Alcaldes de Punta Arenas y Río Gallegos llaman a cuidar la integración tras nueva polémica por el estrecho de Magallanes
Los municipios de Punta Arenas y Río Gallegos, Argentina, emitieron una declaración conjunta en la que llaman a preservar la integración y la amistad entre Chile y Argentina, tras la controversia generada por las declaraciones del jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea del vecino país, brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien había aludido a una supuesta soberanía trasandina sobre el estrecho de Magallanes y a la necesidad de reforzar la presencia argentina en la región.
El documento, firmado por el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, y el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, y fechado el 26 de agosto, expresa la preocupación de ambos gobiernos locales ante dichos que -plantean- podrían reabrir controversias del pasado ya zanjadas en acuerdos vigentes. “Las declaraciones que puedan reabrir controversias del pasado ya zanjadas en acuerdos vigentes no contribuyen a ese objetivo y pueden afectar una relación que nuestras comunidades han construido con mucho esfuerzo”, señala el texto.
El pronunciamiento de las dos ciudades se produjo mientras el episodio ya era encauzado a nivel de los Estados. La Cancillería chilena había enviado una nota de protesta, y la argentina respondió reafirmando que su posición sobre el Estrecho es la que establecen el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, instrumentos que rigen plenamente. El Presidente José Antonio Kast agradeció el reconocimiento de la soberanía chilena sobre el Estrecho, y el gobierno dio por superado el impasse.
En su declaración, los alcaldes sostienen que las cuestiones de soberanía, límites y tratados corresponden a los Estados nacionales y deben abordarse por las vías diplomáticas e institucionales, con respeto al derecho internacional. En esa línea, reivindican el diálogo “como único camino para resolver las diferencias entre Estados conforme a los tratados internacionales vigentes”.
El texto apela con fuerza al vínculo cotidiano entre ambas ciudades. “Los habitantes de Río Gallegos y Punta Arenas saben mejor que nadie que una frontera no alcanza para separar a dos pueblos que comparten una misma región, una historia entrelazada y vínculos que forman parte de la vida cotidiana”, indica, y recuerda los lazos familiares, comerciales, culturales, deportivos y educativos que conectan a las dos capitales de la Patagonia austral.
El documento evoca, además, el conflicto que llevó a ambos países al borde de un enfrentamiento armado hace casi medio siglo, para extraer de esa experiencia una enseñanza sobre la convivencia. “Argentina y Chile demostraron que es posible defender sus posiciones y, al mismo tiempo, construir acuerdos que garanticen la paz, la cooperación y la convivencia entre dos naciones hermanas”, plantea, advirtiendo que no desean que “las tensiones del pasado vuelvan a instalarse” en la región, “menos cuando estas sean artificiales e infundadas”.
Los firmantes cierran reafirmando la voluntad de las dos ciudades de mantener su hermandad. “La amistad entre argentinos y chilenos no se construye solamente en los tratados. Se construye todos los días, en las familias, en las escuelas, en los comercios, en las rutas, en los encuentros y en cada vecino que cruza la frontera”, señala el texto, que concluye con el compromiso de seguir siendo “ciudades hermanas, construyendo puentes donde otros pretendan levantar fronteras”.




