De tocar música de Nirvana a crear sus propios temas: Skrawl, la banda que busca hacerse un espacio en la escena musical de Punta Arenas
Lo que comenzó entre compañeros de colegio terminó convirtiéndose en una banda. Con los hermanos Paulo y Vicente Barría en batería y voces, Dylan Inostroza en el bajo y Renato Ojeda en la guitarra, son cuatro los integrantes que dan forma a Skrawl, agrupación musical de adolescentes de Punta Arenas que durante los últimos años ha ido pasando de tocar por diversión entre amigos a presentarse en vivo y trabajar en sus propias canciones.
La historia, comentan los músicos, comenzó cuando Vicente se cambió de colegio en sexto básico. Allí conoció a Renato y Dylan, este último amigo suyo desde prekínder. Los tres comenzaron compartiendo una afición por el rock y terminaron llevándola a los instrumentos.
“Cuando llegó Vicente, a nosotros todos nos empezó a gustar el metal y el rock”, recuerda Renato. En un comienzo, la referencia principal fue Nirvana y el grunge. Después, con el tiempo, sus intereses fueron cambiando hacia sonidos más pesados.
La influencia del nu metal terminó siendo importante en esa evolución. Limp Bizkit, Linkin Park y Deftones aparecieron entre las bandas que comenzaron a escuchar y tocar, ampliando un repertorio que hoy mezcla distintas vertientes del rock y el metal.
“Nosotros tres” —explica Vicente— comenzaron tocando Nirvana, mientras que Paulo, su hermano, se sumó desde la batería. La formación actual lleva aproximadamente tres años trabajando junta, aunque antes han pasado otros integrantes por la banda.
Aprender tocando
Una de las características de Skrawl es que buena parte de su repertorio se ha construido de manera progresiva. No existe necesariamente una selección cerrada de canciones desde el comienzo, sino que cada integrante propone temas que le gustan y luego evalúan si están en condiciones de tocarlos.
“Nos dicen que si los podemos tocar y vemos si está a nuestro alcance, y ahí lo metemos”, explica Vicente. Ese método también les ha permitido enfrentarse a canciones cada vez más complejas. Actualmente han trabajado repertorio de bandas como Deftones y otras agrupaciones que forman parte de sus influencias.
Para ellos, tocar en vivo supone además un desafío distinto al de ensayar entre amigos. La exposición frente al público genera nervios, especialmente para quienes todavía están dando sus primeros pasos sobre un escenario.
“Presentarse a tanta gente igual como que me pone nervioso”, reconoce uno de los integrantes, aunque rápidamente agrega cuál es su estrategia para enfrentar esos momentos: intentar que todo salga bien y, sobre todo, disfrutar.
Canciones propias
El siguiente paso para Skrawl es dejar de ser solamente una banda que interpreta canciones de otros artistas. Los cuatro están trabajando en material propio y ya tienen una canción que esperan convertir en su primer lanzamiento: “Pill”. La canción tiene, además, un significado especial para la banda, porque representa el desafío de comenzar a construir una identidad musical propia.
“Es algo emocionante, difícil igual en temas de componer porque es algo que tiene que salir del corazón y de la mente y unirnos como banda para poder componer”, plantea Paulo desde la batería. Renato cuenta que la agrupación tiene la intención de continuar por esa vía y sumar más composiciones propias después de “Pill”. La idea es eventualmente publicar el tema como sencillo y seguir avanzando en esa dirección.
El proceso, sin embargo, no es sencillo. A diferencia de aprender una canción ya existente, componer obliga a los cuatro integrantes a encontrar un punto común entre sus distintas ideas e influencias. Es precisamente en ese proceso donde Skrawl comienza a definir qué tipo de banda quiere ser.
Banda entre amigos
La historia de Skrawl también está marcada por la amistad previa entre sus integrantes. Renato y Dylan se conocen desde niños, mientras que Vicente se incorporó posteriormente al grupo tras cambiarse de colegio. Paulo, además, es hermano de Vicente. Esa relación ha sido parte de la forma en que han construido la banda.
Dylan, por ejemplo, originalmente quería tocar batería. Sin embargo, las condiciones para practicar el instrumento en su casa no eran las mejores debido al ruido. Terminó optando por el bajo, una decisión que terminó transformándose en una nueva pasión. “Empecé a tocar el bajo más bien porque yo al principio iba a ser baterista, pero no se pudo”, cuenta. Después compró su instrumento y comenzó a dedicarle cada vez más tiempo.
Hoy, los cuatro comparten una actividad que comenzó como una afición y que paulatinamente ha ido ocupando más espacio en sus vidas.
No saben todavía hasta dónde llegará Skrawl. Por ahora, el objetivo es seguir tocando, sumar canciones al repertorio, presentarse frente al público y comenzar a publicar material propio.
En una escena musical local donde las bandas emergentes deben abrirse espacio escenario a escenario, estos cuatro amigos están dando sus primeros pasos con una fórmula bastante sencilla: juntarse a tocar las canciones que les gustan y, de a poco, intentar que las próximas sean las que ellos mismos escriban.




