Furia en Venezuela con las fuerzas de seguridad: robos, borrachos y poca ayuda a las víctimas de los terremotos
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Ya hay cuatro agentes detenidos y la viralización de los videos genera impotencia y rabia entre los sobrevivientes.
El despliegue de agentes de la Guardia Nacional Bolivariana y de otras fuerzas de seguridad como la temida DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar) buscó evitar más saqueos en las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela. Pero se volvió un boomerang contra el régimen. Los damnificados por los sismos se enfrentan cada vez más a unas fuerzas de seguridad que no sólo no colaboran en los rescates, sino que además aparecen ebrios o son capturados por los vecinos cuando intentan robar pertenencias. Ya hay cuatro agentes detenidos y la viralización de los videos genera indignación entre los sobrevivientes.Diosdado Cabello, ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, intentó dar muestras de que aún controla el territorio. Tras una ola de saqueos horas después de los terremotos en La Guaira, montó un operativo que plagó de uniformados las calles de ese estado costero.En lugar de sólo controlar los comercios, Cabello desplegó a sus hombres a lo largo de avenidas y calles donde había edificios destruidos y personas atrapadas entre placas de hormigón. Fue la primera irritación de los vecinos que vieron uniformados parados cuando ellos desesperados movían escombros.
En las primeras horas posteriores a los sismos, mucha gente viajó desde Caracas a La Guaira para colaborar. Se vieron escenas de avenidas colapsadas y miles de motos y vehículos que obstaculizaban el paso de ambulancias.
Recién 48 horas después de la tragedia Cabello anunció la militarización de La Guaira con dos argumentos: evitar saqueos y reordenar el tránsito. Miles de agentes fueron desparramados a lo largo de la autopista de tres carriles, que une la capital venezolana con la costa.
Con fusiles, y en muchos casos encapuchados, desde el viernes pasado participan de retenes, controles de tránsito, bloqueos. Pero cuando entre los escombros todavía había gente viva -aún hay casos en los que todavía hay señales de vida-, el Estado no llegó para ayudar en la remoción.
“El gobierno nos ha dado la espalda. Muchas personas se murieron por su incapacidad, porque no colaboraron. Debe poner a los militares con una pala en lugar de con un fusil. Tiene armas como si fuéramos a matar a nuestros familiares heridos”, le dice Ana García a Clarín. Habla en Caraballeda, una de las zonas más afectadas, después de trabajar sobre los cascotes todo el día.
En las redes sociales se viralizan videos de uniformados en moto con cajas de electrodomésticos que son robados. Son productos de comercios que quedaron destrozados por los terremotos. Tanto en Playa Grande de Catia La Mar como en Caraballeda, algunos de esos locales fueron tapiados. En los frentes se puede leer la leyenda: “Ya fui saqueado”, para ahuyentar a los ladrones, que también pueden ser guardias.
Uno de los videos más viralizados tiene como protagonistas a agentes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC). Se ve al uniformado rodeado de mujeres que le gritan “sinvergüenza”, mientras le quitan una bolsa con dólares que se quería llevar. Se los rompen y se ve a los billetes tirados en el piso.
Como resultado de la viralización, cuatro agentes quedaron detenidos.
Clarín




