Inversión de US$14 millones reconvierte la ex Standard Wool en un moderno parque logístico
- El nuevo centro contará con 12 bodegas, servicios especializados para empresas y operaciones de distribución hacia zonas aisladas, consolidando la llegada de Flexpark a Magallanes.
Las instalaciones donde hasta hace pocos años se realizaban los procesos de lavado, cardado y peinado de lana de Standard Wool iniciaron una profunda reconversión. Tras la adquisición del recinto por parte de Flexpark, el histórico complejo industrial se transformará en un moderno parque logístico de cerca de 12 mil metros cuadrados, destinado al almacenamiento y distribución para empresas de Magallanes. La firma lanera, en tanto, continuará operando en una parte del inmueble, aunque ahora en calidad de arrendataria.
La iniciativa, desarrollada por Flexpark y financiada por MetLife, contempló una inversión de US$14 millones y busca responder a las crecientes necesidades logísticas de empresas de distintos sectores que operan en Magallanes, consolidando una oferta de servicios de estándar nacional en el extremo sur del país.
El nuevo parque logístico incorpora cerca de 12 mil metros cuadrados destinados a almacenamiento y distribución, con capacidades que incluyen bodegaje seco y refrigerado, operaciones de cross docking, servicios productivos y distribución de última milla hacia zonas remotas. Además, cuenta con formatos flexibles que permiten atender tanto a pequeñas como grandes empresas.
En una primera etapa, el recinto logístico dispondrá de 12 bodegas. Desde la empresa aseguran que el servicio de bodegaje garantiza seguridad las 24 horas del día, los siete días de la semana, además de control de plagas, limpieza de áreas comunes, servicio de postventa, apoyo en reparaciones y administración permanente. Este centro logístico generará entre 120 y 200 puestos de trabajo.
Las primeras bodegas estarán disponibles a partir de este mes, mientras que las últimas finalizarán su construcción en octubre próximo.
Las faenas de transformación de la antigua instalación lanera comenzaron en febrero pasado y se extenderán hasta octubre próximo.
Uno de los elementos distintivos del proyecto es que Standard Wool continuará operando en parte del inmueble, manteniendo su vínculo histórico con la actividad industrial que marcó su origen. De esta manera, el recinto combina su legado patrimonial con nuevas capacidades logísticas orientadas al desarrollo económico regional.
“Standard Wool nunca dejó de operar durante todo el proceso”, agregaron desde Flexpark.
Eso sí, Standard Wool ya no es dueña del paño, sino que pasó a ser arrendataria.
Desde Flexpark destacaron que su llegada a Punta Arenas responde a una estrategia de cobertura nacional, con presencia en zonas extremas del país. La empresa señaló que Magallanes es una región con alto potencial de crecimiento y una relevancia creciente para la economía chilena, lo que motivó la inversión en infraestructura y presencia local.
El financiamiento de MetLife permitió concretar el proyecto como una inversión de largo plazo. Desde la compañía destacaron que este tipo de iniciativas contribuye a modernizar capacidades logísticas estratégicas y a generar valor sostenible para el desarrollo regional.
“En MetLife contribuimos al desarrollo de proyectos estratégicos mediante financiamiento de largo plazo, privilegiando iniciativas rentables y sostenibles, lideradas por desarrolladores de excelencia y con un impacto positivo real en las comunidades”, señaló Carmen Concha, gerente de Inversiones de MetLife Chile.
Flexpark es una empresa dedicada al desarrollo y administración de proyectos de renta industrial. Fue creada a comienzos de 2024 por cinco exejecutivos de Megacentro. Actualmente opera dos centros logísticos en Santiago, ubicados en las comunas de Cerrillos y Recoleta. En regiones, cuenta con instalaciones en Copiapó, Puerto Montt y ahora también en Punta Arenas.
Las instalaciones de Standard Wool dejaron de realizar el proceso de lavado, cardado y peinado de lana en 2020, tras la venta de sus maquinarias a industrias instaladas en China y en países europeos. El cierre de estas operaciones significó la pérdida de 45 puestos de trabajo.




