Estudiantes de la Umag piden pasear perros con correa tras muerte de polluelo de queltehue
Un polluelo de queltehue murió tras el ataque de un perro en el campus de la Universidad de Magallanes (Umag), según denunció la Vocalía de Medio Ambiente de la Federación de Estudiantes (Feum), que llamó a la comunidad universitaria, a los vecinos y a los visitantes a pasear a sus perros con correa durante la época de nidificación.
De acuerdo con la declaración pública de la vocalía, el hecho ocurrió el jueves, cerca de las 18 horas, en el sector de la Dirección de Asuntos Estudiantiles. Una familia de queltehues, ave nativa protegida por la Ley de Caza, había anidado frente al pabellón de Pedagogías y se había trasladado a ese sector para continuar la crianza de sus polluelos, proceso que fue interrumpido por el ataque.
La vocalía recordó que ha participado en campañas de señalética para proteger a los queltehues y en actividades de educación ambiental abiertas a la comunidad. “Sin embargo, reconocemos que en ocasiones esto no es suficiente”, señalaron.
Un problema habitual
Según los estudiantes, el caso no es aislado. La vocalía afirma que recibe habitualmente reportes derivados de la tenencia irresponsable de mascotas en el campus: excrementos que degradan el suelo y que, al cortar el pasto, salpican la ropa de los trabajadores, quienes deben retirarse a sus hogares; mordeduras de perros; reacciones agresivas cuando se pide a los dueños que se hagan responsables, y ataques a aves y otra fauna que terminan en su muerte.
El llamado apunta especialmente a esta temporada, en la que los queltehues y otras aves nativas presentes en el campus, como la loica y el colegial, anidan y crían a ras de suelo, mientras que el chincol lo hace en arbustos bajos o a nivel del suelo.
“La muerte de un polluelo podría parecer insignificante para algunas personas, pero las aves son indicadoras de ecosistemas sanos”, advirtió la vocalía. A su juicio, la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y la Ley de Caza son herramientas para proteger a estas especies, “pero requieren supervisión y compromiso de toda la comunidad, tanto universitaria como aledaña”.




