“Yo no tengo propiedad en ningún lado”
La dirigenta de la toma villa Las Etnias, Mónica Rivera, rechazó de forma tajante ser propietaria de una vivienda en otra región del país, asegurando que son mentiras difundidas por la seremi de Vivienda. “Yo no tengo propiedad en ningún lado”, insistió, agregando que ella, en la agrupación, sólo anota a las personas y que el Serviu debe ser la institución encargada de verificar si tienen o no algún beneficio.
La dirigenta calificó de injusto que se les exija abandonar el lugar en un plazo acotado y recordó que llevan cerca de diez años en el terreno. “Es más, te digo que vamos a cumplir 11 años. Entonces yo no encuentro justificación”, afirmó, cuestionando que durante tres gobiernos no se haya concretado una solución para las familias.
Insistió en que ella considera que las personas que no han querido ser catastradas podrían ser las que tienen beneficios en otras regiones. “Nosotros estamos acá porque no tenemos para rentar”, insistió, asegurando que ha sido “constantemente atacada por el Serviu”. Rivera aseguró que espera que les den un tiempo prudente para hacer abandono del lugar y que el Serviu respete a la agrupación de vivienda. Van a esperar un día para ser contactados por la institución; después de eso, irán hasta el Serviu a pedir una respuesta.
La dirigenta cuestionó, además, los cambios que, según afirmó, se han producido en las alternativas ofrecidas a los pobladores. Indicó que inicialmente se les habría hablado de apoyo para el arriendo y que posteriormente se les habría comunicado que no recibirían ayuda. También mencionó que se les había informado sobre recursos que permitirían entregar asistencia a unas 120 personas, aunque actualmente, aseguró, quedan 72 familias.
Rivera criticó la falta de continuidad de las gestiones con la agrupación y sostuvo que acudió tres veces al Serviu sin lograr reunirse con la funcionaria encargada.
Finalmente, llamó a las autoridades a considerar alternativas de terrenos disponibles para las familias y cuestionó que se proceda con el desalojo sin una solución habitacional.
Deben desembolsar cerca de un millón
de pesos para pagar un arriendo
Tras cumplirse un mes desde que se les entregó la primera notificación de desalojo, más de 90 familias siguen viviendo en la toma villa Las Etnias. Varios de sus integrantes señalan, en conversación con La Prensa Austral, que encontrar un arriendo ha sido difícil, ya que deben desembolsar cerca de un millón de pesos entre el mes de adelanto, la garantía y el primer mes de arriendo, una suma que se hace cuesta arriba, advierten.
Mirta Espíndola, quien vive junto a sus hijos hace más de una década, indica que “es difícil encontrar arriendo. Con tres familias es muy difícil y, más encima, con lo caros que están los arriendos”, y que “por menos de un millón no entras en ninguna parte y no aceptan perros, no aceptan nada, y acá tenemos nosotros nuestro animalito y todo”.
Juan Miranda, quien lleva cerca de cinco años viviendo en la toma, también enfrenta dificultades para encontrar una alternativa habitacional. El trabajador de la pesca relató que llegó al asentamiento después de intentar acceder a una vivienda por las vías regulares, pero aseguró que no obtuvo posibilidades de postular. Desde entonces, ha acondicionado una construcción que inicialmente era una bodega, con el objetivo de evitar el pago de un arriendo que, según explicó, resulta difícil de solventar con sus ingresos.
Miranda añadió que sus remuneraciones como pescador fluctúan entre los $500 mil y los $600 mil mensuales, sin que exista certeza sobre cuánto recibirá, debido a las características de su trabajo. Por ello, considera que reunir el dinero necesario para arrendar una propiedad es una tarea prácticamente imposible, pues debe cubrir tanto el mes de arriendo como la garantía y otros gastos iniciales.
“¿A dónde vamos a tener tanta plata para pagar los arriendos? Si uno no gana una millonada. Uno gana un sueldo de 600, 500 lucas a veces, porque uno trabaja como pescador”, confesó.
Frente al desalojo, Miranda sostuvo que su principal expectativa es que les permitan postular a una vivienda. Afirmó que cuenta con ahorros para iniciar ese proceso, pero que no ha podido avanzar. Actualmente vive en el lugar junto a su pareja y su perro.




