Brasil define este domingo entre Lula y Flávio Bolsonaro en una contienda polarizada
Más de 158 millones de brasileños están habilitados para votar este domingo en las elecciones presidenciales y legislativas de Brasil, en una jornada marcada por la disputa entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los últimos sondeos anticipan una primera vuelta sin un candidato capaz de superar el 50% de los votos válidos, por lo que la definición podría trasladarse al 25 de octubre.
En la víspera de la votación, ambos candidatos cerraron sus campañas con multitudinarias movilizaciones en el estado de São Paulo, principal colegio electoral del país, que concentra unos 34 millones de votantes. Lula encabezó una caminata por el centro de la capital paulista, mientras Flávio Bolsonaro lideró una caravana de motocicletas por localidades del interior del estado.
La última encuesta de CNT/MDA citada por Infobae otorgó a Lula un 43,1% de las preferencias, frente a un 38% para Bolsonaro. Al considerar solamente los votos válidos, la proyección situó al presidente en 47,8% y al senador en 42,1%. La diferencia entre ambos se redujo respecto del sondeo realizado el 15 de septiembre, cuando Lula registraba 40,5% y Bolsonaro 30,4%.
El escenario también mantiene abierta la posibilidad de una segunda vuelta. Según la misma medición, en un eventual balotaje Lula obtendría 47,3% de los votos frente al 43,1% de Flávio Bolsonaro. La elección definitiva, en caso de concretarse, está programada para el 25 de octubre.
Durante su último acto en São Paulo, Lula recorrió la Avenida Paulista sobre un camión de sonido, acompañado por dirigentes de su sector y ante una multitud vestida principalmente de rojo. El mandatario llamó a sus seguidores a acudir a las urnas y presentó la elección como una disputa vinculada con la democracia y la soberanía brasileña.
Flávio Bolsonaro, en tanto, realizó una caravana de motocicletas entre Santa Bárbara d’Oeste y Americana, a unos 130 kilómetros de São Paulo, acompañado por simpatizantes que portaban banderas de Brasil y expresaban respaldo a su candidatura y a su padre, Jair Bolsonaro. La campaña del senador también contempló una movilización en Río de Janeiro, donde votará este domingo.
La campaña estuvo atravesada por temas como el costo de vida, la seguridad, la soberanía nacional y la polarización política. La relación entre Jair Bolsonaro y el presidente estadounidense Donald Trump también formó parte del debate electoral, mientras Lula hizo de la defensa de los intereses brasileños frente a Estados Unidos uno de los ejes de sus últimos discursos.
Brasil llega así a las urnas con una contienda estrecha entre los dos principales candidatos y con la posibilidad de que la definición presidencial se extienda durante otras tres semanas. En las elecciones de 2022, Lula derrotó a Jair Bolsonaro por una diferencia de apenas 1,8 puntos porcentuales en la segunda vuelta.
Con información de EFE y AP
Flávio Bolsonaro
Flávio Bolsonaro ha asumido gran parte de la agenda ultraconservadora de su padre, Jair Bolsonaro, quien está impedido de postularse mientras cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado. El senador basa su campaña en propuestas de seguridad de línea dura, como megacárceles, reducir a 16 años la edad para ser juzgado como adulto y calificar a pandillas transnacionales como organizaciones terroristas. También ha cuestionado el cambio climático y enfrenta una investigación por corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal.
Lula da Silva va por su cuarto mandato
Lula, exdirigente sindical que perdió un dedo meñique en un accidente laboral a los 19 años, busca alcanzar un cuarto mandato no consecutivo tras haber permanecido más de un año en prisión por condenas de corrupción que posteriormente fueron anuladas. El mandatario llegó a registrar niveles de aprobación de 24%, mientras sus propuestas para proteger la Amazonía, fortalecer Bolsa Familia y garantizar que los brasileños se beneficien de los recursos del país compiten con las preocupaciones por la delincuencia y el costo de vida.




