Taller familiar de Barranco Amarillo fortalece servicio de reparación de plásticos automotrices
- Valeska Velásquez González trabaja en la recuperación de parachoques, guardafangos y espejos retrovisores. Hoy busca ampliar sus capacidades de trabajo con nuevas herramientas, luego de recibir capacitación y asesoría del Fosis para fortalecer la gestión y proyección de su emprendimiento.
Un trabajo que inicialmente surgió como una colaboración familiar terminó convirtiéndose en una nueva especialidad dentro de un taller de desabolladura y pintura de Barranco Amarillo, ubicado en juan Williams Nº09609. Se trata del servicio de reparación de plásticos automotrices que desarrolla Valeska Velásquez González, quien hace un año y medio comenzó a trabajar junto a su esposo, Israel Márquez, y donde aprendió las técnicas para recuperar piezas dañadas de vehículos.
La incorporación de Valeska al negocio respondió, en un comienzo, a la necesidad de contar con más manos para desarrollar las distintas labores del taller. Su esposo, quien realiza los diferentes procesos de desabolladura y pintura, comenzó a enseñarle las técnicas y el manejo de las herramientas necesarias para reparar componentes plásticos. Lo que partió como una colaboración fue tomando otro rumbo cuando ambos advirtieron que ella tenía especial habilidad para ese trabajo.
Aprendizaje y
perfeccionamiento
El aprendizaje fue progresivo. Conoció el uso del cautín, las mallas de refuerzo, las técnicas de calentamiento y limpieza de las piezas, además de los procedimientos para fusionar los materiales. Sin embargo, con el tiempo comenzó a investigar por cuenta propia, revisar otras técnicas y buscar alternativas que le permitieran conseguir mejores terminaciones.
“El trabajo que él me enseñó, yo lo fui puliendo. Siempre estoy mirando páginas de internet de cómo puede quedar mejor reparado un plástico, cómo puedo fusionar los plásticos”, relató la emprendedora, quien reconoce que la dedicación, su aprendizaje autodidacta y el carácter minucioso de estas reparaciones terminaron por definir su área de especialización dentro del negocio familiar.
Actualmente, su trabajo se concentra principalmente en parachoques, guardafangos y espejos retrovisores, aunque también ha recibido solicitudes para reparar otros elementos plásticos, incluso de uso doméstico. Una de las particularidades de este servicio es la posibilidad de recuperar piezas originales que presentan daños, evitando que los propietarios deban recurrir necesariamente a la compra de componentes alternativos.
La emprendedora explicó que la duración de cada trabajo depende de la complejidad del daño. Por ejemplo, un parachoques que llega partido en varias secciones requiere un procedimiento distinto al de una pieza que presenta una fisura o una rotura menor. Por lo general, las reparaciones no superan uno o dos días, aunque también reciben solicitudes de trabajos urgentes cuando los clientes necesitan recuperar sus vehículos en plazos más acotados.
Maquinaria y tecnología
En ese sentido, destacó que el equipamiento del taller permite agilizar algunos procedimientos. Su esposo ha incorporado maquinaria y tecnología, entre ellas un sistema de secado por infrarrojo, que facilita los procesos de preparación y pintura. Esto les permite realizar trabajos que en otros casos podrían tomar varios días en tiempos considerablemente menores, dependiendo de las características de cada reparación.
El crecimiento de esta especialidad también llevó a Valeska a mirar su actividad desde una perspectiva más independiente. Hasta entonces, su trabajo estaba integrado a las distintas labores del taller, pero comenzó a considerar la posibilidad de darle mayor formalidad, ampliar su cartera de clientes y, eventualmente, incorporar a otras personas que pudieran aprender el oficio.
Ese proceso tomó impulso cuando una clienta que llegó al taller les comentó sobre las posibilidades de postular a programas del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis).
La postulación tuvo resultados positivos y a partir de entonces comenzó un proceso de capacitación y acompañamiento que, según explicó, no solamente le ha permitido fortalecer los aspectos técnicos de su actividad, sino también adquirir conocimientos para administrar mejor el negocio.
Entre los contenidos que más ha valorado se encuentran la identificación de los costos, el cálculo de las ganancias, la organización de los tiempos de trabajo y la atención de los clientes. Reconoció que antes no consideraba estos aspectos con la misma claridad, porque su principal preocupación estaba puesta en desarrollar correctamente las reparaciones.
Nueva perspectiva
“Ahora tengo otra visión de mi trabajo, de cómo ver a un cliente, de analizar a un cliente, de ver mi tiempo de trabajo, de valorar mi trabajo, de cuánto tiempo le dedico”, explicó, destacando que la asesoría también le ha permitido comenzar a proyectar su actividad más allá de las tareas que actualmente realiza en el taller.
Recientemente recibió la visita de la directora del Fosis Magallanes, María Teresa Castañon, quien conoció las instalaciones y observó los procedimientos que utiliza para reparar las piezas.
La instancia le permitió a Valeska mostrar las herramientas con las que trabaja, explicar las características de su especialidad y comentar cuáles son las necesidades que espera resolver con el apoyo obtenido.
El taller funciona en Juan Williams 09609, en el sector de Barranco Amarillo. Esta en Instagram (sector1233pinturasysoluciones), plataformas donde se pueden conocer los trabajos de desabolladura, pintura y reparación de plásticos que realizan.




