Ganaderos amenazan con arrojar ovinos muertos por perros a la municipalidad
“Si el alcalde sigue haciendo oídos sordos y no se ocupa de este tema que nos está dejando sin animales, vamos a pescar éstos y todos los otros animales que están muertos por los perros y, como medida de presión, los vamos a ir a tirar delante de la municipalidad”, prometió la pequeña ganadera Wilma Leyton, de una parcela en el sector de El Cañadón, después que ayer su majada fuera nuevamente atacada por canes que llegan desde Porvenir a campos cercanos a matar ovinos. Esta vez, indicó, ultimaron 5 más de sus ovejas preñadas.
La advertencia al jefe comunal -dijo- la lanzó después que su par ganadero, Diego Kusanovic, envió un WhattsApp al alcalde de Porvenir, Gabriel Parada, citándolo a una reunión urgente para tratar el lastimoso tema, que prácticamente está diezmando la ganadería de los pequeños productores, sin recibir respuesta. Explicó que para un pequeño ganadero unos pocos animales de pérdida significan un daño inmenso, dado que por la menor área de sus predios tienen menos animales que un estanciero. Por ejemplo, si un parcelero tiene 500 animales, perder el 10% es un factor destructivo en lo económico.
Y daña la cadena, porque baja la productividad de toda la comuna, cuya ovejería es parte de la economía local.
Sin embargo, dijo que apenas dos de los seis concejales aceptaron formalizar la reunión, pero que el alcalde Gabriel Parada ni los demás ediles han respondido. “Si el municipio no tiene personal para hacer un catastro de cuántos son los perros que andan sueltos en las calles, nosotros nos ofrecemos voluntarios para hacerlo”, apuntó.
Dijo que prácticamente no hay día en que no entren perros -que no son asilvestrados sino que llegan del pueblo, afirmó- a alguna parcela a matar ovejas y corderos y hay días (como ayer y anteayer) que atacan sin parar. En su caso, han sido víctimas con más de 40 ovinos perdidos por esta causa, pese a que su esposo y otros familiares les han hecho guardia de día y noche, incluso durmiendo en el campo.
Ataques masivos a ovejas madres y corderos
En la semana pasada se registró un nuevo ataque masivo de perros a un piño de ovejas del ganadero Diego Kusanovic en el sector de Faro Punta de Palos, en el kilómetro 12 de la Ruta Porvenir-Gente Grande, y otros pequeños ganaderos cuyas parcelas se ubican cerca de Porvenir, vieron disminuir parte importante de sus ovejas madres y corderos recién nacidos.
Según el relato de Kusanovic, tras ver a sus ovejas correr por el campo, constató que en el límite con la parcela de su colega Cuevas había un piño correteado por un perro color café claro. “Me acerco inmediatamente y aviso a mis vecinos, especialmente a Cuevas para que revise su campo”, relató.
“En esta oportunidad -continuó- los perros mataron 7 ovejas nuestras y otras tantas donde el vecino. Esto se está saliendo de control. Todas las semanas llegan los perros y por las características de los ataques podemos concluir que se trata de los mismos que recorren desde Bahía Chilota al kilómetro 20. Como los ataques cada vez son más frecuentes, y dadas las características de las muertes, pensamos que hay una jauría de perros que ya se acostumbró a esta práctica de recorrido”, estimó.
“Tenemos comunicación constante entre vecinos para poder identificar a los perros. Hay que dar freno a esta situación, ya que las ovejas se encuentran próximas a la parición, donde deben estar tranquilas, pero lamentablemente esto ha generado estrés en nuestros animales. Muchas ovejas madres probablemente están abortando”, lamentó.
Lo peor es que no sólo se trata de animales muertos – acentuó-, sino que también se produce una baja en la condición corporal y peso de los ovinos, producto del estrés y de no poder alimentarse en forma tranquila en el campo. Todo ello, explicó, porque las ovejas de parición “se apiñan y pueden estar días en un solo lugar y eso es producto del miedo que sienten”.
Caza de perros asilvestrados
Kusanovic también se refirió a los avances en la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputadas y Diputados, que aprobó en general por 10 votos contra dos, la iniciativa relacionada al control de perros asilvestrados o ferales, especialmente cuando representan una amenaza para el ganado o la fauna silvestre. “El proyecto plantea que no se considere delito de maltrato animal la eliminación de un perro asilvestrado cuando esta acción ocurra (ataque a animales de crianza), para defenderse, defender a otra persona o proteger al ganado frente a un ataque actual o inminente”, recordó.
“Un aspecto importante es que no se plantea simplemente que cualquier persona pueda matar perros. La propuesta contempla requisitos de respaldo, como una denuncia previa acompañada de fotografías, videos, informes veterinarios u otros antecedentes que acrediten el daño producido. También permitiría a propietarios de animales de producción implementar medidas especiales de control y prevención”, detalló.
Protección de la salud pública
Además -agregó-, “existe otra iniciativa refundida (el boletín 18.400-01) que amplía las circunstancias en que podría aplicarse esta excepción, incluyendo la protección de la salud pública, seguridad de las personas, biodiversidad, fauna silvestre nativa y propiedad privada. Esta propuesta también define legalmente qué se entendería por perro asilvestrado o feral”.
Jorge Kusanovic terminó esperanzado “en que este proyecto tome buen curso y pueda ser una herramienta útil para controlar a los perros ferales, o los que ingresan a propiedades privadas atacando a nuestro ganado”.
Perros dejan
corderitos guachos
El propietario de Parcela Ruze, Luis Cárdenas Santana, indicó que un grupo de perros ingresó a su campo y mató a mordidas a seis ovejas y 4 corderos recién nacidos. La arremetida la consignó el pasado viernes, aunque no pudo ver qué tipo de canes eran, pero sí que huyeron detrás de Villa Barlovento, concluyendo que viven en las cercanías.
Supo de los ataques a 7 ovejas de sus colegas Kusanovic y nueve de Cuevas. “¡Es demasiado ya! Ojalá salga pronto esta ley que permite cazar a los perros asesinos, porque ya es el colmo la cantidad de animales que los parceleros perdemos por esta causa y significan una tremenda pérdida”, acotó Cárdenas, quien el último domingo volvió a lamentar la muerte de otras 5 ovejas (dejando guachas a sus crías) y siete corderitos.




