Campos de Hielo Sur: tres de cada cuatro visitantes entran por Argentina y el Estado chileno no cobra un peso
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– Una estadística que Conaf elaboró a pedido de El Magallanes revela que el 75% del flujo hacia el sector chileno del campo de hielo entra desde Argentina. Agencias venden travesías de hasta US$3.950 que incluyen noches en el refugio García Soto y una salida que, según Difrol, no está habilitada. El Estado no cobra tarifas y la PDI no tiene registros del único paso permitido.
Lucas Ulloa Intveen
Por US$3.950 por persona en grupos de dos o más, el American Alpine Institute, una empresa estadounidense de guías de montaña, ofrece una travesía de ocho días y unos 100 kilómetros por el Campo de Hielo Patagónico Sur. El programa parte en El Chaltén, cruza el Paso Marconi, contempla dos noches en el refugio Eduardo García Soto, en territorio chileno, y termina bajando por el Paso del Viento hacia Laguna Toro, en Argentina. El itinerario no nombra a Chile.
No es un caso aislado. El Magallanes revisó nueve ofertas de travesía publicadas por operadores y guías argentinos y por esa empresa estadounidense. Ocho salen del hielo por el sur, por Paso del Viento, Laguna Toro o Paso Huemul. Ninguna menciona el aviso de 72 horas que exige el acuerdo binacional de 2002 para usar el Paso Marconi, ni permisos de autoridades chilenas. La única que detalla trámites menciona el registro ante Parques Nacionales y Gendarmería, ambos argentinos. Las dos que publican precio piden US$3.200 y US$3.950.
Del lado chileno, la recaudación es cero. Según un informe técnico de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), obtenido vía Ley de Transparencia, no existen tarifas por ingreso, uso o pernoctación en el refugio ni en el sector, y entre 2021 y 2026 el organismo recaudó $0. El ingreso es gratuito, con registro y autorización previa. El mismo informe incluye una estadística que Conaf elaboró para responder esta solicitud: tres de cada cuatro visitantes entran desde Argentina.
El tema volvió a la agenda el 21 de septiembre, cuando el exministro Pablo Longueira escribió en El Mercurio: “Los argentinos venden nuestro Refugio. Suben ilegalmente a nuestro territorio por el Paso Marconi al Circo de Los Altares y lucran y alojan en nuestro abandonado refugio. De hecho nosotros tuvimos que compartirlo con dos guías argentinos que llevaban cuatro turistas europeos”. Según su carta, en una agencia de El Chaltén le cotizaron una noche en el refugio en US$150.
En las ofertas de internet, el refugio aparece incluido en paquetes de ocho o nueve días. Y subir por el Paso Marconi no es ilegal: es el único paso habilitado del sector, con aviso previo. Lo que Difrol no permite es salir del hielo por otros puntos, como plantean ocho de las nueve ofertas revisadas.
El flujo es pequeño, pero ocurre en el único tramo de la frontera terrestre con Argentina que sigue sin un trazado acordado.
Una estadística
que no existía
Conaf, que administra el Parque Nacional Bernardo O’Higgins, reconoce que “no existía un registro consolidado único” de visitantes. Para responder, revisó fichas de montaña, formularios de zonas remotas y autorizaciones de la Dirección Nacional de Fronteras y Límites del Estado (Difrol) y del Ejército.
El resultado son 44 expediciones registradas entre 2016 y 2026, de 16 nacionalidades. Los argentinos son el grupo más numeroso (41,9%), seguidos por los chilenos (25,2%). Según el informe, el 75% del flujo ingresa desde Argentina por el Paso Marconi; el resto parte de Villa O’Higgins y Candelario Mansilla.
Las cifras anuales muestran cuánto depende el registro de la presencia del Estado. En 2024, Conaf anotó dos expediciones y siete personas. En 2025, con un formulario en línea y Carabineros en el refugio, registró 22 expediciones y 65 personas: nueve veces más. Los totales del propio informe no coinciden entre sí: la suma por año da 145 personas; la de nacionalidades, 150; el resumen, 155.
Expediciones
Difrol entregó por separado la nómina de expediciones que autorizó en Campo de Hielo Sur desde octubre de 2023: 25 grupos y 90 personas. Para 2024, la lista suma ocho expediciones y 24 personas, más del triple de lo que registró Conaf ese año. Una autorización no prueba que el viaje se haya hecho, pero la diferencia muestra que los registros de ambos organismos no conversan.
