Daño transgeneracional en Magallanes: la herencia traumática de la dictadura cívico militar
Agrupación Hijas/os y
Nietas/os por la Memoria
La agrupación Hijos/as y Nietos/as por la Memoria presente en Magallanes desde el año 2012, actualmente realiza un trabajo sistemático destinado a visibilizar el daño transgeneracional, precisar sus alcances, conocer los testimonios de primeras, segundas y terceras generaciones de descendientes de personas y familias que sobrevivieron a la dictadura civil militar.
En este marco, dicha organización integra la Iniciativa Estratégica Regional de Organizaciones que Recuperan o Activan Sitios de Memoria 2026, para desarrollar un Kit Digital y Pedagógico orientado a docentes y comunidades educativas; con el financiamiento, patrocinio y apoyo de la Unidad de Cultura, Memoria y Derechos Humanos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, institución que propicia el encuentro, la reflexión y el diálogo, con tal de fortalecer en el presente y para el futuro, la convivencia y los vínculos para un horizonte común y compartido de Chile.
La iniciativa contempla la edición de un libro digital sobre 11 entrevistas documentales del proyecto “Hijos/as y Nietos/as de la dictadura” y la elaboración de una ficha pedagógica sobre Daño Transgeneracional y Sitios de Memoria en Magallanes, que estará alojado en el sitio web de Tu Aldea. El proyecto incluye también una jornada de transferencia de estos contenidos dirigida a docentes de historia y estudiantes de pedagogía en historia.
Para la agrupación Hijos/as y Nietos/as por la Memoria “la concientización, difusión y mediación sobre daño transgeneracional refiere a un número en permanente crecimiento y, debido a que no se cuenta con un catastro pormenorizado de las víctimas de este trauma heredado”. Para sus gestores “esta línea programática amplía las posibilidades de reparación simbólica y contribuye efectivamente al fomento de una cultura basada en los derechos humanos”.
El daño transgeneracional es un campo que ha capturado el interés de especialistas e investigadores de las ciencias sociales. En este sentido, en el libro “Trauma político y la transmisión transgeneracional del daño” (Editorial LOM 2024), de María Isabel Castillo Vergara, Gloria Cruz Domínguez, Carla Fischer Canessa y Elena Gómez Castro, se explica que durante la dictadura civil militar en Chile, fue difícil para madres y padres comprender los procesos internos de sus hijos e hijas y aunque su ocupación principal fue intentar ofrecerles las condiciones para vivir una vida normal “esas niñas y niños fueron perdiendo infancia con la historia, a cuestas de un padre o madre que nunca más volvió, o de un padre o madre que había que visitar en la cárcel, o de un padre en la clandestinidad ‘que andaba trabajando fuera’, o de un país que tuvieron que dejar e insertarse en uno nuevo, muchas veces con otro idioma”, señalan las autoras.
Soledad Ruiz Ovando, recuerda una visita a su padre, Daniel Ruiz Oyarzo, quien permanecía detenido en el Regimiento Cochrane. Estos encuentros ocurrían en un espacio extremadamente reducido y ante la presencia de un testigo militar. “Yo me colgué de los brazos de mi papá, me afirmé como un koala y decía que no me iba a ir, que me quería quedar con él. Si él no se podía ir conmigo, yo me quedaba con él”, lo que califica como “una situación muy violenta; en el fondo, me arrancaron de los brazos de mi papá para tener que irnos”. Entonces concluye: “Con el tiempo, uno va comprendiendo cómo las cosas que te ocurren en la vida tienen una relación directa con tu infancia y con la forma en que la viviste”. Una historia entre miles de miles, cuya protagonista se vio empujada a crecer violentada por el mismo Estado que debía garantizar su estabilidad y cuidados.




