Casi un centenar de niños son parte del sistema de las aulas hospitalarias en Magallanes
Las aulas hospitalarias permiten que estudiantes que, por razones de salud, no pueden asistir regularmente a un establecimiento educacional para continuar sus estudios. Sin embargo, pese a formar parte de la educación especial y recibir financiamiento estatal, esta modalidad aún no cuenta con un reconocimiento específico en la Ley General de Educación, situación que mantiene la preocupación de quienes trabajan para asegurar su continuidad.
Al no ser una modalidad educativa como tal, sino un programa, el Estado no está obligado a financiarla.
El financiamiento de las aulas hospitalarias y su continuidad forman parte de las preocupaciones planteadas ante la discusión presupuestaria que se desarrolla en el Congreso. Actualmente, estos establecimientos reciben recursos estatales mediante la subvención de educación especial, pero la falta de reconocimiento como modalidad educativa en la Ley General de Educación mantiene la incertidumbre sobre su financiamiento. En este escenario, Camila Scarabello González, de la Fundación Inclusiva a cargo del aula hospitalaria, señaló que aún no cuentan con información confirmada sobre posibles cambios en los recursos destinados a su funcionamiento y manifestó que esperan el respaldo de los parlamentarios para asegurar la continuidad de esta atención educativa.
La iniciativa fue aprobada en la Cámara de Diputados y actualmente permanece en segundo trámite constitucional en la Comisión de Educación del Senado. Scarabello destacó que la votación en la Cámara Baja fue ampliamente favorable, pero el proyecto no ha logrado avanzar desde entonces.
Crece la demanda
en Natales
En Magallanes, el aumento de estudiantes que requieren este tipo de atención ha puesto sobre la mesa la necesidad de ampliar la capacidad de respuesta. La entrevistada relató que, cuando se impulsaron las acciones para defender el acceso a la educación hospitalaria, no esperaba que la demanda alcanzara la magnitud actual. Esto porque ya llegaron a los 20 niños en Natales.
La situación ya generó conversaciones con el Servicio de Salud y con el director del hospital para estudiar una ampliación de las instalaciones. Entre las alternativas se encuentra la habilitación de uno o dos contenedores en el exterior, una propuesta que requiere revisar los aspectos legales y la factibilidad técnica antes de concretarse.
Scarabello advirtió que la demanda no se limita a estudiantes hospitalizados durante periodos acotados. También existen casos que requieren atención prolongada o domiciliaria, además de familias que encuentran en las aulas hospitalarias una alternativa para mantener la continuidad educativa cuando los establecimientos tradicionales no logran responder a sus necesidades.
Frente al escenario presupuestario y legislativo, reiteró que esperan el apoyo parlamentario para avanzar en el reconocimiento de la modalidad y mantener la atención de quienes necesitan una alternativa educativa adaptada a sus condiciones de salud.




