Exalcalde Fernando Paredes culpable de recibir soborno en licitación de luminarias para Natales y arriesga pena de 10 años
Aunque intentó mostrarse fuerte, el rostro de José Fernando Paredes Mansilla lo decía todo, al escuchar el veredicto de los jueces del Tribunal Oral de Punta Arenas que lo encontraron culpable de cometer el delito de “cohecho”. O sea, de recibir soborno por parte de la empresa que se adjudicó el contrato de reposición de las luminarias Led de la ciudad de Natales, cuando ejercía el cargo de alcalde de esa comuna.
Era tal su convicción de inocencia que nunca aceptó un procedimiento abreviado, pese a que la Fiscalía se lo ofreció. Una condena menor, pero de cumplimiento en libertad. Como sucedió con el exfuncionario municipal de Natales, Andrés Matulich Silva, condenado a 3 años de presidio por el delito de cohecho, pero los cumplió en libertad.
Pero esta salida le significaba admitir que había cometido el delito. Algo que jamás estuvo en él. Por eso prefirió ir a juicio, con el convencimiento absoluto de que sería encontrado inocente. Puso toda la confianza en manos de su abogado defensor, Juan Carlos Rebolledo, quien le hizo ver los riesgos que corría. Pese a ello prefirió seguir adelante con el proceso. Claro que los cálculos esta vez no estuvieron de su lado.
La justicia lo encontró culpable. Así lo decidieron, de forma unánime los jueces Julio Alvarez Toro, Rosa Cáceres Julio y Guillermo Cádiz Vatcky.
Dieron por acreditado el delito y la participación culpable de Paredes en el cohecho. No así en el delito de violación de secreto, donde terminó absuelto.
Entre las pruebas que a juicio del tribunal corroboran el soborno, están las escuchas telefónicas que presentó la fiscal de Ñuble, Paulina Valdebenito. Por ejemplo, las del acusado y el operador político Cristián Ureta; o las de Paredes con Pedro Guerra, uno de los gerentes de Itelecom. Estos últimos discutiendo sobre la licitación de Reposición de Luminarias de la ciudad de Puerto Natales.
Además de las escuchas entre el exalcalde y el dueño de la empresa Itelecom, Marcelo Lefort, sobre la firma del contrato de adjudicación. Este último falleció hace un año de un infarto al miocardio, siendo uno de los principales acusados por la trama de corrupción que investigaba la Fiscalía Regional de Ñuble.
Igualmente sopesaron las escuchas entre los mismos altos cargos de Itelecom sobre la misma licitación.
A esto se suma la prueba testimonial de los funcionarios de Policía de Investigaciones, que dieron cuenta de cómo se gestó esta investigación en la ciudad de Iquique, a partir de un llamado a licitación de luminarias. Durante el desarrollo de la misma se estableció la necesidad de investigar hechos similares en otras comunas del país. Para esto se creó una fuerza de tareas, cuyos funcionarios declararon en el juicio, “coincidiendo en cuanto a la vinculación entre el acusado y personeros de Itelecom y el operador político a través de las mismas escuchas y por medio de WhatsApp, correos eléctricos y prueba documental incorporada. Tanto a través de los testigos como en forma independiente; declaración de funcionarios municipales que formaban parte de la Secretaría Comunal de Planificación de la Municipalidad de Puerto Natales de la época que dan cuenta la génesis y desarrollo del proyecto de luminarias además de la prueba material”, según lo que señala el veredicto leído ayer.
La prueba rendida en el juicio les permitió formar la convicción, más allá de toda duda razonable, “de la participación que tuvo el acusado en los hechos referidos”.
La audiencia de comunicación de sentencia se fijó para el próximo 11 de septiembre, a las 13,15 horas.
Explicación de juez
Sobre el delito de cohecho, por el cual dictaron condena, uno de los jueces, Guillermo Cádiz Vatcky, explicó que básicamente consiste en aceptar soborno. Es decir, recibir un ofrecimiento “por parte de uno de los oferentes de la licitación, que era la empresa Itelecom, para intervenir de manera ilícita en dicho proceso, con el fin de favorecer a la misma, lo que en definitiva se concretó al adjudicarse dicha licitación esa empresa.
Sin embargo, la prueba no fue suficiente para condenarlo por violación de secreto, asociado a estos mismos hechos”.




