió la inversión pública en áreas como salud, educación y vivienda.
La seguridad también ocupó un lugar en su discurso. Lula sostuvo que la respuesta contra el crimen organizado debe concentrarse en quienes dirigen las estructuras criminales y en los recursos que permiten su funcionamiento. “Es quitándoles el dinero que vamos acabar con el crimen organizado”, afirmó.
Por su lado, Flávio Bolsonaro, de 45 años, eligió un tono mucho más confrontativo. Desde Copacabana, acusó a Lula de haber incrementado el endeudamiento, perjudicado a empresas públicas y descuidado el combate contra las organizaciones criminales. “¡Lula es el moroso de la esperanza!”, expresó ante sus seguidores.
El senador convirtió la seguridad en uno de los ejes de su candidatura y prometió endurecer la respuesta estatal contra las principales organizaciones criminales del país. “Voy a recuperar la soberanía de Brasil. Voy a tratar a PCC, Comando Vermelho y a las milicias como organizaciones terroristas”, aseguró.
También prometió reducir impuestos, burocracia y cargos de confianza en la Administración pública mediante lo que definió como un “tijeretazo”.
Las encuestas ubican a Lula con 43 % de intención de voto y a Flávio Bolsonaro con 40 % de cara a una elección polarizada que se celebrará el 4 de octubre.
Infobae




