Kast rechaza uso “político” de las Fuerzas Armadas y exige respaldo institucional para su despliegue
El Presidente José Antonio Kast volvió a marcar distancia de las propuestas que buscan desplegar a las Fuerzas Armadas en labores de seguridad pública sin un marco institucional claro, asegurando que cualquier colaboración debe contar con respaldo político, jurídico y legal. El Mandatario cuestionó además a sectores de la oposición que, según afirmó, antes criticaban a las instituciones castrenses y hoy exigen su presencia en las calles para enfrentar la delincuencia.
Las declaraciones fueron realizadas este sábado durante el Consejo Social de la UDI, instancia en la que recibió el documento “Agenda Social para Chile”, elaborado por la colectividad. En su intervención, Kast destacó que la seguridad constituye uno de los principales desafíos del país y sostuvo que “sin seguridad no hay libertad, sin libertad no hay democracia”.
El debate se ha intensificado tras el homicidio de un niño de 12 años, quien murió al quedar atrapado en una encerrona en San Bernardo, hecho que reactivó las solicitudes de alcaldes y dirigentes políticos para que el Gobierno evalúe el despliegue de militares en zonas urbanas.
Frente a ese escenario, el Presidente reiteró su postura. “Lo que no puede ser es que aquellos que denigraban a nuestras Fuerzas Armadas y fuerzas policiales, hoy sean quienes quieren a la fuerza militar en la calle”, afirmó. Agregó que si el Estado requiere la colaboración de las Fuerzas Armadas, debe garantizar que sus integrantes cuenten con protección institucional y no enfrenten consecuencias judiciales por actuar en cumplimiento de sus funciones. “No podemos usarlos para fines políticos”, enfatizó.
Durante su discurso, Kast también hizo referencia al caso del exconscripto Carlos Robledo, condenado por hechos ocurridos durante el estallido social, señalando que experiencias como esa demuestran la necesidad de otorgar certeza jurídica a quienes sean llamados a cumplir tareas de orden público.
En la misma actividad, el Mandatario abordó otros temas de su agenda, entre ellos la situación económica, la migración y la modernización del Estado. Afirmó que su administración recibió un complejo escenario fiscal y laboral, defendió la responsabilidad en el manejo de las finanzas públicas e insistió en endurecer las medidas contra la inmigración irregular. Asimismo, llamó a avanzar en la digitalización de los servicios públicos y rindió homenaje al fundador de la UDI, Jaime Guzmán, al cumplirse 35 años de su asesinato.




