Comisión de Evaluación Ambiental da luz verde al megaproyecto de amoníaco verde y corren los 5 años para empezar a construir
La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Magallanes aprobó este miércoles, por unanimidad, el “Proyecto Integral para la producción y exportación de amoníaco verde- HNH Energy”, otorgándole la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) que constituye su principal permiso ambiental. La votación puso término a un proceso de evaluación que se extendió por más de dos años y convirtió a esta iniciativa en la segunda de mayor inversión ingresada al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) en la historia de Chile.
La sesión, en que el proyecto figuraba como único punto de la tabla, se resolvió con la aprobación de todos los integrantes de la comisión -presidida por la delegada presidencial regionasl (s) Margarita Norambuena e integrada por los seremis con competencia ambiental y el director del SEA- sin que ninguno de ellos formulara preguntas sobre la iniciativa antes de votar. Una vez terminada la sesión, los ejecutivos de la empresa presentes se retiraron en bloque, sin entregar declaraciones a la prensa.
El proyecto, que se emplazará en la comuna de San Gregorio -a unos 120 kilómetros al noreste de Punta Arenas- , contempla una inversión cercana a los 11.400 millones de dólares por parte de un consorcio integrado por las empresas austriacas Ökowind y Austria Energy Group, y la danesa Copenhagen Infrastructure Partners. Considera un parque eólico de 194 aerogeneradores, una planta desaladora, la planta de síntesis de amoníaco verde y un puerto multipropósito, con una construcción estimada en unos seis años y una operación de 50. Según los antecedentes de la evaluación, generaría cerca de 2.446 empleos en construcción y 1.472 en operación.
El director regional del SEA, José Luis Riffo, explicó que el proyecto “acreditó que cumplía con toda la normativa ambiental aplicable” y que se hace cargo de sus impactos significativos “a través de medidas de mitigación y también de compensación”. Detalló que las principales observaciones del proceso estuvieron relacionadas con la fauna -por tratarse de una tipología de proyecto nueva en la región- y con la intervención en la Zona Típica Estancia San Gregorio.
Algunas medidas
Entre las medidas comprometidas por la empresa figura la creación de un centro de reproducción del canquén colorado, ave en estado de conservación delicado, que también incorporará al caiquén, otra especie considerada vulnerable. Según se expuso en la sesión, el proyecto estimó una mortalidad anual de aves por choque con los aerogeneradores y, como compensación, el centro contempla la recolección de huevos, su incubación artificial, la cría de los ejemplares y su posterior adaptación al medio natural, con todos los individuos anillados y sujetos a seguimiento. El recinto se construiría durante los dos primeros años del proyecto y estaría operativo al tercero.
En el ámbito humano, el titular identificó a cuatro grupos -siete personas en total- dedicados a la pesca y la recolección, cuya capacidad productiva se vería afectada, y a quienes ofreció una compensación económica mediante cuotas anuales durante la construcción y la operación. El proyecto contempla, además, medidas asociadas al traslado de la carga pesada y sobredimensionada de los aerogeneradores, que saldría desde un terminal en el sector de Laredo en convoyes semanales, con tránsito preferentemente nocturno por la ruta internacional CH-255.
Precisamente esa ruta, que atraviesa la Zona Típica Estancia San Gregorio, fue uno de los puntos más sensibles del proceso. El Consejo de Monumentos Nacionales había resuelto no dar su conformidad al proyecto en esa materia, al advertir un “impacto significativo” y el riesgo de daños irreversibles en inmuebles patrimoniales. Consultado al respecto, Riffo señaló que la conclusión técnica se fundó en la “transitoriedad” y “reversibilidad” de la intervención: terminada la construcción, en poco más de tres años, las obras se demuelen y el sector “vuelve a su estado original”, permaneciendo sólo obras de puesta en valor acogidas por el propio Consejo. El director precisó, además, que la comisión otorgó su pronunciamiento favorable a esa intervención pese a la oposición del propietario de la estancia.
5 años para construir
Las autoridades enmarcaron la decisión como un hito para la región. El seremi de Economía, Francisco Javier Birke, destacó que la aprobación “destraba la inversión” y abre la posibilidad de generar empleo, aunque admitió que no existe un plazo comprometido para el inicio de las obras. “Dimos el primer paso y ahora falta materializarlo”, señaló, agregando que la empresa “tiene que hacer el esfuerzo, buscar financiamiento y materializar prontamente el proyecto”. La normativa establece un plazo de cinco años para iniciar la ejecución, bajo riesgo de que la RCA caduque.
Con el permiso ambiental aprobado, el proyecto contempla un inicio de construcción estimado para 2027, sujeto a las decisiones del titular. Su futuro inmediato, no obstante, es incierto: la propia empresa ha anticipado que la iniciativa podría quedar en pausa por el escaso desarrollo de la demanda internacional de amoníaco verde.
En enero de este año, HNH Energy se retiró de la Asociación Gremial de Productores de Hidrógeno Verde de Magallanes -que poco después suspendió sus actividades- , señalando que concentraría sus esfuerzos exclusivamente en obtener la RCA, hito que alcanzó este miércoles. Aún resta que el titular gestione una docena de permisos ambientales sectoriales, y existe un plazo de 60 días para eventuales recursos administrativos contra la aprobación.