Siete de las 25 expediciones, con 36 personas, se realizaron entre agosto y noviembre, cuando no hay Carabineros en el refugio. Cuatro eran argentinas.
Dos de las cuatro empresas que figuran por nombre, Mountaineering Patagonia y Serac Expediciones, tienen domicilio en El Chaltén y suman seis autorizaciones: al menos parte de los operadores de ese pueblo tramita permisos en Chile. Ninguno de los operadores cuyas ofertas revisó este medio aparece por nombre, aunque dos de cada tres autorizaciones solo identifican el país de origen.
La Policía de Investigaciones, en tanto, respondió que entre 2018 y octubre de 2026 “no existen registros oficiales de entradas ni salidas por el Paso Fronterizo Marconi efectuadas por la PDI”. Según esa institución y Difrol, el control corresponde a Carabineros, desde la Tenencia “Hernán Merino Correa” de Candelario Mansilla. La solicitud fue derivada a Carabineros, que aún no responde.
Las ofertas comerciales coinciden con lo que describe Conaf: quienes entran desde El Chaltén cruzan el Paso Marconi, pasan por el refugio y el Circo de los Altares, y salen “por Paso del Viento, Laguna Toro o retorno por Paso Marconi”.
Difrol es categórica en sentido contrario. En todo el sector al sur del lago O’Higgins, Marconi es “el único paso fronterizo habilitado bilateralmente”, y no se permite “el cruce del límite internacional por otros puntos de frontera distintos”. La PDI, por su parte, asegura no haber detectado cruces por pasos no habilitados.
La salida por el Paso del Viento atraviesa el tramo de la frontera que sigue sin un trazado acordado, entre el monte Fitz Roy y el cerro Murallón. Según la línea chilena, quien baja por esa ruta cruza el límite por un punto no habilitado; la cartografía argentina, en cambio, reclama parte del Circo de los Altares. El Acuerdo de 1998 encargó demarcar ese tramo a la Comisión Mixta de Límites, que según Difrol sesionó entre 2007 y 2016 y no ha vuelto a hacerlo. En casi 28 años no se ha instalado un solo hito entre el Fitz Roy y el cerro Daudet.
Un refugio
gratuito y ocupado
El Estado sí invirtió en el sector. Entre 2017 y 2021, el Programa Paso Marconi ejecutó $685 millones del Fondo Nacional de Desarrollo Regional de Aysén en domos, cursos para guías, un estudio fotovoltaico, generadores y 600 kits sanitarios, y Conaf acreditó a 29 guías para la ruta. Desde entonces, según el informe, solo ha habido “manutenciones menores” de Carabineros y el Ejército.
En las ofertas argentinas, el refugio suele tener otro nombre. Instalado en 2004 por el Instituto Chileno de Campos de Hielo y registrado por Conaf, Difrol y Carabineros como Eduardo García Soto, aparece como “Gorra Blanca”, el cerro limítrofe a cuyos pies se encuentra. Ascenso 23 y la oferta del guía Tano Masperi lo llaman solo “Refugio Gorra Blanca”; Alto Rumbo habla de “Campamento Gorra Blanca”. Solo Chaltén Mountain Guides usa ambos nombres y aclara que pertenece a un instituto chileno. La empresa estadounidense lo identifica por su nombre oficial.
Desde 2025, Conaf notifica a los grupos que el refugio está ocupado por Carabineros y guardaparques y que deben portar carpa. Las agencias, en tanto, siguen ofreciéndolo: Chaltén Mountain Guides advierte que, según disponibilidad, sus clientes dormirán dentro del refugio o acamparán afuera; Ascenso 23, con salida programada para el 1 de febrero de 2027, describe: “Se arriba al Refugio Gorra Blanca, en medio del campo de hielo”.
La Delegación Presidencial Provincial de Capitán Prat, que cuenta con una Unidad de Pasos Fronterizos, informó que entre el 16 de marzo y el 5 de octubre no envió ni recibió oficios sobre Campo de Hielo Sur, el Paso Marconi o el refugio. Su titular, Roberto Recabal, había dicho en septiembre a Teletrece: “No tenemos presencia en este tremendo territorio”.
Carabineros, el único organismo chileno que según Difrol y la PDI controla el paso, aún no entrega sus registros. La temporada alta comienza en diciembre, y las agencias ya ofrecen salidas para el verano.




