Empresas que comercialicen con Malvinas/Falkland se arriesgan a sanciones económicas y no recalar en puertos argentinos
El acuerdo de abrir una ruta marítima entre las Islas Malvinas/Falkland y Punta Arenas, corredor que permitiría el ingreso de más de 20 millones de dólares, gestionado entre empresarios de ambas ciudades, coincidió en medio de las tensiones entre Inglaterra y Argentina por la explotación de petróleo en sectores aledaños a esos islotes, desatando un enconado discurso del mandatario argentino, que anunció sanciones económicas para 45 empresas relacionadas a los hidrocarburos y un aumento en las inversiones navales en Ushuaia.
Frente a esto, el secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de la provincia de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, señaló que la provincia analiza herramientas legales para desincentivar estas operaciones. En conversación con El Magallanes, Dachary se mostró partidario de derogar el decreto 457, que relativiza la soberanía chilena sobre el estrecho, lamentó las declaraciones vertidas por sus pares a nivel nacional con respecto a este paso bioceánico y profundizó en las sanciones que enfrentarán las empresas que realicen negocios con las Islas Malvinas/Falkland.
Es uno de los hombres de confianza de Gustavo Melella, gobernador de la provincia de Tierra del Fuego, Argentina. Es cercano a la Unión Cívica Radical, partido en el que militó gran parte de su carrera política, renunció tras la creación de la coalición política “Cambiemos” en 2015, la cual pavimentó el camino a la victoria del centroderechista Mauricio Macri.
Es especialista en geopolítica, estrategia militar y políticas descentralización. Tiene cuatro máster relacionados a temas de política internacional.
– ¿Tensa las relaciones entre la Patagonia chilena y argentina las declaraciones dadas por distintos actores argentinos a nivel nacional sobre el estrecho de Magallanes?
– “Creo que fueron declaraciones absolutamente desafortunadas, que nada tienen que ver con la postura de Argentina, que claramente reconoce la soberanía de Chile sobre todo el estrecho de Magallanes y que tenemos dos acuerdos, uno de fines del siglo XIX y el otro en 1984, en el cual está esto consagrado. Creo que las explicaciones del porqué de la confusión o del error ya fueron dadas, pero no hay ningún tipo de intencionalidad política o estrategia nacional o lo que fuere que tuviese algún ánimo de crispación entre las relaciones entre nuestros países bajo ningún concepto”.
– ¿Cree necesario que el Presidente Javier Milei derogue el decreto 457 que define el estrecho de Magallanes como un espacio compartido?
– “Sí, sí, sí, absolutamente. Yo creo que sería muy importante avanzar con esa lógica, porque inclusive, más allá de que dentro de un ordenamiento jurídico los acuerdos entre nuestros países tienen más fuerza legal que lo que es, entre comillas, un simple decreto, sí sería importante poder avanzar en esto para obviamente encontrar un punto de equilibrio en las relaciones y eliminar cualquier punto que generase algún grado de competitividad entre nuestros países”.
– Seis excomandantes en jefe chilenos advirtieron en una carta a El Mercurio que “es difícil construir una relación de plena confianza” con Argentina mientras existan normas que Chile considera incompatibles con los tratados vigentes sobre el estrecho de Magallanes. ¿Qué opina de esa crítica desde las Fuerzas Armadas chilenas?
– “No, no había escuchado las críticas. Creo que, bueno, tienen la posibilidad de expresarse, de plantear su opinión. A uno y otro lado de la cordillera históricamente ha habido voces que quieren desalentar nuestros procesos de cooperación e integración, pero no es nuestra mirada. Nosotros creemos que el Tratado de Maipú fue un gran elemento normativo de acuerdo entre nuestros países, que ahí se marca el camino en el cual tenemos que avanzar”.
Sanciones
– ¿Cómo tensionan las relaciones con Argentina los negocios realizados entre Punta Arenas y las islas Malvinas/Falkland?
– “Acá nosotros, para entender esto, uno tiene que posicionarse exactamente en el ser nacional, el ser argentino, e implicar lo que significa para Argentina la imposibilidad de cumplir con su integridad territorial y con su ejercicio pleno de soberanía, máximo cuando tuvimos un conflicto armado por las Islas Malvinas, Georgia del Sur y San Luis del Sur.
“Todas las políticas en las cuales se orienta el gobierno nacional y el gobierno provincial de la provincia de Tierra del Fuego, que es quien tiene jurisdicción justamente sobre las Islas Malvinas, están enfocadas en desalentar la presencia británica, no contra terceros países.
“Todo lo que nosotros buscamos con esto es obviamente una lógica de encabezar lo que es la presencia en las islas, de que termine el saqueo de nuestros recursos naturales. Nuestras políticas están estrictamente orientadas a eso, no hacia ningún país de la región ni en particular”.
– Ustedes hablan de “tipificar” el uso de la infraestructura del corredor Punta Arenas-Malvinas/Falkland como si fuera infraestructura de las islas para sancionarla económicamente. ¿En qué etapa concreta está ese proyecto de ley y cuándo podría tratarse en la Legislatura?
– “Esto va a ser presentado en la Legislatura de la provincia de Tierra del Fuego en breve. Pero es una ley netamente de orden interno. Es una ley que la Legislatura de la provincia de Tierra del Fuego tiene la capacidad de dictar, de regular qué es lo que sucede dentro del mar territorial, es decir, dentro de las dos millas contiguas a lo que son las Islas Malvinas, Georgia del Sur y Sandwich del Sur. Y está netamente inspirada en esa lógica, en la capacidad legal que tiene la provincia de Tierra del Fuego de desarrollar normas y jurisdicción sobre las Islas Malvinas”.
