Incendio de madrugada en el barrio Chilote cobra la vida de un joven de 31 años
Una trágica madrugada se vivió este viernes 3 de julio en el barrio Archipiélago de Chile, al sur de Punta Arenas, cuando un incendio cobró de uno de los moradores, un joven de 31 años.
El fuego afectó a tres inmuebles en calle Canal de Chacao, cuya alarma de incendio se activó a las 3,16 horas, movilizando a tres unidades y voluntarios del Cuerpo de Bomberos. Pese al esfuerzo desplegado, la vivienda principal signada con el Nº0112 de la mencionada calle y un taller mecánico aledaño presentaron daños estructurales totales.
A la llegada de personal bomberil, el fuego ya había avanzado rápidamente en la casa principal, afectando con el calor las techumbres y paredes de los vecinos.
El hallazgo de la víctima, Patricio Andrés Fernández Alarcón, ocupante del inmueble principal, se produjo una vez controlado el fuego. Durante las tareas de remoción de escombros y ventilación, voluntarios encontraron el cuerpo sin vida de uno de los moradores, presumiblemente atrapado por las llamas.
Dado el resultado fatal, así como los extensos daños estructurales, el Ministerio Público dispuso las diligencias a unidades especiales de Carabineros, como Labocar y el OS-9. El capitán Alberto Muñoz, jefe de Labocar Punta Arenas, informó que las diligencias a su departamento fueron solicitadas aproximadamente a las 7 horas, trabajando durante toda la jornada de la mañana en diversas diligencias para establecer las circunstancias y orgen del fuego.
“Faltan algunas diligencias por realizar en laboratorio en razón a la evidencia que se levantó Además también algunas diligencias propias de la investigación que está realizando personal OS-9 en los alrededores, consistente en levantamiento de cámaras y toma de declaraciones”, informó el capitán Muñoz.
El trabajo de los peritos, agregó Muñoz, permitió establecer la zona de inicio del fuego “en base a la evidencia física”, que en este caso sería un sector del taller mecánico ubicado en el terreno.
Una de las vecinas, residente en una casa contigua a la siniestrada, conversó con este diario, aún angustiada por el susto del fuego y lo que significó la emergencia. María Inés es cuidadora y trabajaba lejos de su hogar cuando se originó el fuego. Su hijo cuidaba el hogar y fue avisado por otros vecinos de la emergencia en curso. El techo de su cocina quedó dañado y advierte que la estructura siniestrada peligra con caer encima de su hogar durante la remoción de escombros.
Los restos de la víctima fueron trasladados hasta el Servicio Médico Legal para la autopsia de rigor.
El joven fallecido vivía con su madre, Gloria Alarcón Troquian, propietaria de la vivienda, quien salvó ilesa, siendo la principal damnificada. Dos personas habrían resultado lesionadas.




