Caída de poste dejó a una familia sin hogar
- La estructura del inmueble terminó sobre el pavimento, mientras el poste impactó contra una camioneta.
Diego Santana dice que jamás imaginó que el viento dejaría sin hogar a su familia, y menos que ocurrido aquello no encontraría ayuda ni respuestas.
Fue ayer alrededor de las 17 horas y cuando las ráfagas alcanzaban su máxima sobre los 100 km/h, que un poste de alumbrado público ubicado a escasos metros del inmueble familiar -en calle Pérez de Arce 235, sector Río de la Mano- se fracturó desde su base y cayó arrastrando los cables adheridos a la construcción. A consecuencia de ello, el techo de la vivienda se vino abajo, terminando sobre el pavimento, y con el poste contra una camioneta estacionada, con patente argentina.
El propio joven de 25 años relata que sólo minutos antes había salido junto a su pareja e hija (de tan sólo 2 años) y que, afortunadamente, su madre se encontraba en casa de familiares. “Pudo haber sido peor, porque parte del techo cayó dentro de la casa y causó varios destrozos en el interior”, señala.
Agrega que ante este tipo de situaciones “uno no sabe qué hacer” y que las respuestas “no se encuentran por ninguna parte”. Estima que la responsabilidad recae en Edelmag, ya que por el conocimiento y experiencia la compañía debería saber de la capacidad de resistencia de sus postes ante vientos de gran magnitud. Sin embargo, dice que ayer no pudo tener contacto con la empresa debido a que por la hora sus oficinas estaban cerradas, que tampoco logró comunicarse telefónicamente y que las personas que llegaron “in situ” para ver lo ocurrido tampoco dieron respuesta.
En cuanto al apoyo municipal, señaló que supuestos funcionarios de la entidad llegaron sólo a tomar fotos y se fueron, y que dentro de los trámites que hizo ayer también recurrió a Carabineros, quienes -señaló- tampoco tiene más injerencia que tomar nota de lo sucedido.
El drama familiar
El caso reviste gravedad por la situación que vive la familia. Diego cuenta que la vivienda es propiedad de su madre y que él junto a su pareja e hija residen en el inmueble hace poco más de un año. “Llegamos para acompañarla, ya que ella tiene discapacidad y apenas puede caminar”. Esto, recordó se produjo a raíz del frío y de una caída sufrida cuando trabajaba en pesqueras, lo que la obligó a dejar toda actividad. Hoy su madre recibe una pensión por invalidez que -asegura Santana- apenas le alcanza para sus cosas personales.
En cuanto a él, cuenta que se encuentra cesante y que a diario debe “rebuscársela” para poder efectuar algún trabajo ocasional que le permita allegar recursos a la familia.
Ahora, dice, no sabe cómo podrán superar esta situación y sólo espera que Edelmag asuma lo que considera es su responsabilidad, “porque fue el poste el que cayó por el viento y porque los cables adheridos a la casa arrastraron el techo”.




