Necrológicas
Vladimiro Mimica en la Feria del Libro “Dinko Pavlov”

“Escribí este libro para la gente y quiero que lo lean para que compartan el amor que yo siento por esta ciudad”

Domingo 23 de Agosto del 2026

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Elia Simeone R.

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“Hace unas semanas, el lanzamiento del libro fue espectacular en el Estadio Nacional. Pero ahora es, absolutamente, diferente. Hoy estoy en mi casa, en Punta Arenas, con la gente que amo profundamente”. Con estas palabras, llenas de emotividad, el periodista deportivo Vladimiro Mimica cerró la presentación de su libro “Tuya, mía, para ti y para mí: una vida compartida”.

El querido “Cantagoles” señaló que en su obra no se debe buscar una perfección literaria, sino el ejercicio de un hombre que quiso escribir para su gente y “no para los literatos”.

“Este libro está escrito con la pluma del alma y el corazón”, remarcó.

“Quiero que lo lean –no por razones económicas-, sino para que compartan el amor que yo, a los 81 años en el mundo, sigo manteniendo por esta tierra, para que la amen tanto como yo la he amado mientras ella sigue siendo besada por las aguas del estrecho”, señaló.

El evento que concitó gran interés ciudadano se realizó el viernes por la noche en el Centro Cultural “Claudio Paredes Chamorro”, el mismo cuya construcción se impulsó cuando Mimica era alcalde de Punta Arenas.

“Tuya, mía, para ti y para mí” se ha convertido en un éxito de ventas en el país y, seguramente, también será la obra más vendida en Magallanes. De hecho, Mimica tuvo que atender a una larga fila antes y después de la presentación de su libro en el centro cultural, pues amigos, conocidos, vecinos se acercaron a él para que les dedica y firmarla el volumen que habían adquirido.

La presentación de la obra se dio en el marco de la jornada de inauguración de la Feria del Libro “Dinko Pavlov”, que por la mañana había comenzado con la exposición del escritor Pavel Oyarzún, quien habló de su última obra “Vasallo”, pero en el aula de la nueva Biblioteca Nº114 “Carmen H. de López” de la población 18 de Septiembre.

Las palabras de
Radonich y Hernández

El centro cultural se repletó de público para poder conocer más del “bestseller” de Mimica e intercambiar con él. El encuentro contó con la conducción del Ciudadano Ilustre de Punta Arenas, el extrovertido comunicador Patricio Mladinic Centurione, lo que gatilló un ameno intercambio entre éste y “Vladi”. De hecho, al término del evento, el conductor regional habló del cariño que guarda no sólo a Mimica, sino que a sus padres. Recordó que el primer par de zapatillas Adidas lo compró en la tienda del progenitor del “Cantagoles”.

Al evento concurrió el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, quien tuvo especiales palabras para Mimica y también valoró la realización de la Feria del Libro y cómo la municipalidad ha sigo trabajando junto con la Sociedad de Escritores de Magallanes para que este evento siga desarrollándose año a año.

Luego vinieron las palabras del presidente de la referida sociedad, Víctor Hernández, quien recordó cómo se creó este encuentro literario y el apoyo que recibieron de la municipalidad, cuando falleció Dinko Pavlov que era su motor, para que la feria siguiera existiendo.

Los cinco espacios
geográficos

Vladimiro Mimica quiso que la periodista Elia Simeone y su amigo José Saldivia fueran las personas que comentaran su libro. Cada uno refirió lo que esperaron al recibir su llamado. “Pensé que se había muerto alguien, pues “Vladi” es el cronista necrológico por excelencia que tiene La Prensa Austral. Cada vez que se muere alguien, un amigo, un deportista importante, un dirigente social, recibo la llamada de Vladimiro para pedirme que le guarde un espacio para poder rendir un último homenaje y escribirles dedicadas palabras”, comentó Elia.

En tanto, José dijo que, si bien mantiene constante contacto con su amigo, sintió premonitoriamente: “Vladimiro me quiere pedir algo”. Y así fue.

Tras bromear sobre cómo recibieron el encargo de comentar esta obra, ambos dijeron haberse sentidos muy honrados de que Vladimiro les haya confiado este cometido.

Elia Simeone señaló que la lectura del libro de Mimica resulta muy amena y que se equivocan quienes podrían creen que sólo se trata de un relato de su vida como periodista deportista y su encuentro con grandes figuras del fútbol y otras disciplinas. “Es un relato emotivo, que capítulo tras capítulo nos hace viajar y que resulta como una montaña rusa de emociones”, indicó.

A esto, Vladimiro replicó que, entonces, él se había adelantado al libro que justo esta semana había presentado en la Umag el exministro de Hacienda, Mario Marcel, que lleva precisamente por nombre “La Montaña Rusa”. Todo esto causó hilaridad entre la testera y el público.

Elia Simeone dijo que la obra de Mimica nos presenta su vida, la cual cruza cinco espacios, cuatro de ellos geográficos y físicos: el barrio San Miguel, la radio –tanto regional como nacional-, el Estadio Nacional y la cordillera. El quinto ámbito –dijo- le indicaría al final de su exposición.

