Boric llama a la oposición a frenar “clara y firme” el nuevo estado de excepción propuesto por Kast durante presentación de libro
El expresidente de la República Gabriel Boric Font aprovechó su participación como comentarista en la presentación del libro “La Montaña Rusa” del exministro de Hacienda Mario Marcel, para dirigir una de sus intervenciones más políticas de la jornada contra la reforma constitucional de seguridad impulsada por el actual gobierno.
La actividad se desarrolló la tarde de este martes en el auditorio Ernesto Livacic de la Universidad de Magallanes, evento que recibió masiva convocatoria y repletó hasta el último espacio de los pasillos. Contó con un panel de conversación integrado por Mario Marcel, el expresidente Boric y la exsenadora Carolina Goic Boroevic, quienes comentaron los principales contenidos de la obra.
Fue hacia el cierre de su intervención, al enumerar lo que definió como los desafíos pendientes del país, que el exmandatario deslizó su crítica más directa al oficialismo. Boric planteó que espera “una oposición franca, respetuosa, pero abierta, clara y firme” frente a la reforma constitucional que -según describió- pretende instaurar un “estado de sitio de 240 días” con “atribución exclusiva del Presidente de la República” y “con una limitación de libertades que no se había visto”, algo que calificó como “inédito en la democracia”.
El expresidente enmarcó ese llamado en una idea que había desarrollado momentos antes: que la oposición debe colaborar en políticas de Estado sin ceder en sus convicciones. “Los gobiernos pasan, el Estado y los pueblos quedan”, señaló, para agregar que quienes están en política deben estar dispuestos a trabajar con cualquier gobierno, “lo que no significa ceder en convicciones que son claras”. En esa línea, vinculó el rechazo de la actual oposición a la “reforma regresiva del Presidente (Kast)”.
Qué dice el proyecto
La reforma a la que aludió Boric corresponde al Mensaje N°134-374, ingresado al Senado el 10 de agosto por el Presidente José Antonio Kast Rist junto a los ministros del Interior, Defensa, Seguridad Pública y la Segpres. El proyecto fortalece el Sistema Nacional de Seguridad Pública y crea un nuevo estado de excepción constitucional orientado al combate del crimen organizado.
El texto del Ejecutivo establece un estado de excepción de seguridad pública de hasta 120 días, prorrogables por igual periodo, con la salvedad de que las prórrogas sucesivas requieren acuerdo del Congreso. Su declaración corresponde al Presidente de la República, y las zonas afectadas quedan bajo la dependencia de un oficial general designado por el mandatario. Bajo dicho estado, el jefe de Estado podría suspender o restringir la libertad personal y de locomoción y el derecho de reunión, restringir la libertad de asociación, interceptar o registrar comunicaciones y disponer requisiciones de bienes.
El proyecto también contempla facultades para que el Presidente declare a una agrupación como organización terrorista o de crimen organizado, previo informe fundado del Ministerio Público o del Consejo de Seguridad Nacional, declaración que en todo caso debe ser aprobada por dos tercios del Senado en sesión secreta.




