Biministro Alvarado descarta tintes autoritarios en reforma de seguridad y rechaza retirar el proyecto
El biministro del Interior y Seguridad Pública y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, defendió la reforma constitucional de seguridad impulsada por La Moneda y descartó que la iniciativa tenga tintes autoritarios, en medio de las críticas surgidas durante su tramitación en el Senado. La autoridad, además, rechazó la posibilidad de retirar el proyecto para presentar una nueva redacción, calificando esa alternativa como “absurda”.
En entrevista con Mesa Central de Canal 13, Alvarado sostuvo que el Gobierno busca dotar al Estado de herramientas para enfrentar el crimen organizado y las estructuras de carácter transnacional, pero siempre dentro del marco constitucional y legal vigente. “Este gobierno jamás va a promover una norma o una iniciativa para estar por sobre el marco constitucional, jurídico, legal, vigente en nuestro país”, afirmó.
El secretario de Estado explicó que la reforma establece las directrices generales para el uso de determinadas facultades durante un estado de excepción, mientras que su aplicación concreta deberá quedar regulada por una ley orgánica constitucional. Como ejemplo, mencionó las interceptaciones telefónicas, señalando que estas no podrán realizarse de manera indiscriminada, sino que deberán circunscribirse a sectores delimitados, durante un período determinado y con autorización judicial.
Alvarado también planteó que ambas discusiones legislativas podrían avanzar en paralelo y recalcó que el ingreso del proyecto al Congreso no implica el cierre del debate. “Ahí no se agota la discusión legislativa; se inicia la discusión legislativa”, sostuvo, abriendo la puerta a que los parlamentarios incorporen indicaciones y modificaciones.
Respecto de la posibilidad de retirar la iniciativa y reingresarla con otra formulación, fue tajante. “Eso sería absurdo”, afirmó, argumentando que los propios parlamentarios tienen facultades para introducir indicaciones y perfeccionar el texto durante su tramitación.
El biministro también respondió a los cuestionamientos que califican la reforma como autoritaria. A su juicio, esa interpretación no se condice con el origen democrático del Gobierno ni con el objetivo de enfrentar un problema que, aseguró, afecta a una parte importante de la población.