Así repasó las historias que Mimica relata, comenzando por su barrio, la cancha de fútbol donde jugaba con el número 8, siguiendo por su participación en el programa radial “La Pandilla de mi Barrio”, donde ejercía de cantante hasta que “Cocho” Cárcamo –a quien reconoce como su mentor- le dijo: “Ya estás repitiendo muchos estas canciones. ¿Qué más sabes hacer?”. A esto, el “Pulguita”, contestó: “Sé relatar partidos”. Con ello se daría inicio a su afanosa, pero exitosa carrera como relator deportivo, que lo llevó del barrio, a la grandes emisoras nacionales y a la cobertura de eventos mundiales. Recordó su encuentro con los grandes de su época y cómo de todos aprendió para convertirse él mismo en un referente de la radiofonía.

Dijo que Mimica habla del Estadio Nacional como un lugar de luz y de sombra, por las alegrías relacionadas con las grandes justas deportivas y el dolor sufrido cuando estuvo detenido allí tras el golpe militar.

Se refirió, luego, a la cordillera de los Andes como hito geográfico que marca la vida de Mimica, primero al cruzarla por primera vez cuando tenía sólo 20 años. Trabajaba entonces en la radio Polar y decidió cubrir el Mundial de Fútbol de Londres. Para hacerlo, contó con la ayuda de Nádika Skármeta, dueña de una agencia de viajes, que le hizo firmar un alto de “letras” por el pasaje. Esto lo relata en el capítulo “Un Mundial pagado en cuotas”.

La cordillera también fue el hito geográfico que debió cruzar cuando marchó al exilio.

Elia Simeone dijo que el quinto espacio en el cual Mimica ha habitado –y que cruza los otros cuatro- es la amistad. “Vladi, tu vida es una oda a la amistad. Tus amigos siempre han estado contigo y tú has estado preocupado por ellos. Te han amado y tú nunca has estado solo”, dijo.

También comentó que, aunque el libro no dedica un capítulo especial para ella, su hija Tania es la persona que sutilmente está presente a través de sus relatos, aunque sólo recibe algunas líneas explícitas en algunos acápites.

La vasta obra municipal

Lo primero que remarcó José Saldivia respecto del libro de Vladimiro Mimica es que fue prologado por el afamado escritor chileno Alejandro Zambra. Dijo que ello le da una connotación especial a esta obra, considerando que el literato –radicado hoy en México- se ha transformado en un súper ventas en el mundo, casi emulando a Isabel Allende.

Saldivia habló del lazo que ha mantenido con Mimica a través de los años, el trabajo municipal compartido y rescató su gestión como alcalde, enumerando las obras más significativas impulsadas e inauguradas por él. Habló de cómo batalló para que se finalizara un nuevo tramo de la Costanera, para que siguiera adelante el proyecto del centro cultural, el centro artesanal, el nuevo mercado, la construcción de numerosas juntas de vecinos y la refacción del Teatro Municipal, entre otros.

Con “la pluma del
alma y el corazón”

Vladimiro Mimica, fiel a su alma y al ver a unos de sus grandes amigos entre los asistentes, dijo: “Tengo una deuda con Porvenir”. Ello, aludiendo al cariño que ha recibido de su gente, sobre todo cuando dejó Punta Arenas en 1969.

“Líder viviente de Tierra del Fuego, el inventor del asado más grande de la Patagonia, de la carrera de la Hermandad… Félix España está aquí con su familia. ¡Te quiero con el alma, amigo!”, dijo agradecido al verlo en el centro cultural.

Refiriéndose a “Tuya, mía, para ti y para mí”, señaló: “Los libros deben estar en la cada de todos los magallánicos”.

Apuntó que su obra no tiene afán literario. “Está hecha con la pluma del corazón, el alma y la memoria”. Agregó que sus hijos y Tania impulsaron este cometido y agradeció a periodistas jóvenes que se cruzaron en su camino y que, de una forma y otra, le han colaborado: Felipe Gómez, colocolino por todos los poros, y Diego Figueroa, hincha de la Universidad de Chile.

Se explayó sobre su amistad con Mario Galindo y habló del capítulo que dedicó a los ídolos de su infancia: el “Mula” y el “Pollo”. El primero era Daniel Galindo Miranda, obrero portuario y vecino de San Miguel, notable e insustituible “centro half” de la década de los 50. El segundo, Ivo radic Raquela, diestro jugador de básquetbol que llegó desde Antofagasta y que hizo del entonces modesto Sokol un equipo casi imbatible en Magallanes.

Carlos Caszely y el “querido “Cocho” Cárcamo”, mi padre putativo” fueron otros personajes mencionados. Ernesto Guajardo, el primer alcalde obrero portuario, y Lucho Godoy, quien lo interpelaba: “Tú le debes un libro a tu abuela”, continuaron en su relato.

Su relación con Chamaco Valdés, con quien visitó una escuela pública en Natales el día del cumpleaños del ídolo deportivo, el 19 de marzo, emocionando a los niños. Recordó que uno de ellos le dijo: “No sabe el bálsamo que fue su visita y lo que significó para nosotros que vivíamos tiempos muy dolorosos”, refirió recordando a la dictadura.

Mimica recordó a políticos regionales, entre ellos Carlos González Jaksic y valoró, aunque a algunos no les guste, que esta tierra haya tenido a uno de los suyos como Presidente de la República, refiriéndose a Gabriel Boric Font.

Hizo un llamado a privilegiar el diálogo, a retomar los valores democráticos, a respetar a quien piensa distinto, a hacer realidad el “nunca más” respecto de los atropellos a los derechos humanos.

“Tenemos que ser hombres y mujeres libres para consolidar nuestro destino”, instó.

Al término de su encendido discurso, toda la audiencia se puso de pie y le aplaudió.

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