Frases con historia
¿Qué hace que una frase, o el gesto de un hombre público se convierta en un fragmento de historia? ¿La circunstancia, un testigo visionario, su secretario privado o su relacionador público?
A Enrique II de Inglaterra se le recuerda una infausta pregunta, hecha allá por el año 1170: “¿Nadie me vengará de ese turbulento sacerdote?” Luego de ello sus séquitos asesinan al arzobispo Thomas Becker, creyendo interpretar su voluntad. El caso quedó abrochado a la historia con letras de fuego…o de bronce, si usted quiere. Hasta fue invocado en Inglaterra en relación a Pinochet, y grafica la compleja relación entre el poder máximo y los actos que se cometen en su nombre. Lo curioso del caso es que Enrique II entendió que aún cuando su pregunta fuera retórica, daba lugar a suficiente duda para que se cometiera un crimen. Se reconoció culpable y se dice que pidió que los monjes lo azotaran
Shakespeare inventó frases memorables. Una célebre es la que el escritor inglés le atribuye a Ricardo III cuando, perdido en el campo de batalla, grita: “¡Un caballo, un caballo…mi reino por un caballo!” La frase expresa lo que sentimos cuando una emergencia estremece nuestra escala de valores. Luis XIV no tuvo el beneficio de ser interpelado por Racine, pero emitió frases inolvidables. “El Estado soy yo”, sentenció nada menos que al Parlamento. Y a un interlocutor casi impuntual le dijo:”J’ai failli attendre”. (casi tuve que esperar)
Pero también estas las otras frases. Las que han dicho ciudadanos comunes, sin rango alguno y en momentos de abulia, sin la oportunidad de una hazaña. Yo las colecciono y he aquí parte de mi laborioso arsenal:
La Diplomacia es la mejor forma de decirle a un contrincante que es está equivocado.
(Patricia Maldonado)
La fe mueve montañas, pero los terremotos son mucho más prácticos.
(mi hermano Kerman, ese 27 de febrero de 2010 a las 03.34 AM)
La verdad nos hará libres…aunque si estamos presos lo más práctico es un túnel.
(Jorge Grosser)
Si los obstáculos te vencen…deberías abandonar el atletismo.
(Erika Olivera)
Mi familia me enseñó que en el silencio se pueden hallar las grandes respuestas de la vida.
Cuando chico mi madre solía decirme:
¡Cállate y come tranquilo!
(Christian Pohlhammer)
Sé fiel a tus ideales. Ellos ya se encargarán de engañarte.
(Renato Garín)
La palabra imposible no está en mi diccionario. Voy a tener que comprar uno más completo.
(Jorge Abasolo)
Me sumergí en el río de la sabiduría, pero no sabía nadar y me ahogué.
(María José Quintanilla)
Generalmente, cualquier estudio económico demuestra que el mejor momento para comprar algo, es el año pasado.
(Mi esposa)
Las promesas que hicieron los políticos de ayer, son los impuestos de hoy.
(Anónimo)
Creo ser un poco ilustrado gracias a la Televisión chilena. Cada vez que alguien la enciende, yo me voy a mi habitación a leer un libro.
(Jorge Abasolo)