– ¿Las sanciones apuntarían solo a la naviera Eastern Island o también a empresas y proveedores chilenos de Punta Arenas?
– “A cualquier empresa que opere en las Islas Malvinas sin autorización por vía marítima del gobierno de la provincia de Tierra del Fuego. Es decir, las Islas Malvinas son una parte integrante de la provincia de Tierra del Fuego, con lo cual nuestras instituciones tienen la capacidad de tomar actos de gobierno ordenados en esa lógica y en la preservación de los intereses provinciales, en este caso, y nacionales. Es una norma interna. Es decir, es lo que cualquier otro país haría para proteger un territorio que tiene la situación particular, como el caso de las Islas Malvinas, que están invadidas”.
– ¿Qué tipo de sanciones serían?
– “Económicas. La posibilidad que tiene la Legislatura provincial es avanzar en sanciones económicas y después, concomitantemente con esto, la imposibilidad de operar en cualquier otro puerto argentino”.
– Entonces, en la práctica, por ejemplo, una empresa proveedora de Punta Arenas a las Islas Malvinas/Falkland no podría recalar en Ushuaia, por ejemplo.
– “Una empresa de cualquier país del planeta que esté facilitando la presencia británica en las Islas Malvinas y que opere ilegalmente bajo lo que van a ser las normas que vamos a desarrollar de la provincia de Tierra del Fuego y que posteriormente la situación sea judicializada, no lo podría hacer”.
– ¿Cómo se analiza desde Tierra del Fuego el discurso lanzado por Javier Milei respecto a las Islas Malvinas/Falkland? Hace años el Presidente de Argentina no cuestionó la visita de James Cameron.
– “Sí, nosotros hemos sido muy críticos de la forma en la cual se ha administrado la situación de Malvinas en los últimos años por parte del Presidente Milei. No obstante, todo lo que sea bueno para Malvinas lo vamos a acompañar. Entendemos que son buenas medidas estas de avanzar o intentar frenar lo que es principalmente la sangría de nuestros recursos naturales hasta hoy, en todo lo que tiene que ver con materia de pesca y de continuadas cosas así, lamentablemente también en materia de hidrocarburos.
“Por eso acompañamos las medidas, también como la construcción o aceleración de lo que tiene que ver con una base naval en la ciudad de Ushuaia, y siempre acompañaremos todas aquellas medidas buenas que son en defensa de nuestra soberanía”.
– ¿Cómo el mejoramiento de la Base Petrel y la nueva base naval en Ushuaia podrían potenciar a esta última ciudad como puerta de entrada a la Antártica frente a Punta Arenas?
– “Sí, yo creo que sin dudas acá la situación de Ushuaia es idéntica a la situación de Punta Arenas, en la cual todos estos cambios que están habiendo en el mapa geopolítico tienen que ser entendidos como enormes oportunidades para nuestras ciudades y que, de cierta manera, esta parte del continente recupere esa centralidad que tenía en términos de rutas marítimas allá por fines del siglo XIX, principios del siglo XX, hasta lo que fue la construcción del Canal de Panamá. Toda la enorme chance que hay para Punta Arenas y para Ushuaia de crecer en materia de prestación de servicios es fundamental.
“Puntualmente, Ushuaia tiene el enorme complemento o la atractividad de todo lo que tiene que ver con lo turístico, que hoy gran parte de toda la actividad marítima que se sucede está centrada en lo que es la actividad de cruceros. Nosotros recibimos aproximadamente 550 recaladas de cruceros durante las temporadas de verano, que es un número altísimo, pero podría ser superior. Yo creo que a esta enorme chance que tenían nuestros países de potenciar sus activos turísticos, hoy esta chance también de recuperar una centralidad logística a la luz de lo que está pasando en el Canal de Panamá abre enormes oportunidades y que esto tiene que estar orientado en ese sentido.
“Por un lado, nosotros disociamos lo que tiene que ver con una base naval integrada, que es algo netamente de las Fuerzas Armadas, de lo que es un polo logístico, que ahí está en clave de un ámbito marítimo que, por supuesto, brinde servicios a programas antárticos, a barcos de containers, a barcos de pesca y demás, a la luz de esta mirada sobre todo de lo que está pasando en el tablero estratégico. Es decir, no tenemos que pensarnos más como puerta de entrada de la Antártida, sino directamente como un hub entre continentes, entre lo que sería el continente americano y la Antártida, como así también la administración de todo lo que tiene que ver con esta enorme oportunidad de la posición privilegiada en términos de pasos bilaterales”.
– ¿Usted ha sido reiterativo en hablar de integración? ¿Cómo se contrapone este discurso con lo expresado por autoridades nacionales de su país?
– “Es que las visiones estratégicas de los países se construyen en función de los acuerdos, no de las opiniones de eventuales funcionarios. Es decir, vos hace unos minutos me citabas palabras de militares de las Fuerzas Armadas de Chile. Son opiniones que pueden ser más respetables o menos respetables, pero la mirada institucional es justamente la de los compromisos que asumen nuestros países y todo está dado en línea de avanzar en procesos de integración y de cooperación, no de conflicto”.




