Partió un ícono de la inmigración: el emotivo adiós a la última gallega de Punta Arenas
A sentidas muestras de congoja y pesar dieron lugar este domingo los funerales y exequias de la conocida dama española, Manuela María Prado Morado, “Manolita”, en el Parque Cementerio Cruz de Froward.
Nació el 19 de noviembre de 1944 y llevaba 61 años en Punta Arenas. A su arribo, alcanzó a conocer el Centro Gallego, que se cerró en la década del 70. Originaria de Ferrol, en la zona de La Coruña, llegó en 1965 a Magallanes. “En mi infancia me fui a vivir a Vigo y llegué a Punta Arenas porque conocí a mi marido, Mario Pascual Fernández, en un viaje que hizo. Yo pensaba que era como cuando estaba en mi casa y decía que iba a La Coruña, pero después me di cuenta de lo lejos que estaba Chile. La parte triste es que llegué el 13 de enero a Punta Arenas y el 14 de abril falleció mi papá. Viajamos en barco y llegamos primero a Buenos Aires y de ahí a Punta Arenas. Aunque mi marido siempre me decía cómo era, pero al ver las casas con techo de lata, me llamaba la atención. Sé que en Galicia hay casas de piedra más ruinosa, no se veían estas casas de lata como yo le decía. Ese año, en marzo ya nevó. Pero en ese tiempo tenía pena por estar lejos, más que estuve 17 años sin poder ir a ver a mi familia”, recordó sobre cómo cambió su vida, lejos de Galicia, en una entrevista publicada en el suplemento dominical de este diario.
Ya establecida en suelo magallánico, “Manolita” se dedicó a ser dueña de casa, aunque mantuvo costumbres, como celebrar la fiesta de Galicia y disfrutar de comidas típicas, como la empanada gallega y el caldo gallego.
Manuela Prado tenía 81 años y fue la segunda de siete hermanos. Había enviudado hace dos años y era madre de dos hijos: Any y Mario Pascual Prado.
El discurso de despedida en el camposanto, fue pronunciado por uno de sus nietos, Emilio Manuel Díaz Pascual, que recordó con cariño las cualidades de su abuela: “Aportó a Punta Arenas su cultura y gastronomía gallega, realizando clases de comida española en Inacap y cursos privados, fue referente de la inmigración en varias notas periodísticas, fue quien endulzó hogares con sus tortas y alegría, fue reconocida como socia de eventos de la Sociedad Española y fundadora de las Damas Españolas y junto a su marido fundaron la coral Cantares de España. Así despedimos a la última gallega histórica de Punta Arenas. Te amaremos siempre”.




