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  • Lidia Oyarzún Oyarzún

A los 81 años murió Piero, referente de la música argentina y voz del legendario tema “Mi Viejo”

Jueves 8 de Octubre del 2026

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La música argentina -y continental- está de luto. Alos 81 años murió Piero, uno de los nombres históricos del catálogo trasandino y la voz tras himnos de esta parte del mundo como “Mi Viejo” -eterna dedicatoria a los padres- “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Llegando llegaste”, “Pedro Nadie”, “Tengo la piel cansada de la tarde”.y “Que se vayan ellos”.

En su patrimonio creativo se inscriben la mezcla de trova, rock, cantautoría y canción social.

Los medios argentinos, como La Nación de Buenos Aires, confirmaron la noticia y dicen que el músico se encontraba internado desde hacía unos días en el Hospital Italiano y el deceso se produjo en la mañana de este miércoles 7 de octubre.

Nacido como Piero Antonio Franco De Benedictis el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, en la región italiana de Apulia, llegó a la Argentina cuando tenía tres años junto a su familia.

Fama en Chile

El trovador obtuvo también fama en Chile a partir de los años 70, gracias a sus letras de acento íntimo y social, y su manera de cantar serena, pacífica, casi sin modular demasiado.

Sus letras con tono social explícito le costó el exilio, entre 1976 y 1981 (la mayor parte del tiempo que duró la última dictadura militar argentina). A su regreso, sus canciones no tuvieron el mismo filo combativo, pero extendieron un mensaje con peso testimonial y aguda mirada de nuestros tiempos. En esa órbita, siempre fue un referente, hasta los días actuales.

Su historia

Su derrotero en los años 60 comenzó como el de muchos artistas que por esos años despegaban en la música: imitando ídolos de otras latitudes y uniéndose a cofradías de músicos que daban sus primeros pasos.

En 1965 grabó los sencillos “El cachivache” y “Rosa, Rosita” (temas en boga de Roberto Carlos), y en 1965, “La sombrilla”. Por esos mismos años empezó a realizar presentaciones en vivo en diferentes sitios nocturnos de Buenos Aires, junto a artistas reconocidos como Leo Dan, Neil Sedaka, Palito Ortega, Maribel Marcel, Lalo Fransen y Chico Novarro.

Eso sí, Piero no se sentía cómodo. Anhelaba que su obra tuviera otro espesor, no tan melódico, mucho más social, poético y profundo. Un cronista más que un simple imitador de modos foráneos.

En 1968, por medio de amigos en común, conoció al escritor José Tcherkaski, quien se desempeñaba como periodista en la revista Siete Días. A partir de ese momento integraron una fórmula creativa para componer canciones, pero el éxito le llegó con una pieza que Tcherkaski había compuesto muchos años atrás: “Mi Viejo”. Este fue el título el que lo consagraría nacional e internacionalmente. Su boleto a la inmortalidad.

Posteriormente vinieron otras grandes composiciones como “No te vayas por favor” y “Tengo la piel cansada de la tarde”.

Pero hacia los años 60, cuando la agitación social y política empezaba a sacudir a las naciones del cono sur, el cantautor encontró su verdadera vocación: las narrativas de corte más consciente.

En 1972 lanzó el disco “Coplas de mi país” y en 1973 “Para el pueblo lo que es del pueblo”; propuestas con las que Piero se acercaba a la canción de protesta referida a la violencia de Estado, la persecución política y las dictaduras militares.

En 1976, tras el golpe de Estado, decidió abandonar Argentina y refugiarse en España durante casi cuatro años,

Tras el retorno de la democracia en Argentina, se vinculó al rock de moda y a la banda Prema, donde también acarició los contornos del jazz.

Su relación con Chile

Su nombre siguió resonando con fuerza en los 90 y los 2000. A Chile, con el regreso de la democracia, también vino varias veces. Por ejemplo, participó del evento que en 1990 celebró la llegada de Patricio Aylwin a La Moneda, en el Estadio Nacional, frente a eufóricas 60 mil personas.

Eso sí, su primera etapa chilena fue a comienzos de los 70. Estuvo en el Festival de Viña del Mar de 1970, para después regresar en 1972.

La dictadura de Augusto Pinochet, naturalmente, no lo tuvo en el país. Regresó en diciembre de 1988 después de 15 años de ausencia, con conciertos en La Tortuga de Talcahuano y en el Estadio Santa Laura de Santiago. De hecho, de este último salió el disco “Piero en Chile, 15 años después”.

En 2002 volvió al Festival de Viña como jurado; en 2008 dio un concierto en el Teatro Oriente; y en 2009 regresó nuevamente al Festival de Viña, esta vez como presidente del jurado internacional. Su huella seguía siendo relevante.

Piero también fue un invitado estelar en más de una oportunidad del austral Festival Folclórico en la Patagonia, evento que reúne a artistas chilenos y argentinos en Punta Arenas, además de otras presentaciones en la capital de la Región de Magallanes, entre ellas en el Casino Dreams.

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